Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
La revelación.
Carta de José de Arimatea a María.
La paz sea contigo María:
Como tú me pediste, que te enviara el pergamino secreto revelado a mí por Jesús, no podía rehusar, así que lo e escrito en Hebreo y te lo mando a ti.
Pero considerando que tu eres la madre del divino Jesús, trataras de tener cuidado de no anunciar este libro a mucha gente, porque tu hijo el salvador ni siquiera quería comunicarlo a ninguno de nosotros, ni a sus doce discípulos.
Sin embargo bienaventurados los que se ... (ver texto completo)
¡Sí tú lo ordenas iremos!
Contestamos todos a la vez.
Jesús entonces sentenció:
En verdad, en verdad os digo que ninguno de vosotros entrará jamás en el reino de los cielos porque yo lo ordenará, sino más bien porque vosotros sepáis alcanzar solos la gloria del creador.
Pedro el apóstol, el que renegó por tres veces de Jesús, fue en secreto la primera cabeza visible de la nueva secta y desde entonces dedico su cuerpo y su alma a predicar por toda la tierra la caridad y la misericordia entre los hombres de buena voluntad. Y a toda la demás gente que pudiese encontrar por los duros e inhóspitos caminos.
La revelación.
Carta de José de Arimatea a María.
La paz sea contigo María:
Como tú me pediste, que te enviara el pergamino secreto revelado a mí por Jesús, no podía rehusar, así que lo e escrito en Hebreo y te lo mando a ti.
Pero considerando que tu eres la madre del divino Jesús, trataras de tener cuidado de no anunciar este libro a mucha gente, porque tu hijo el salvador ni siquiera quería comunicarlo a ninguno de nosotros, ni a sus doce discípulos.
Sin embargo bienaventurados los que se ... (ver texto completo)
Sus primeros miembros dibujaban la forma de un pez en las puertas de sus seguidores para así poder identificar a los partidarios de las obras del divino Jesús sin el peligro de ser detenidos.
Pedro el apóstol, el que renegó por tres veces de Jesús, fue en secreto la primera cabeza visible de la nueva secta y desde entonces dedico su cuerpo y su alma a predicar por toda la tierra la caridad y la misericordia entre los hombres de buena voluntad. Y a toda la demás gente que pudiese encontrar por los duros e inhóspitos caminos.
Los que estaban más comprometidos con el señor, alguna vez se atrevían tímidamente en sus aldeas a predicar el mensaje y la obra de Jesús y cuando se sintieron más seguros, los más osados formaron la secta secreta del pez para ocultar a los extraños el verdadero evangelio de cristo.
Sus primeros miembros dibujaban la forma de un pez en las puertas de sus seguidores para así poder identificar a los partidarios de las obras del divino Jesús sin el peligro de ser detenidos.
Los tímidos testigos.
Todos los seguidores de Jesús atemorizados por la crueldad de los Rabinos y fariseos desaparecieron rápidamente de esta zona y se dispersaron ante el temor de ser tomados presos por los guardianes del templo.
Algunos apóstoles y seguidores de Jesús volvieron a su lugar de origen olvidando la promesa hecha al Mesías de propagar y de extender su evangelio por todo el mundo reconocido.
Los que estaban más comprometidos con el señor, alguna vez se atrevían tímidamente en sus aldeas a predicar el mensaje y la obra de Jesús y cuando se sintieron más seguros, los más osados formaron la secta secreta del pez para ocultar a los extraños el verdadero evangelio de cristo.
Cónclave Satánico.
Mientras los Ángeles y los Querubines celebraron con verdadero entusiasmo el triunfo contra Luzbel, por la muerte del enviado Jesús y porque ahora ya sabía Satán con certeza que los Arcángeles estaban escondidos en los océanos de la Tierra.
Cuando siguieron con sus detectores las partículas de la traslación molecular de Jesús, le indicaron a Satán que su destino final se hallaba debajo del las enormes masas de agua de la tierra.
La ira y la impotencia de Satán se potenciaron ... (ver texto completo)
Los tímidos testigos.
Todos los seguidores de Jesús atemorizados por la crueldad de los Rabinos y fariseos desaparecieron rápidamente de esta zona y se dispersaron ante el temor de ser tomados presos por los guardianes del templo.
Algunos apóstoles y seguidores de Jesús volvieron a su lugar de origen olvidando la promesa hecha al Mesías de propagar y de extender su evangelio por todo el mundo reconocido.
La ira de Luzbel contra la ciudad Judía abocó a su destrucción a través de la ira Romana al ayudar al Emperador Tito en su hecatombe.
La destrucción de la ciudad fue tal, que fue arada su superficie totalmente no dejando en la tierra de la ciudad señal alguna de los lugares en donde el Arcángel Jesús padeció el tormento de la cruz.
Cónclave Satánico.
Mientras los Ángeles y los Querubines celebraron con verdadero entusiasmo el triunfo contra Luzbel, por la muerte del enviado Jesús y porque ahora ya sabía Satán con certeza que los Arcángeles estaban escondidos en los océanos de la Tierra.
Cuando siguieron con sus detectores las partículas de la traslación molecular de Jesús, le indicaron a Satán que su destino final se hallaba debajo del las enormes masas de agua de la tierra.
La ira y la impotencia de Satán se potenciaron ... (ver texto completo)
El Arcángel Jesús al oír las palabras de Luzbel le reconoció su justa gracia hacía su familia humana y desapareció para siempre entre el conglomerado de actividades frenéticas de la base.
La ira de Luzbel contra la ciudad Judía abocó a su destrucción a través de la ira Romana al ayudar al Emperador Tito en su hecatombe.
La destrucción de la ciudad fue tal, que fue arada su superficie totalmente no dejando en la tierra de la ciudad señal alguna de los lugares en donde el Arcángel Jesús padeció el tormento de la cruz.
Luzbel expuso las causas por las cuales le habían tenido que abandonar y dejar sufrir el tormento de la cruz Romana. Le comunicó además que la parte divina de José el carpintero de Nazaret, había sido recibida entre los aprendices universales y que su madre María estaría con Jesús desde el mismo día de la muerte carnal.
El Arcángel Jesús al oír las palabras de Luzbel le reconoció su justa gracia hacía su familia humana y desapareció para siempre entre el conglomerado de actividades frenéticas de la base.
El retorno a la inmortalidad.
Luzbel recibió con cristalinas lágrimas de pureza el regreso de su Arcángel de esa expedición en la tierra prometida de los hombres y al ver de nuevo al buen Jesús entre los implantadores de vida, se tocaron los dos en silencio con las manos en señal de inequívoco afecto.
Luzbel expuso las causas por las cuales le habían tenido que abandonar y dejar sufrir el tormento de la cruzRomana. Le comunicó además que la parte divina de José el carpintero de Nazaret, había sido recibida entre los aprendices universales y que su madre María estaría con Jesús desde el mismo día de la muerte carnal.
Carta de Tiberio a Pilatos.
De Cesar Augusto a Poncio Pilato.
Por cuanto tuvisteis el atrevimiento de condenar a muerte a Jesús el Nazareno de manera tan violenta y totalmente inicua y, que además, antes de dictar sentencia de culpabilidad le pusiste en mano de los exaltados y furibundos judíos y considero además, que no tuviste piedad de ese justo varón, sino que aún después de teñir la caña y de someterle a una terrible sentencia y al tormento de la flagelación. Le sometiste sin culpa alguna ... (ver texto completo)
El retorno a la inmortalidad.
Luzbel recibió con cristalinas lágrimas de pureza el regreso de su Arcángel de esa expedición en la tierra prometida de los hombres y al ver de nuevo al buen Jesús entre los implantadores de vida, se tocaron los dos en silencio con las manos en señal de inequívoco afecto.
Carta de Pilatos a Tiberio.
De Poncio Pilato a Tiberio Augusto.
Jesús el Nazareno de quien te hablé claramente en mis últimas epístolas ha sido entregado a un duro tormento a ruego del pueblo, cuyas investigaciones seguí de mal grado y por temor.
Jesús era un hombre, por la vida de Hércules, tan piadoso y austero que cómo él ni existió ni existirá en época alguna. Pero se dieron cita para conseguir la crucifixión del enviado de la verdad por un lado, el empeño del pueblo y por el otro el acuerdo ... (ver texto completo)
Carta de Tiberio a Pilatos.
De Cesar Augusto a Poncio Pilato.
Por cuanto tuvisteis el atrevimiento de condenar a muerte a Jesús el Nazareno de manera tan violenta y totalmente inicua y, que además, antes de dictar sentencia de culpabilidad le pusiste en mano de los exaltados y furibundos judíos y considero además, que no tuviste piedad de ese justo varón, sino que aún después de teñir la caña y de someterle a una terrible sentencia y al tormento de la flagelación. Le sometiste sin culpa alguna por su parte al duro tormento de la crucifixión, no sin tú antes, aceptar obsequios por su muerte. Por cuanto en fin dijiste sí con los labios y le entregaste sin el corazón a los judíos sin ley. Por todo ello vas tú mismo a ser traído a mí presencia cargado de cadenas para que presentes tus disculpas y rindas cuenta de una vida que has entregado a la muerte sin motivo alguno.
¡Hay!
De tú dureza y desvergüenza.
Desde que esa noticia ha llegado a mis oídos estoy sufriendo y siento que se me rompen las entrañas.
Pero a venido ante mí una mujer la cual se dice ser discípula suya y que se hace llamar María de Mag-dala, de la que según cuentan expulsó siete demo-nios y afirma que Jesús obraba asombrosas cura-ciones, haciendo ver a los ciegos, caminar a los co-jos, oír a los sordos, sanar a los leprosos y estas curaciones las realizaba con sólo sus palabras.
¿Cómo has permitido que fuera crucificado un ser así sin causa alguna?
Porque si no querías admitirlo cómo dios deberías por lo menos tenerle compasión cómo médico que era.
Incluso la misma narración astuta que me a llega-do de tú parte, está pidiendo tú castigo porque en ella se afirma que Jesús era muy superior a todos los dioses que nosotros adoramos.
¿Cómo has podido entregarle a la muerte?
Pues entiende que así cómo tú le condenaste injus-tamente y ordenaste que le mataran, de la misma manera yo voy a ajusticiarte a ti con pleno derecho y no solamente a ti, sino a todos tus consejeros y cómplices que recibieron sobornos por su muerte. ... (ver texto completo)
La miseria y la desidia humana se habían iniciado con la toma inquisitorial del poder y las desgracias para el hombre entre la religión y el pensamiento libre, no habían hecho más que comenzar. La cruz donde se ejecuta a los reos, se transformaba en la principal señal de la fe, de una nueva religión que aparecería posteriormente en la tierra.
Una plebe de fariseos se apoderaría para su lucro, en el futuro, de la moralidad de Jesús y su palabra.
Y la tierra estaría maldita durante más de cincuentamil ... (ver texto completo)
Carta de Pilatos a Tiberio.
De Poncio Pilato a Tiberio Augusto.
Jesús el Nazareno de quien te hablé claramente en mis últimas epístolas ha sido entregado a un duro tormento a ruego del pueblo, cuyas investigaciones seguí de mal grado y por temor.
Jesús era un hombre, por la vida de Hércules, tan piadoso y austero que cómo él ni existió ni existirá en época alguna. Pero se dieron cita para conseguir la crucifixión del enviado de la verdad por un lado, el empeño del pueblo y por el otro el acuerdo ... (ver texto completo)
Ahora comenzaba una nueva era de la explotación y la rastrera venganza inútil de los desalmados del templo de Salomón.
Utilizando el teatro de la vida y la muerte de Jesús, que fue un predicador justo y caritativo, los mani-puladores de la tragedia humana más ignominiosa podían dormir tranquilos porque el telón se cerraba con el asesinato de Jesús.
La miseria y la desidia humana se habían iniciado con la toma inquisitorial del poder y las desgracias para el hombre entre la religión y el pensamiento libre, no habían hecho más que comenzar. La cruz donde se ejecuta a los reos, se transformaba en la principal señal de la fe, de una nueva religión que aparecería posteriormente en la tierra.
Una plebe de fariseos se apoderaría para su lucro, en el futuro, de la moralidad de Jesús y su palabra.
Y la tierra estaría maldita durante más de cincuentamil ... (ver texto completo)
Había abandonado la tierra de los hombres Jesús el Nazareno el hijo del creador. El único ser divino y humano vivo. El único que socorría al desvalido, a las prostitutas y a los enfermos. El predicador de la caridad y de la misericordia había sido eliminado para que prosperasen, ladrones y desalmados. Los que aprovechándose del poder humillan a los más desfavorecidos de la tierra de Judá, sin compasión, sin piedad y sin justicia.
Ahora comenzaba una nueva era de la explotación y la rastrera venganza inútil de los desalmados del templo de Salomón.
Utilizando el teatro de la vida y la muerte de Jesús, que fue un predicador justo y caritativo, los mani-puladores de la tragedia humana más ignominiosa podían dormir tranquilos porque el telón se cerraba con el asesinato de Jesús.
Después con la ayuda de los varones presentes, le depositaron en el ataúd de piedra que estaba dentro de la cueva mortuoria que era de propiedad de la familia de José de Arimatea. Y después de rogar al señor por el alma de su hijo cerraron la puerta de la tumba con una gruesa y pesada losa redonda que José tenía preparada para sellarla.
Había abandonado la tierra de los hombres Jesús el Nazareno el hijo del creador. El único ser divino y humano vivo. El único que socorría al desvalido, a las prostitutas y a los enfermos. El predicador de la caridad y de la misericordia había sido eliminado para que prosperasen, ladrones y desalmados. Los que aprovechándose del poder humillan a los más desfavorecidos de la tierra de Judá, sin compasión, sin piedad y sin justicia.
María con algunos de los atemorizados discípulos descolgaron de la cruz el cuerpo de su hijo, cuando el Rabino José de Arimatea tuvo de Poncio Pilato el permiso para enterrarle. María desconsolada por la perdida del más grande amor se abalanzó sobre el cadáver de su hijo y le apretó contra su pecho con penosas lágrimas de sufrimiento que salían de sus rojizos y yermos ojos. Hasta que fue apartada del cuerpo de Jesús por los apóstoles y seguidores que había presentes, para que el cuerpo del Mesías ... (ver texto completo)
Después con la ayuda de los varones presentes, le depositaron en el ataúd de piedra que estaba dentro de la cueva mortuoria que era de propiedad de la familia de José de Arimatea. Y después de rogar al señor por el alma de su hijo cerraron la puerta de la tumba con una gruesa y pesada losa redonda que José tenía preparada para sellarla.
El centurión que mandaba la ejecución viendo que los tres estaban aparentemente muertos, se aseguró clavando su lanza en el costado de los tres reos, y notando que todos habían muerto, se retiró con sus soldados hacía Jerusalén.
María con algunos de los atemorizados discípulos descolgaron de la cruz el cuerpo de su hijo, cuando el Rabino José de Arimatea tuvo de Poncio Pilato el permiso para enterrarle. María desconsolada por la perdida del más grande amor se abalanzó sobre el cadáver de su hijo y le apretó contra su pecho con penosas lágrimas de sufrimiento que salían de sus rojizos y yermos ojos. Hasta que fue apartada del cuerpo de Jesús por los apóstoles y seguidores que había presentes, para que el cuerpo del Mesías ... (ver texto completo)
Jesús fue sacrificado en la colina del monte de las ejecuciones llamado, El Gólgota, y fue crucificado con dos ladrones que sufrieron su mismo martirio y tuvieron el coraje de pedir el perdón arrepentido, para que intercediese ente el creador y les acogiese en su seno.
Jesús compadecido se lo concedió a los dos.
El centurión que mandaba la ejecución viendo que los tres estaban aparentemente muertos, se aseguró clavando su lanza en el costado de los tres reos, y notando que todos habían muerto, se retiró con sus soldados hacía Jerusalén.
En ese mismo instante se produjo en toda la zona de Jerusalén un fuerte terremoto, que fue seguido por un extraño silencio y por la oscuridad total. Lo que hizo escapar despavoridos y muy asustados a los crueles espectadores de triple suplicio, gritando aterrorizados:
- ¡Hemos dado muerte al hijo del señor!
- ¡Nunca perdonará el creador a Israel!
Jesús fue sacrificado en la colina del monte de las ejecuciones llamado, El Gólgota, y fue crucificado con dos ladrones que sufrieron su mismo martirio y tuvieron el coraje de pedir el perdón arrepentido, para que intercediese ente el creador y les acogiese en su seno.
Jesús compadecido se lo concedió a los dos.
Entonces el divino Jesús se retorció entre los palos del tormento de la cruz y después de provocar en su cuerpo dolorido una tirante rigidez, al instante desplomó su cuerpo sobre sí mismo y el Arcángel enviado a la tierra al expirar saliendo de su cuerpo carnal fue trasladado hacía la ciudad submarina de Luzbel.
En ese mismo instante se produjo en toda la zona de Jerusalén un fuerte terremoto, que fue seguido por un extraño silencio y por la oscuridad total. Lo que hizo escapar despavoridos y muy asustados a los crueles espectadores de triple suplicio, gritando aterrorizados:
- ¡Hemos dado muerte al hijo del señor!
- ¡Nunca perdonará el creador a Israel!
Cuando el intenso dolor de sus heridas le despertó de nuevo sus pulmones apenas podían respirar por la falta de aire. Pero el Arcángel Jesús haciendo un formidable esfuerzo se empinó sobre si mismo y estiró sus miembros doloridos para poder tomar una bocanada del aire que le faltaba, diciendo:
- ¡Luzbel as abandonado a mi organismo divino en el cuerpo carnal de los hombres, pero en tus manos encomiendo mí espíritu eterno!
- ¡Perdona a todos los hombres Luzbel porque ellos no saben lo que hacen!
Entonces el divino Jesús se retorció entre los palos del tormento de la cruz y después de provocar en su cuerpo dolorido una tirante rigidez, al instante desplomó su cuerpo sobre sí mismo y el Arcángel enviado a la tierra al expirar saliendo de su cuerpo carnal fue trasladado hacía la ciudad submarina de Luzbel.
Cuando ya llegaba penosamente a la cima Jesús se mareo por el esfuerzo y cuando espabiló le estaban colocando el cuerpo en la cruz para crucificarle. Miró Jesús a su madre humana María y viendo en su rostro el enorme sufrimiento aumentaba en gran manera su dolor, al pensar que ahora su madre se hallaría sola en la casa porque su padre José había muerto recientemente y ahora perdía a el hijo más querido de toda la familia. Con este pensamiento fijado en el cerebro Jesús apenas sintió algún dolor cuando ... (ver texto completo)
Cuando el intenso dolor de sus heridas le despertó de nuevo sus pulmones apenas podían respirar por la falta de aire. Pero el Arcángel Jesús haciendo un formidable esfuerzo se empinó sobre si mismo y estiró sus miembros doloridos para poder tomar una bocanada del aire que le faltaba, diciendo:
- ¡Luzbel as abandonado a mi organismo divino en el cuerpo carnal de los hombres, pero en tus manos encomiendo mí espíritu eterno!
- ¡Perdona a todos los hombres Luzbel porque ellos no saben lo que hacen!
Su extrema debilidad hizo caerse tres veces sobre el empedrado de la empinada cuesta, mientras a su alrededor la gente que contemplaba los habituales espectáculos de extrema crueldad de la ejecución Romana, se recreaban, se apiadaban o se burlaban de su sufrimiento alternativamente.
Cuando ya llegaba penosamente a la cima Jesús se mareo por el esfuerzo y cuando espabiló le estaban colocando el cuerpo en la cruz para crucificarle. Miró Jesús a su madre humana María y viendo en su rostro el enorme sufrimiento aumentaba en gran manera su dolor, al pensar que ahora su madre se hallaría sola en la casa porque su padre José había muerto recientemente y ahora perdía a el hijo más querido de toda la familia. Con este pensamiento fijado en el cerebro Jesús apenas sintió algún dolor cuando ... (ver texto completo)
Ahora Jesús subía con extrema y agotadora fatiga la empinada cuesta con el madero al hombro y con los dientes fuertemente apretados rogaba a Luzbel que mitigara el dolor por la impotencia y el intenso sufrimiento para así finalizar su misión en la tierra.
Su extrema debilidad hizo caerse tres veces sobre el empedrado de la empinada cuesta, mientras a su alrededor la gente que contemplaba los habituales espectáculos de extrema crueldad de la ejecución Romana, se recreaban, se apiadaban o se burlaban de su sufrimiento alternativamente.
Además para acentuar más la burla y la mofa, los soldados le habían adornado con una burda corona al proclamarse rey entre las risas. Con la corona de zarzas espinosas en la frente que le hacían sangrar profusamente chorreándole por todo el rostro.
Ahora Jesús subía con extrema y agotadora fatiga la empinada cuesta con el madero al hombro y con los dientes fuertemente apretados rogaba a Luzbel que mitigara el dolor por la impotencia y el intenso sufrimiento para así finalizar su misión en la tierra.
La ley Romana.
María desolada por lo que le habían hecho a Jesús en el palacio de Pilatos, acompañaba a su hijo que subía con una pesada cruz de madera por la cuesta del monte calvario.
Jesús estaba muy mal y se hallaba destrozado por los salvajes y despiadados soldados romanos que le habían azotado a placer con las chanzas y burlas despectivas al reino de su padre que el predicaba.
Además para acentuar más la burla y la mofa, los soldados le habían adornado con una burda corona al proclamarse rey entre las risas. Con la corona de zarzas espinosas en la frente que le hacían sangrar profusamente chorreándole por todo el rostro.
- ¡Libera a Barrabas! Dijo fríamente el jefe de los guardias judíos.
La ley Romana.
María desolada por lo que le habían hecho a Jesús en el palacio de Pilatos, acompañaba a su hijo que subía con una pesada cruz de madera por la cuesta del montecalvario.
Jesús estaba muy mal y se hallaba destrozado por los salvajes y despiadados soldados romanos que le habían azotado a placer con las chanzas y burlas despectivas al reino de su padre que el predicaba.
Pilatos, que estaba dudando de la culpabilidad de Jesús, preguntó por última vez a los judíos que le habían traído:
-Como ahora tenemos que liberar a un preso por la pascua. ¿A quien queréis que libere al judío Jesús o libero a Barrabas el ladrón y asesino?
- ¡Libera a Barrabas! Dijo fríamente el jefe de los guardias judíos.
Jesús cansado le respondió:
-La verdad solo la tiene el hombre porque ella fue implantada en el interior de los seres humanos por el creador. Pero hay hombres que aún conociendo la verdad callan su indignidad y roban a Israel el oro del templo del creador. La verdad, Romano, es que todo hombre y todo ser viviente que habita en la tierra son los hijos del creador y la maldición y la perversidad del hombres se debe a la emanación de su pecado promiscuo en jardín del Edén.
Pilatos, que estaba dudando de la culpabilidad de Jesús, preguntó por última vez a los judíos que le habían traído:
-Como ahora tenemos que liberar a un preso por la pascua. ¿A quien queréis que libere al judío Jesús o libero a Barrabas el ladrón y asesino?
- ¿Qué es la verdad? Pregunto curioso Pilatos.
Jesús cansado le respondió:
-La verdad solo la tiene el hombre porque ella fue implantada en el interior de los seres humanos por el creador. Pero hay hombres que aún conociendo la verdad callan su indignidad y roban a Israel el oro del templo del creador. La verdad, Romano, es que todo hombre y todo ser viviente que habita en la tierra son los hijos del creador y la maldición y la perversidad del hombres se debe a la emanación de su pecado promiscuo en jardín del Edén.
- ¡Romano! Yo e venido a este mundo vuestro solo para dar testimonio de la verdadera del creador y el que quiera hallar la verdad escuchara la voz que anuncia el reino del creador de la vida a través de mis palabras.
- ¿Qué es la verdad? Pregunto curioso Pilatos.
- ¿Eres entonces rey de otro lugar?
- ¡Romano! Yo e venido a este mundo vuestro solo para dar testimonio de la verdadera del creador y el que quiera hallar la verdad escuchara la voz que anuncia el reino del creador de la vida a través de mis palabras.
Jesús le miro a los ojos y le contestó.
- ¡Romano! Mí verdadero reino no pertenece a éste mundo, ya que si ese reino existiera sobre la faz de la tierra yo enviaría a mis soldados para liberarme de esta injusticia.
- ¿Eres entonces rey de otro lugar?
Resignado e impotente ante el gran cinismo de los judíos, Pilatos ordenó entonces a los soldados de la guardia que se hiciesen cargo de Jesús y cuando el fue introducido en su palacio Pilatos se acerco a el y le preguntó curioso:
- ¿Eres tú el que es llamado rey de los judíos?
Jesús le miro a los ojos y le contestó.
- ¡Romano! Mí verdadero reino no pertenece a éste mundo, ya que si ese reino existiera sobre la faz de la tierra yo enviaría a mis soldados para liberarme de esta injusticia.
- ¡Llévenselo! Y castíguenle ustedes con su ley.
- ¡Pilatos!... Nosotros no podemos matarle!
Contesto el jefe de los guardias judíos.
Resignado e impotente ante el gran cinismo de los judíos, Pilatos ordenó entonces a los soldados de la guardia que se hiciesen cargo de Jesús y cuando el fue introducido en su palacio Pilatos se acerco a el y le preguntó curioso:
- ¿Eres tú el que es llamado rey de los judíos?
Pilatos lo que no deseaba por las órdenes políticas del consulado Romano, era tener que entrometerse en estos complicados pleitos internos de los judíos y les dijo:
- ¡Llévenselo! Y castíguenle ustedes con su ley.
- ¡Pilatos!... Nosotros no podemos matarle!
Contesto el jefe de los guardias judíos.
- ¡Si el judío que os traemos ante vuestra presencia para juzgarle no fuere un agitador y un malhechor no le habríamos detenido señor!
Pilatos lo que no deseaba por las órdenes políticas del consulado Romano, era tener que entrometerse en estos complicados pleitos internos de los judíos y les dijo:
Pilatos miro a Jesús a los ojos e impresionado por esta mirada limpia de culpa que tenía el personaje que tenía delante, le preguntó a los guardias judíos del templo:
- ¿De que delitos acusáis a éste judío?
- ¡Si el judío que os traemos ante vuestra presencia para juzgarle no fuere un agitador y un malhechor no le habríamos detenido señor!
Anas mando escoltado a Jesús ante la presencia de Pilatos que es el que debería de juzgarlo, porque es la máxima autoridad Romana de la ciudad.
Cuando el gobernador romano Poncio Pilatos supo que habían detenido los judíos al samaritano Jesús el Nazareno, salió a recibirle con la curiosidad de saber algo más sobre el famoso personaje público, al que la gente sencilla escuchaba con entusiasmo, fervor y cariño.
Pilatos miro a Jesús a los ojos e impresionado por esta mirada limpia de culpa que tenía el personaje que tenía delante, le preguntó a los guardias judíos del templo:
- ¿De que delitos acusáis a éste judío?
Los asesinos de Jesús.
Cuando los soldados judíos prendieron a Jesús y lo ataron las manos a la espalda, los discípulos que allí estaban presentes aterrados de miedo huyeron ante el temor de ser prendidos ellos también. Y le abandonaron con los soldados que le condujeron ante la presencia de Anas que era el suegro del jefe del Sanedrín.
Anas mando escoltado a Jesús ante la presencia de Pilatos que es el que debería de juzgarlo, porque es la máxima autoridad Romana de la ciudad.
Cuando el gobernador romano Poncio Pilatos supo que habían detenido los judíos al samaritano Jesús el Nazareno, salió a recibirle con la curiosidad de saber algo más sobre el famoso personaje público, al que la gente sencilla escuchaba con entusiasmo, fervor y cariño.
A ningún prepotente mandatario de la ley judía le atañe que cualquier profeta iluminado les imponga las severas reglas de la honradez y del ejemplo de la Torá y la orden divina de respetar los bienes del creador para disfrute de su pueblo elegido.
Los asesinos de Jesús.
Cuando los soldados judíos prendieron a Jesús y lo ataron las manos a la espalda, los discípulos que allí estaban presentes aterrados de miedo huyeron ante el temor de ser prendidos ellos también. Y le abandonaron con los soldados que le condujeron ante la presencia de Anas que era el suegro del jefe del Sanedrín.
Eran los prepotentes ladrones de una única ley, el robo solapado y la posterior rapiña consentida por los escribas, los Rabinos y los fariseos, del oro del templo del creador del mundo y de la vida humana en la tierra.
A ningún prepotente mandatario de la ley judía le atañe que cualquier profeta iluminado les imponga las severas reglas de la honradez y del ejemplo de la Torá y la orden divina de respetar los bienes del creador para disfrute de su pueblo elegido.
Cuando José de Arimatea finalizo de hablarles la mayoría de los allí presentes se avergonzaron y se fueron callados en silencio. Solamente se quedaron en el templo los fanáticos egoístas que querían ver a toda costa practicada la segura muerte de Jesús el Nazareno.
Eran los prepotentes ladrones de una única ley, el robo solapado y la posterior rapiña consentida por los escribas, los Rabinos y los fariseos, del oro del templo del creador del mundo y de la vida humana en la tierra.
- ¡Pero vosotros calláis lo que nos dice el llamado Jesús de Nazaret a continuación y esto lo tenemos que aclarar amados hermanos!
-Ese hombre llamado el Mesías nos dice hermanos judíos que el reino del creador no pertenece a este mundo. Y nos dice la pura verdad porque ninguno de nosotros entrará en el reino divino del creador hasta que no se halla concluido el último suspiro y el postrero aliento de nuestro cuerpo carnal.
Cuando José de Arimatea finalizo de hablarles la mayoría de los allí presentes se avergonzaron y se fueron callados en silencio. Solamente se quedaron en el templo los fanáticos egoístas que querían ver a toda costa practicada la segura muerte de Jesús el Nazareno.
- ¡Sí!... Clamaron a coro todos los presentes.
- ¡Pero vosotros calláis lo que nos dice el llamado Jesús de Nazaret a continuación y esto lo tenemos que aclarar amados hermanos!
-Ese hombre llamado el Mesías nos dice hermanos judíos que el reino del creador no pertenece a este mundo. Y nos dice la pura verdad porque ninguno de nosotros entrará en el reino divino del creador hasta que no se halla concluido el último suspiro y el postrero aliento de nuestro cuerpo carnal.
-Si blasfemáis por la caridad de un hombre bueno, cometeréis un grave pecado contra el señor.
- ¡Esa cadena entupida de sandeces y alucinaciones divinas del jefe del Sanedrín sólo están fomentadas por la envidia y los celos de todos los que se han enriquecido a la sombra del creador y con el tesoro del templo de Israel!
- ¿Jesús decís que se hace llamar rey?
- ¡Nosotros los Hebreos somos un pueblo creyente y por la caridad de un hombre justo no podemos condenar esta bondad ni la misericordia de nadie y menos la del piadoso Jesús!
- ¿Decís que se hace llamar hijo del Señor?
- ¡Cierto que Jesús es el hijo del creador! Como lo somos también todos los Judíos de Israel.
- ¿Acaso vosotros no sois sus hijos?
-Si blasfemáis por la caridad de un hombre bueno, cometeréis un grave pecado contra el señor.
- ¡Esa cadena entupida de sandeces y alucinaciones divinas del jefe del Sanedrín sólo están fomentadas por la envidia y los celos de todos los que se han enriquecido a la sombra del creador y con el tesoro del templo de Israel!
- ¿Jesús decís que se hace llamar rey?
-Sabios Judíos, el ejemplo que está dando Jesús un simple hombre de Israel con su caridad y con amor eterno a los pobres de Israel es maravilloso cuando desinteresadamente entrega todo su ardoroso calor para ayudar a sus hermanos, con una labor que es esplendida y encomiable.
- ¡Nosotros los Hebreos somos un pueblo creyente y por la caridad de un hombre justo no podemos condenar esta bondad ni la misericordia de nadie y menos la del piadoso Jesús!
- ¿Decís que se hace llamar hijo del Señor?
- ¡Cierto que Jesús es el hijo del creador! Como lo somos también todos los Judíos de Israel.
- ¿Acaso vosotros no sois sus hijos?
-No quiero pensar que lo que hoy estáis juzgando aquí se haga por intereses egoístas propios a causa de la continuada rapiña del templo del creador por los fariseos y por otros Rabinos aprovechados.
-Tampoco quiero pensar en los fariseos hipócritas que temen a las palabras verdaderas de un hombre llamado Jesús y solamente temen perder todos sus privilegios en la casa del señor.
-Sabios Judíos, el ejemplo que está dando Jesús un simple hombre de Israel con su caridad y con amor eterno a los pobres de Israel es maravilloso cuando desinteresadamente entrega todo su ardoroso calor para ayudar a sus hermanos, con una labor que es esplendida y encomiable.