Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

La guarida de la comunidad de primates se hallaba situada entre la rocosa estribación de la ladera más próxima, la cual era casi inaccesible para todas las grandes bestias salvajes que cazaban en la llanura en especial a los sabrosos primates.
Cuando llegaron al vivar rocoso que estaba entre la espesura verdosa. Con los afilados cuchillos de pedernal limpiaron y trocearon la carne en tiras y las colgaron para secar en las ramas de los árboles que les circundaban a la vez que todos comían lo que podían hasta reventar. Cuando estuvieron artos todos los machos, llego el turno a las hembras, que al verlos tan satisfechos y hastiados devoraron los sanguinolentos colgajos que sus peludos machos salvajes las habían dejado tomar.
Las hembras que también habían participado en la caza cogieron la carne y siguieron dócilmente a los machos sin intervenir en el despiece del animal y después se alejaban con los trozos sangrantes entre las manos sin haber podido aún tomar nada de esa abundante comida que entre todos habían ayudado a capturar.
La guarida de la comunidad de primates se hallaba situada entre la rocosa estribación de la ladera más próxima, la cual era casi inaccesible para todas las grandes bestias salvajes que cazaban en la llanura en especial a los sabrosos primates.
Entonces fue cuando los primates se amontonaron sobre los ensangrentados restos del animal al que sacaban, con grandes esfuerzos de sus cuchillos de pedernal, grandes pedazos de la carne que llevaban las mujeres hacía las cuevas, hasta que entre todos los primates dejan hábilmente al enorme y peludo animal en los blancos y ensangrentados huesos.
Las hembras que también habían participado en la caza cogieron la carne y siguieron dócilmente a los machos sin intervenir en el despiece del animal y después se alejaban con los trozos sangrantes entre las manos sin haber podido aún tomar nada de esa abundante comida que entre todos habían ayudado a capturar.
El primate dominante al ver a la presa muerta, con gestos y gruñidos potentes se acerco para tomar la mejor presa con su afilado cuchillo de pedernal y haciendo gran esfuerzo por la dura piel del animal abrió el vientre de la bestia desparramando encima de los helechos las sangrantes vísceras. Entonces el primate escarbó en ellas para tomar el corazón y el hígado y después de dar un grito gutural alzando el brazo ensangrentado con las vísceras presentó a los exaltados primates como si fuese un trofeo ... (ver texto completo)
Entonces fue cuando los primates se amontonaron sobre los ensangrentados restos del animal al que sacaban, con grandes esfuerzos de sus cuchillos de pedernal, grandes pedazos de la carne que llevaban las mujeres hacía las cuevas, hasta que entre todos los primates dejan hábilmente al enorme y peludo animal en los blancos y ensangrentados huesos.
Los salvajes y peludos primates al estar seguros de tener medio muerta a la joven presa, la rodearon clavándole sin ninguna piedad sus largas y afiladas varas templadas en el fuego hasta matarla.
El primate dominante al ver a la presa muerta, con gestos y gruñidos potentes se acerco para tomar la mejor presa con su afilado cuchillo de pedernal y haciendo gran esfuerzo por la dura piel del animal abrió el vientre de la bestia desparramando encima de los helechos las sangrantes vísceras. Entonces el primate escarbó en ellas para tomar el corazón y el hígado y después de dar un grito gutural alzando el brazo ensangrentado con las vísceras presentó a los exaltados primates como si fuese un trofeo ... (ver texto completo)
La bestia después de tan largo tiempo ya se hallaba agotada por la lucha y presintiendo la inevitable muerte de su retoño, con estridentes bramidos de desesperación que salían desde su enorme trompa abandona furiosa y sangrante la lucha atravesando a muerte y con ciega desesperación las filas de los primates, que al ver a la enorme bestia tan furiosa se apartan despavoridos a su paso.
Los salvajes y peludos primates al estar seguros de tener medio muerta a la joven presa, la rodearon clavándole sin ninguna piedad sus largas y afiladas varas templadas en el fuego hasta matarla.
La caterva vociferante de homínidos que rodeaba a la bestia lanzaba contra la cría varas puntiagudas y grandes piedras que rebotaban o se clavaban en su arrugada y dura piel. La hija de la enorme bestia peluda estaba herida de muerte y se defendía con desesperación mientras la madre atrapando con su enorme trompa a los primates que se hallaban más cerca de su hija los cuales lanzaba al aire y al caer en la espesa hierba furiosa los pisoteaba a muerte.
La bestia después de tan largo tiempo ya se hallaba agotada por la lucha y presintiendo la inevitable muerte de su retoño, con estridentes bramidos de desesperación que salían desde su enorme trompa abandona furiosa y sangrante la lucha atravesando a muerte y con ciega desesperación las filas de los primates, que al ver a la enorme bestia tan furiosa se apartan despavoridos a su paso.
El sol brillaba en todo lo alto calentando la verde llanura que estaba salpicada en algunos claros por grades matas de helechos y de espesos matorrales. Mientras las pequeñas bestias huían una pequeña cría de mamut bramaba en la selva llamando con desesperadamente a su madre que trataba con gran fiereza de defender a la cría de los ataques de los fieros primates agresores.
La caterva vociferante de homínidos que rodeaba a la bestia lanzaba contra la cría varas puntiagudas y grandes piedras que rebotaban o se clavaban en su arrugada y dura piel. La hija de la enorme bestia peluda estaba herida de muerte y se defendía con desesperación mientras la madre atrapando con su enorme trompa a los primates que se hallaban más cerca de su hija los cuales lanzaba al aire y al caer en la espesa hierba furiosa los pisoteaba a muerte.
Una gran algarabía de gritos guturales espantaba a todas las bestias pequeñas del espeso bosque, las cuales se retiraban alarmadas a sus cubiles hacía lo más profundo de la tupida foresta salvaje.
El sol brillaba en todo lo alto calentando la verde llanura que estaba salpicada en algunos claros por grades matas de helechos y de espesos matorrales. Mientras las pequeñas bestias huían una pequeña cría de mamut bramaba en la selva llamando con desesperadamente a su madre que trataba con gran fiereza de defender a la cría de los ataques de los fieros primates agresores.
El planeta Tierra.
Y precedió Dios a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida.
Y el hombre vino a ser alma viviente.
Además plantó Dios un jardín en el Edén hacía el Este y allí puso al hombre que había formado.
Así Dios hizo crecer del suelo todo árbol deseable a la vista de una y bueno par alimento y también al árbol de la vida en medio del jardín y el árbol del conocimiento de los bueno y de lo malo.
Palabras del génesis.
Una gran algarabía de gritos guturales espantaba a todas las bestias pequeñas del espeso bosque, las cuales se retiraban alarmadas a sus cubiles hacía lo más profundo de la tupida foresta salvaje.
La orden del ser supremo para su captura fue frío y escueto:
Persecución hasta el exterminio total de todas las naves de los rebeldes que se hallen bajo el mando de Luzbel por haber osado desobedecer al imperio y a la autoridad suprema universal y declaro des-de este mismo instante a los seguidores de esa vil traición proscritos para siempre por haber atenta-do deslealmente en contra de los ordenamiento del supremo, implantando los genes y la savia divina para procrear seres inteligentes entre los ... (ver texto completo)
El planeta Tierra.
Y precedió Dios a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida.
Y el hombre vino a ser alma viviente.
Además plantó Dios un jardín en el Edén hacía el Este y allí puso al hombre que había formado.
Así Dios hizo crecer del suelo todo árbol deseable a la vista de una y bueno par alimento y también al árbol de la vida en medio del jardín y el árbol del conocimiento de los bueno y de lo malo.
Palabras del génesis.
La misión de captura y destrucción de Luzbel y de sus rebeldes, había sido en principio una sorpresa para Satán porque habían trabajado los dos juntos en alguna misión del imperio. Y con estupor y con rabia por las fatales consecuencias que su rebeldía tenía para el imperio y para el resto de Arcángeles y de Querubines, al descomponer de un plumazo la férrea voluntad del supremo ser. Antes habían sido compañeros celestiales y ahora era él, Satán el que tenía el deber de perseguirles y de aniquilarles ... (ver texto completo)
La orden del ser supremo para su captura fue frío y escueto:
Persecución hasta el exterminio total de todas las naves de los rebeldes que se hallen bajo el mando de Luzbel por haber osado desobedecer al imperio y a la autoridad suprema universal y declaro des-de este mismo instante a los seguidores de esa vil traición proscritos para siempre por haber atenta-do deslealmente en contra de los ordenamiento del supremo, implantando los genes y la savia divina para procrear seres inteligentes entre los planetas prohibidos.
El dios supremo de nuestro poder celestial no está preparado para aguantar a todos estos paranoicos descontentos para que trastoquen los proyectos de un dios superior.
Satán tiene órdenes concretas para evitarlo y tiene que actuar en su contra, antes de que los hombres que siembra Luzbel puedan desarrollarse en todos los pequeños planetas azules del Universo. Y para evitarlo Satán tendrá el tiempo muy justo, porque cuando la rebelde epidemia humana sea extendida como se extiende una mancha de aceite por todo el Universo, entonces será muy tarde para actuar. Y entonces sería el instante para los seres humanos lograsen encontrar en el Universo el camino de su inmortalidad perdida en el Paraíso de su pequeño planeta Tierra. ... (ver texto completo)
Los sensores del ordenador central marcaban una ruta fijada de antemano por Satán, que señalaba la dirección de los desertores. Y todos los datos que Satán recibía apuntaban hacía un pequeño sistema solar al cual se estaban acercando velozmente.
La misión de captura y destrucción de Luzbel y de sus rebeldes, había sido en principio una sorpresa para Satán porque habían trabajado los dos juntos en alguna misión del imperio. Y con estupor y con rabia por las fatales consecuencias que su rebeldía tenía para el imperio y para el resto de Arcángeles y de Querubines, al descomponer de un plumazo la férrea voluntad del supremo ser. Antes habían sido compañeros celestiales y ahora era él, Satán el que tenía el deber de perseguirles y de aniquilarles en donde los hallase. ... (ver texto completo)
La flota de Satán ésta formada por unas poderosas y modernísimas naves del imperio y pertenecían al primer escuadrón de vigilancia y de castigo. Todas ellas eran fruto de la última creación divina. Unas enormes naves potentes, seguras, e invisibles a los ojos de los rebeldes enemigos y de los humanos. Y muy superiores en tecnología a todas las naves que había esparcidas por el imperio celestial.
Los sensores del ordenador central marcaban una ruta fijada de antemano por Satán, que señalaba la dirección de los desertores. Y todos los datos que Satán recibía apuntaban hacía un pequeño sistema solar al cual se estaban acercando velozmente.
Satán ordena inmediatamente a sus Ángeles que se preparen para el combate. Y enseguida los dóciles servidores celestiales ocupan sus puestos de com-bate ante las sorprendentes armas desintegradoras, que son capaces de destruir con un solo impulso de su poderosa energía molecular cualquier obstáculo que se interponga en su camino, ya sea un sol o un planeta como el que estaba cerca del sistema solar en el cual habían penetrado persiguiendo a Luzbel y a sus rebeldes.
La flota de Satán ésta formada por unas poderosas y modernísimas naves del imperio y pertenecían al primer escuadrón de vigilancia y de castigo. Todas ellas eran fruto de la última creación divina. Unas enormes naves potentes, seguras, e invisibles a los ojos de los rebeldes enemigos y de los humanos. Y muy superiores en tecnología a todas las naves que había esparcidas por el imperio celestial.
¡Tiempo de aproximación, 300 impulsos luz!...
Repite machaconamente el ordenador de a bordo, en la enorme pantalla que muestra en un detallado gráfico la posición de la nave rebelde.
Satán ordena inmediatamente a sus Ángeles que se preparen para el combate. Y enseguida los dóciles servidores celestiales ocupan sus puestos de com-bate ante las sorprendentes armas desintegradoras, que son capaces de destruir con un solo impulso de su poderosa energía molecular cualquier obstáculo que se interponga en su camino, ya sea un sol o un planeta como el que estaba cerca del sistema solar en el cual habían penetrado persiguiendo a Luzbel y a sus rebeldes.
Inquieto por las noticias que recibía Satán estaba pendiente de que los operadores le confirmaran las señales que habían detectado al acercarse al límite externo de una mediana galaxia.
¡Naves de luzbel en coordenada fija!...
¡Dirección 360 grados del horizonte actual!...
Anuncio con señales luminosas y cadenciosamente el ordenador central de la nave madre de Satán.
¡Tiempo de aproximación, 300 impulsos luz!...
Repite machaconamente el ordenador de a bordo, en la enorme pantalla que muestra en un detallado gráfico la posición de la nave rebelde.
Los gendarmes imperiales.
Satán cómo almirante de la flota imperial es el jefe supremo de los citados exterminadores universales y es por propio derecho el gran Querubín de orden superior. Su carrera divina se encuentra forjada en los infinitos y crueles combates que ha participado en defensa de la autoridad del imperio de su amo todopoderoso y esta al mando de las miríadas de naves del imperio que se están repletas de Ángeles y de Querubines vengadores.
Inquieto por las noticias que recibía Satán estaba pendiente de que los operadores le confirmaran las señales que habían detectado al acercarse al límite externo de una mediana galaxia.
¡Naves de luzbel en coordenada fija!...
¡Dirección 360 grados del horizonte actual!...
Anuncio con señales luminosas y cadenciosamente el ordenador central de la nave madre de Satán.
Nosotros os donamos la vida y la inteligencia y en correspondencia los humanos nos ofrecéis al dejar el cuerpo carnal que envuelve vuestra eterna alma la energía pensante que acumuláis en el cerebro en el transcurso de una vida humana y solo por esto os amaremos eternamente a los hombres que es el principio y el fin de toda existencia divina.
Los gendarmes imperiales.
Satán cómo almirante de la flota imperial es el jefe supremo de los citados exterminadores universales y es por propio derecho el gran Querubín de orden superior. Su carrera divina se encuentra forjada en los infinitos y crueles combates que ha participado en defensa de la autoridad del imperio de su amo todopoderoso y esta al mando de las miríadas de naves del imperio que se están repletas de Ángeles y de Querubines vengadores.
con esta flor os deseo felices sueños y asta mañana
Sueños preciosos
517 visitas, no esta mal pero no se animan a entrar en el foro
Para un pueblo tan pequeño, no esta mal
hola catuno, como vas yo hoy ni sali a la calle del dolor de la rodilla haber mañana si puedo ir a clase de baile, con el frio y la humedad estoy fatal un abrazo
Buenos días, siempre tan guapa
Por eso es el hombre el que tiene que permitirnos sobrevivir en el espacio para toda la eternidad, ya que nosotros aunque seamos poderosos siempre os necesitaremos también a todos vosotros porque los humanos sois un esencial complemento de nuestra misma naturaleza.
Nosotros os donamos la vida y la inteligencia y en correspondencia los humanos nos ofrecéis al dejar el cuerpo carnal que envuelve vuestra eterna alma la energía pensante que acumuláis en el cerebro en el transcurso de una vida humana y solo por esto os amaremos eternamente a los hombres que es el principio y el fin de toda existencia divina.
Ellos sólo desean la aniquilación y la muerte de la inteligencia humana y nosotros con nuestro poder tratamos de salvarlos de esa iniquidad y es por ese motivo nuestra flota de naves galácticas se localiza esparcida entre los rincones del infinito Universo sembrando la vida humana original.
Por eso es el hombre el que tiene que permitirnos sobrevivir en el espacio para toda la eternidad, ya que nosotros aunque seamos poderosos siempre os necesitaremos también a todos vosotros porque los humanos sois un esencial complemento de nuestra misma naturaleza.
Empezar de nuevo en la inmensa eternidad de una vida es nuestro mayor empeño y es nuestro trabajo cotidiano, lo demás llegará sólo en su momento.
Ellos sólo desean la aniquilación y la muerte de la inteligencia humana y nosotros con nuestro poder tratamos de salvarlos de esa iniquidad y es por ese motivo nuestra flota de naves galácticas se localiza esparcida entre los rincones del infinito Universo sembrando la vida humana original.
Ahora comenzamos nuestra historia y preparamos las bases submarinas dentro del bello planeta tierra en las profundidades de sus mares y en el interior de la dura tierra para que los sensores de la flota de Satán no localicen nuestras bases, porque el agua y la roca son los mejores escudos de protección para todos nosotros.
Empezar de nuevo en la inmensa eternidad de una vida es nuestro mayor empeño y es nuestro trabajo cotidiano, lo demás llegará sólo en su momento.
¡Humano!...
Toda nuestra tecnología está basada en millones de años de desarrollo con unos aparatos y con unos equipos con los cuales nosotros podemos destruir, los planetas, los soles y galaxias. Nuestro poder de destrucción es tan grande, que si lo comparamos con vuestro actual poder es evidentemente divino. Porque lo que vosotros llamáis la materia es para nosotros un juego de calor y de luz en donde sólo se experimentaban los malignos deseos y el ardor del Supremo y de sus dirigentes. Seres ... (ver texto completo)
Ahora comenzamos nuestra historia y preparamos las bases submarinas dentro del bello planeta tierra en las profundidades de sus mares y en el interior de la dura tierra para que los sensores de la flota de Satán no localicen nuestras bases, porque el agua y la roca son los mejores escudos de protección para todos nosotros.
¡Humano!. Tenemos una constante y eterna guerra sin cuartel desde el albor de los tiempos.
Una cruenta lucha contra el imperio y contra su gendarme espacial la flota del más maléfico ser que una mente humana pueda imaginar. El malo y siniestro Satán es el responsable potencial y es el mayor asesino de vosotros los hombres. Y como es un ser, tan indigno y tan maligno, el hombre jamás podrá imaginar toda su perversidad hasta que todo el mal que os ha provocado en la tierra se vuelva en contra de ... (ver texto completo)
¡Humano!...
Toda nuestra tecnología está basada en millones de años de desarrollo con unos aparatos y con unos equipos con los cuales nosotros podemos destruir, los planetas, los soles y galaxias. Nuestro poder de destrucción es tan grande, que si lo comparamos con vuestro actual poder es evidentemente divino. Porque lo que vosotros llamáis la materia es para nosotros un juego de calor y de luz en donde sólo se experimentaban los malignos deseos y el ardor del Supremo y de sus dirigentes. Seres ... (ver texto completo)
La desesperada maniobra de Luzbel para evitar que las naves de la flota de Satán le detectaran, suponía abandonar en el planeta azul a todos los expedicionarios y a los científicos, porque así era la ley en ocasiones de peligro. No era la primera vez que ocurría ni seria la última, porque ya lo habían tenido que hacer en otros planetas cuando aparecían de repente como si fuesen espectros las naves del imperio, obligando a todas sus naves de inmediato a desaparecer y a tener que abandonar a sus compañeros ... (ver texto completo)
¡Humano!. Tenemos una constante y eterna guerra sin cuartel desde el albor de los tiempos.
Una cruenta lucha contra el imperio y contra su gendarme espacial la flota del más maléfico ser que una mente humana pueda imaginar. El malo y siniestro Satán es el responsable potencial y es el mayor asesino de vosotros los hombres. Y como es un ser, tan indigno y tan maligno, el hombre jamás podrá imaginar toda su perversidad hasta que todo el mal que os ha provocado en la tierra se vuelva en contra de él mismo y de los seguidores del mal. ... (ver texto completo)
La velocidad de la nave fue tan impresionante que al instante se hallaba orbitando sobre la tierra. Al inmovilizarse la nave cambio de inmediato el color gris metálico brillante por un tono anaranjado vivo y después de balancear suavemente su ingente ma-sa unos cortos instantes, tomó velocidad y penetró como un rayo en las altas capas de la atmósfera del planeta azul, dejando detrás una estela de fuego y de poderosa luz que enrojeció todo el horizonte del planeta y sumergiéndose con un enorme estruendo ... (ver texto completo)
La desesperada maniobra de Luzbel para evitar que las naves de la flota de Satán le detectaran, suponía abandonar en el planeta azul a todos los expedicionarios y a los científicos, porque así era la ley en ocasiones de peligro. No era la primera vez que ocurría ni seria la última, porque ya lo habían tenido que hacer en otros planetas cuando aparecían de repente como si fuesen espectros las naves del imperio, obligando a todas sus naves de inmediato a desaparecer y a tener que abandonar a sus compañeros en cualquier planeta habitable del Universo, para así poder ocultarse de la constante persecución de las naves del imperio. ... (ver texto completo)
El inteligente y sofisticado ordenador de a bordo, comenzó entonces a programarse para posibilitar y poder analizar al instante la ruta mas idónea para las operaciones de escape de la nave y ejecutó su función transmitiendo unas coordenadas a Luzbel, que de inmediato las ejecutó. Y fue en ese preciso segundo cuando se activaron todos los poderosos motores de la nave madre, la que veloz se dirigió hacía el bello planeta azul más cercano.
La velocidad de la nave fue tan impresionante que al instante se hallaba orbitando sobre la tierra. Al inmovilizarse la nave cambio de inmediato el color gris metálico brillante por un tono anaranjado vivo y después de balancear suavemente su ingente ma-sa unos cortos instantes, tomó velocidad y penetró como un rayo en las altas capas de la atmósfera del planeta azul, dejando detrás una estela de fuego y de poderosa luz que enrojeció todo el horizonte del planeta y sumergiéndose con un enorme estruendo ... (ver texto completo)
¡Activen los generadores centrales y preparen los códigos para una acción inmediata! ¡Objetivo, los mares del planeta azul! Sigan la ruta originaria del plan de camuflaje secreto de la flota.
El inteligente y sofisticado ordenador de a bordo, comenzó entonces a programarse para posibilitar y poder analizar al instante la ruta mas idónea para las operaciones de escape de la nave y ejecutó su función transmitiendo unas coordenadas a Luzbel, que de inmediato las ejecutó. Y fue en ese preciso segundo cuando se activaron todos los poderosos motores de la nave madre, la que veloz se dirigió hacía el bello planeta azul más cercano.
Luzbel muy serió comprobó primero la distancia y entonces el poderoso jefe de la flota revolucionaria se detuvo un corto instante para reflexionar. Pocos instantes después Luzbel miró fijamente a los que allí estaban presentes y ordenó con voz grave:
¡Activen los generadores centrales y preparen los códigos para una acción inmediata! ¡Objetivo, los mares del planeta azul! Sigan la ruta originaria del plan de camuflaje secreto de la flota.
De inmediato los ingenieros Arcángeles de la sala de mandos principal volvieron los rostros hacía el poderoso Luzbel a la espera respetuosa de órdenes del comandante.
Luzbel muy serió comprobó primero la distancia y entonces el poderoso jefe de la flota revolucionaria se detuvo un corto instante para reflexionar. Pocos instantes después Luzbel miró fijamente a los que allí estaban presentes y ordenó con voz grave:
Desde el panel de control el monitor automático de vigilancia se iluminó, dando la señal de alarma por alguna indicación que el aparato recibía desde el espacio exterior y Luzbel comprobó de inmediato que las señales de alarma provenían de la zona de la estrella sirio. Una serie de puntos aparecieron en la pantalla que indicaban a Luzbel que una flota de naves estelares enemigas se aproximaban.
¡Naves del Imperio!... Sentenció Luzbel.
De inmediato los ingenieros Arcángeles de la sala de mandos principal volvieron los rostros hacía el poderoso Luzbel a la espera respetuosa de órdenes del comandante.
Luzbel ya más tranquilo, sintió un placer inmenso por la gran efectividad de los técnicos que con una acertada rebeldía estaban implantando sin pausa ni descanso la semilla de la existencia humana.
Desde el panel de control el monitor automático de vigilancia se iluminó, dando la señal de alarma por alguna indicación que el aparato recibía desde el espacio exterior y Luzbel comprobó de inmediato que las señales de alarma provenían de la zona de la estrella sirio. Una serie de puntos aparecieron en la pantalla que indicaban a Luzbel que una flota de naves estelares enemigas se aproximaban.
¡Naves del Imperio!... Sentenció Luzbel.
Cuando el panel central se iluminó de repente y los signos que esperaba el comandante aparecieron en el monitor, Luzbel se calmó porque le informaban desde el próximo planeta que la expedición había aterrizado sin hallar problema alguno y todos ellos se disponían a comenzar su trabajo.
Luzbel ya más tranquilo, sintió un placer inmenso por la gran efectividad de los técnicos que con una acertada rebeldía estaban implantando sin pausa ni descanso la semilla de la existencia humana.
Ningún elemento de la tripulación hablaba palabra alguna, porque entre los Nefelin no era necesario el lenguaje oral porque todos utilizaban lenguaje telepático, con el cual coordinaban los trabajos de los equipos y de la tripulación.
Cuando el panel central se iluminó de repente y los signos que esperaba el comandante aparecieron en el monitor, Luzbel se calmó porque le informaban desde el próximo planeta que la expedición había aterrizado sin hallar problema alguno y todos ellos se disponían a comenzar su trabajo.
Luzbel se hallaba a la espera de un correo desde el cercano planeta azul, al interior del cual él había enviado una rutinaria expedición de científicos en exploración, para poder examinar la posibilidad de sembrar la vida humana en ese planeta. Y mientras esperaba esa notificación el comandante de la nave controlaba los equipos y el funcionamiento general del complejo entramado de la nave capitana.
Ningún elemento de la tripulación hablaba palabra alguna, porque entre los Nefelin no era necesario el lenguaje oral porque todos utilizaban lenguaje telepático, con el cual coordinaban los trabajos de los equipos y de la tripulación.
En el interior de la enorme nave espacial, que tenía un diámetro en la parte más ancha de cerca de tres kilómetros largos, en el sitial dominante se hallaba el luminoso Luzbel, el supremo comandante de los Arcángeles rebeldes y el jefe do los renegados del imperio. Como responsable de todo y de todos se concentraba en el riguroso trabajo de ordenar las complicadas maniobras para el buen regimiento de la compleja máquina espacial a través del potente y poderoso ordenador de a bordo.
Luzbel se hallaba a la espera de un correo desde el cercano planeta azul, al interior del cual él había enviado una rutinaria expedición de científicos en exploración, para poder examinar la posibilidad de sembrar la vida humana en ese planeta. Y mientras esperaba esa notificación el comandante de la nave controlaba los equipos y el funcionamiento general del complejo entramado de la nave capitana.
La enorme sala de control principal se hallaba ese día en agitada actividad, con el destello continuado de los miles de sofisticados mandos, que observan con mucha atención los encargados de cada panel de control. El ordenador principal de la inmensa nave comunicaba datos de la situación de todos los planetas del sistema donde ahora se encontraba la nave madre de la flota rebelde y supervisaban con precisión todo el espacio exterior para poder evitar cualquier sorpresa desagrádale de las naves de ... (ver texto completo)
En el interior de la enorme nave espacial, que tenía un diámetro en la parte más ancha de cerca de tres kilómetros largos, en el sitial dominante se hallaba el luminoso Luzbel, el supremo comandante de los Arcángeles rebeldes y el jefe do los renegados del imperio. Como responsable de todo y de todos se concentraba en el riguroso trabajo de ordenar las complicadas maniobras para el buen regimiento de la compleja máquina espacial a través del potente y poderoso ordenador de a bordo.
La enorme nave madre, parecía que se mecía en el espacio infinito, mientras el penetrante reflejo de la estrella más próxima daba a su superficie lisa un brillo metálico irisado y bello. La forma triangular de la compleja máquina se asemejaba a la punta de una formidable lanza que estuviera en el espacio para enclavarse en el infinito cosmos. Un hermoso planeta próximo brillaba con bellos tonos azulados reflejando su intensísimo azul sobre un satélite que orbitaba en torno a él. La pastosa negrura ... (ver texto completo)
La enorme sala de control principal se hallaba ese día en agitada actividad, con el destello continuado de los miles de sofisticados mandos, que observan con mucha atención los encargados de cada panel de control. El ordenador principal de la inmensa nave comunicaba datos de la situación de todos los planetas del sistema donde ahora se encontraba la nave madre de la flota rebelde y supervisaban con precisión todo el espacio exterior para poder evitar cualquier sorpresa desagrádale de las naves de los Querubines de Satán. ... (ver texto completo)
Ahora todos ellos sabían que sólo trabajaban para ellos mismos y para su misión. Y ninguno de estos esforzados astronautas divinos estaba ahora prote-gido por el supremo Dios. Y era la tarea principal de toda la tripulación, evitar si se podía, el tener un enfrentamiento inmediato con las extraordinarias naves de Satán porque sus nuevas naves tenían una tecnología superior devastadora.
La enorme nave madre, parecía que se mecía en el espacio infinito, mientras el penetrante reflejo de la estrella más próxima daba a su superficie lisa un brillo metálico irisado y bello. La forma triangular de la compleja máquina se asemejaba a la punta de una formidable lanza que estuviera en el espacio para enclavarse en el infinito cosmos. Un hermoso planeta próximo brillaba con bellos tonos azulados reflejando su intensísimo azul sobre un satélite que orbitaba en torno a él. La pastosa negrura ... (ver texto completo)
La nave madre.
Unos extraños seres de morfología casi humana se esforzaban muy diligentes en la amplísima sala de control de la nave espacial. Luzbel era llamado el responsable de esa enorme y compleja maquina. Y todos opinaban que la luz que emanaba de él tenía personalidad propia, porque el capitán de la nave extelar tenía la singular perfección que tenían los Arcángeles celestiales del antiguo imperio.
Ahora todos ellos sabían que sólo trabajaban para ellos mismos y para su misión. Y ninguno de estos esforzados astronautas divinos estaba ahora prote-gido por el supremo Dios. Y era la tarea principal de toda la tripulación, evitar si se podía, el tener un enfrentamiento inmediato con las extraordinarias naves de Satán porque sus nuevas naves tenían una tecnología superior devastadora.
Y entonces cuando la calma y el azote del Imperio vuelvan a su reposo, habrá llegado el momento al hombre para retornar a ser humano. Creciendo y morando pacíficamente en la tierra, junto con los animales, las semillas y las plantas.
Así lo digo y así lo escribirás.
La nave madre.
Unos extraños seres de morfología casi humana se esforzaban muy diligentes en la amplísima sala de control de la nave espacial. Luzbel era llamado el responsable de esa enorme y compleja maquina. Y todos opinaban que la luz que emanaba de él tenía personalidad propia, porque el capitán de la nave extelar tenía la singular perfección que tenían los Arcángeles celestiales del antiguo imperio.
Mí deseo ahora, es que como hombre servidor de nuestra historia conozcas y transmitas a los sabios de la Tierra que quieran saber la verdad el origen de los seres humanos. Descríbeles a todos ellos la verdadera historia del hombre. Cuéntales que son los hijos de nuestra semilla y que formáis parte de la misma razón que nos creó a nosotros mismos y somos de tu misma estirpe. Di también que Luzbel estará siempre dispuesto a protegerles del mal que llegue desde el Imperio y haremos lo mismo que le hicimos ... (ver texto completo)
Y entonces cuando la calma y el azote del Imperio vuelvan a su reposo, habrá llegado el momento al hombre para retornar a ser humano. Creciendo y morando pacíficamente en la tierra, junto con los animales, las semillas y las plantas.
Así lo digo y así lo escribirás.
Nos está buscando desde entonces Satán, que es el Querubín celeste exterminador de ese Dios, con su poderosa flota estelar. Y por ese motivo ahora nos encuentras escondidos sin tiempo en las bases que construimos en el interior del pequeño planeta en el que vosotros vivís; y estaremos todos sepultados eternamente mientras ellos nos estén esperando en el Cosmos.
Mí deseo ahora, es que como hombre servidor de nuestra historia conozcas y transmitas a los sabios de la Tierra que quieran saber la verdad el origen de los seres humanos. Descríbeles a todos ellos la verdadera historia del hombre. Cuéntales que son los hijos de nuestra semilla y que formáis parte de la misma razón que nos creó a nosotros mismos y somos de tu misma estirpe. Di también que Luzbel estará siempre dispuesto a protegerles del mal que llegue desde el Imperio y haremos lo mismo que le hicimos ... (ver texto completo)
Desde ese instante el Dios de la Suprema Luz no se cansa de buscarnos por todo el Universo; y nos persigue porque fuimos rebeldes a Él y su mayor deseo es eliminarnos de la faz del Cosmos.
Nos está buscando desde entonces Satán, que es el Querubín celeste exterminador de ese Dios, con su poderosa flota estelar. Y por ese motivo ahora nos encuentras escondidos sin tiempo en las bases que construimos en el interior del pequeño planeta en el que vosotros vivís; y estaremos todos sepultados eternamente mientras ellos nos estén esperando en el Cosmos.
Desaparecimos del poder del poderoso Dios en el infinito y desde entonces vagamos por las galaxias buscando sistemas planetarios en donde sembrar de nuevo la vida del hombre.
Desde ese instante el Dios de la Suprema Luz no se cansa de buscarnos por todo el Universo; y nos persigue porque fuimos rebeldes a Él y su mayor deseo es eliminarnos de la faz del Cosmos.
Al enterarnos de los motivos que tenía Dios para destruir al hombre, los mandos de mi flota en una asamblea en la nave madre, decidimos revelarnos contra la dictadura del Imperio y nos conjuramos los allí presentes, que nuestro deber era continuar sembrando la vida humana por el Universo.
Desaparecimos del poder del poderoso Dios en el infinito y desde entonces vagamos por las galaxias buscando sistemas planetarios en donde sembrar de nuevo la vida del hombre.