Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
Tan sólo debes sembrar lo que puedas abonar.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Tan rápido como un chisme.
Tanto peca el que mata la
vaca como el que le agarra la pata.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Tan presto se va el cordero como el carnero.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Tanto fue el cántaro a la
fuente hasta que por fin se rompió.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Tanto está la gotera sobre la
piedra hasta que hace el roto.
También los secretarios echan borrones.
Tanto da el
agua en la
piedra, que la quiebra.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Tanto da el
agua en la
piedra que la quiebra.
También al verdugo ahorcan.
Tantas veces va el cántaro a la
fuente, que al final quiebra.
Tal vendrá que tal te quiera.
Tan sólo debes sembrar lo que puedas abonar.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Tan rápido como un chisme.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Tan presto se va el cordero como el carnero.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Tal para cual.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el
altar el
santo.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
También al verdugo ahorcan.
Tajada que lleva el gato, tarde vuelve al plato.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Tal vendrá que tal te quiera.
Tabernero diligente, de quince cántaras hace veinte.
Tal queda la
casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Taberna sin gente, poco vende.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Tal para cual.
Susto meado mejor que sangrado.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Supo por donde entró, no por donde salió.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Tajada que lleva el gato, tarde vuelve al plato.
Sufre por saber y trabaja por tener.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Sufre el asno la carga, más no la sobrecarga.
Tabernero diligente, de quince cántaras hace veinte.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Taberna sin gente, poco vende.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Suerte, y al toro.
Nota:
San Bernardino es un asilo de
Madrid.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber poco basta.
Tabaco,
toros, naipes y vino, llevan al hombre a
San Bernardino.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Sustos y disgustos matan a muchos.