Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
En guerra avisada no muere gente.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
En gran casa, gran gasto se amasa.
En Febrero busca la sombra el perro, pero a últimos, no a primeros.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
En Febrero busca la sombra el perro.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Enero y Febrero desviajadero.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Enfermo que come y mea el diablo que se lo crea.
Enero, claro y heladero.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
En enero, el besugo es caballero.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
En Febrero, un rato al sol y otro al humero.
En enero, cada oveja con su cordero.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
En el peligro se conoce al amigo.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
En el pedir no hay engaño.
En Febrero busca la sombra el perro, pero a últimos, no a primeros.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
En Febrero busca la sombra el perro.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Enero y Febrero desviajadero.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Enero, claro y heladero.
En el menguante de enero, corta tu madero.
En enero, el besugo es caballero.
En el medio está la virtud.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
En enero, cada oveja con su cordero.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
En el culo y en la trompeta, sólo es aire lo que suena.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes
En el peligro se conoce al amigo.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
En el pedir no hay engaño.
En el arca abierta, el malo peca.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
En el menguante de enero, corta tu madero.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
En el medio está la virtud.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
En dinero y santidad la mitad de la mitad.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
En dinero y en bondad, la mitad de la mitad.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
En el culo y en la trompeta, sólo es aire lo que suena.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
En el arca del avariento, el Diablo yace dentro.
En cualquier sitio se cuecen habas.
En el arca abierta, el malo peca.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
En Constantina cuando no llueve, llovizna.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.