Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Amigo y
casa vieja, para otro los deja.
Echando a perder se aprende.
Amigo viejo y vino añejo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Como la
noche al día, el pesar a la alegría.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene
pan.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Como el Apóstol Trece, come y desaparece.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Como el burro, tocaste la flauta por casualidad.
Hierba mala nunca muere.
Como come el mulo caga el culo
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Comer bien o comer mal, va en un real.
En guerra avisada, no muere soldado.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
En gustos no hay nada escrito.
Come para vivir y bebe para
comer.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Engordar para morir es mal vivir.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Come con él, y guárdate de él.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El amor encogido en poco es tenido.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Echando a perder se aprende.
El amor entra por los ojos.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El amor es eterno, mientras dura.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
El amor es ciego.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
El amor, de necios hace discretos.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El amor entra por la cocina.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Hierba mala nunca muere.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Higos y
nueces no se comen juntos todas las veces.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer
En guerra avisada, no muere soldado.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
En gustos no hay nada escrito.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Engordar para morir es mal vivir.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
En gran
río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
El amor encogido en poco es tenido.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
A gato viejo, ratón tierno.
El amor entra por los ojos.
A liebre ida, palos al cubil.
El amor es eterno, mientras dura.
A gana de comer, no hay mal pan.
El amor es ciego.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El amor, de necios hace discretos.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
El amor entra por la cocina.
A galgo mojado, liebre enjuta.
El amor de los gatos, a voces y por los
tejados.
A fullero, fullero y medio.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
A fullería, cordobesías.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de
comer, empiezo a conocer
A fuerza de villano, hierro en mano.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Cuando cae
lluvia,
agua anuncia.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Cuando
árbol cae, los monos se dispersan.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la
sierra?.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Cuando al palomo veas en el
agua, coge las botas y el paraguas.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A gato viejo, ratón tierno.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
A liebre ida, palos al cubil.
El desperdicio, crea la necesidad.
A gana de
comer, no hay mal
pan.
El desgraciado va por agua al río y se encuentra el cauce vacío.
A gallego pedidor, castellano tenedor.