Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
En casa del herrero, asador de madero.
En
casa del pobre la alegría dura poco.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
En
casa de los tíos ella es la tía.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
En
casa del músico, todos saben cantar.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
En
casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
En
casa del ladrón te roban hasta la respiración.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
En
casa del jugador loco, la alegría dura poco.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
En
casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
En
casa del herrero, nunca falta un palo.
En casa del albañil, goteras mil.
En
casa del herrero, martillo de palo.
En casa del abad, comer y llevar.
En
casa del herrero, cuchillo del madero.
En casa de Gonzalo, más manda la gallina que el gallo.
En
casa del herrero cuchillo de Embero.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
En
casa del herrero, cuchara de palo.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
En
casa del herrero, azadón de palo.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
En
casa del herrero, asador de madero.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
En
casa del gaitero, todos son danzantes.
En carrera larga no se pisa base.
En
casa del doliente quémase la casa y no se siente.
En carrera larga hay desquite.
En
casa del carpintero, zuecos de hierro.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
En
casa del capellán, no falta nunca el
pan.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
En
casa del bueno, el ruin tras el fuego.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
En
casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
En
casa del alboguero, todos son albogueros.
En caliente ni se siente.
En
casa del albañil, goteras mil.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
En
casa del abad,
comer y llevar.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
En
casa de Gonzalo, más manda la gallina que el gallo.
En cada villa, su maravilla.
En
casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
En
casa de Amanda, ella es la que manda.
En cada tiempo, su tiento.
En
casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
En cada refrán tienes una verdad.
En
casa como porquero, y en la
calle, caballero.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
En carrera larga no se pisa base.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
En carrera larga hay desquite.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
En
carnaval todo pasa, hasta los novios a las
casas.
En cada casa, un solo amo.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
En cada casa cuecen habas, y en la nuestra a calderas.
En
camino largo, corto el paso.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
En calma el
mar no creas, por sereno que lo veas.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
En caliente ni se siente.
En buen y mal año, ten tu vientre reglado.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
En cada villa, su maravilla.
En buen año ni en malo, no dejes la harina en el salvado.
En cada tierra su uso, y en cada
casa su
costumbre.
En buena casa, mal inquilino.
En cada tiempo, su tiento.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
En cada refrán tienes una verdad.
En bote pequeño la buena mermelada.
En cada pago, su viña, y en cada
barrio, su tía.
En boca del mentiroso lo cierto se hace más que dudoso.
En cada legua hay un pedazo de mal
camino.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
En cada
corral un solo gallo, y en cada
casa un solo amo.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
En cada
casa, un solo amo.