Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Y así fue como lo hicieron.
En el estrado levantado en Notre Dame de París en el atrio, compareció Jacques de Molay Gran Maestre, Hugues de Pairaud y Geoffroy de Gonneville.
Los Cardenales dictaron contra ellos la pena de prisión a perpetuidad exhortándoles a que pidiesen perdón publicó de su pecado antes de entregarlos a la justicia del Rey de Francia.
Clemente V se había reservado el derecho de juzgar personalmente a los altos dignatarios de la abolida Orden.
Sin embargo al poco tiempo de dictar ambas bulas delegó sus poderes en tres Cardenales de Francia.
Los que anunciaron que la sentencia definitiva serían pronunciados el 18 de marzo de 1314.
Y así fue como lo hicieron.
El primer resultado apreciable lo obtuvo el Rey cuando el 3 de abril de 1312 se promulgó la bula “Vox Clamantis”, por la cual, por la mala fama y las sospechas que había contra la Orden ésta quedaba abolida.
El día 2 de mayo siguiente el Papa Clemente V dispuso el traspaso de los bienes de los Templarios a los Caballeros de San Juan llamados los Hospitalarios.
Clemente V se había reservado el derecho de juzgar personalmente a los altos dignatarios de la abolida Orden.
Sin embargo al poco tiempo de dictar ambas bulas delegó sus poderes en tres Cardenales de Francia.
Los que anunciaron que la sentencia definitiva serían pronunciados el 18 de marzo de 1314.
Como una acusación vale precisamente lo que vale el promotor y el acusador era en esta ocasión el Rey de Francia, al que se le llamaba el Rey de Hierro por lo que su palabra tenía un peso fundamental en el amañado proceso.
El primer resultado apreciable lo obtuvo el Rey cuando el 3 de abril de 1312 se promulgó la bula “Vox Clamantis”, por la cual, por la mala fama y las sospechas que había contra la Orden ésta quedaba abolida.
El día 2 de mayo siguiente el Papa Clemente V dispuso el traspaso de los bienes de los Templarios a los Caballeros de San Juan llamados los Hospitalarios.
Referente a la tortura en los procesos y en los interrogatorios, ponemos la declaración del hermano Ponsard de Gizy Preceptor de la Orden en Payns:
- Comisario:
- ¿Fue sometido a tortura?
- Ponsard:
- ¡Sí!
- Empezó tres meses antes de que hiciese mi confesión ante Monseñor el Obispo de París.
- Cuando me interrogaron en los sótanos del rey para torturarme, me fueron atadas las manos a la espalda con tanta brutalidad y fuerza que la sangre me corría hasta las uñas.
Después se me puso en ... (ver texto completo)
Como una acusación vale precisamente lo que vale el promotor y el acusador era en esta ocasión el Rey de Francia, al que se le llamaba el Rey de Hierro por lo que su palabra tenía un peso fundamental en el amañado proceso.
De todas formas quedo bien patente que las confesiones de los prisioneros fueron obtenidas en el potro mediante la tortura.
Referente a la tortura en los procesos y en los interrogatorios, ponemos la declaración del hermano Ponsard de Gizy Preceptor de la Orden en Payns:
- Comisario:
- ¿Fue sometido a tortura?
- Ponsard:
- ¡Sí!
- Empezó tres meses antes de que hiciese mi confesión ante Monseñor el Obispo de París.
- Cuando me interrogaron en los sótanos del rey para torturarme, me fueron atadas las manos a la espalda con tanta brutalidad y fuerza que la sangre me corría hasta las uñas.
Después se me puso en el potro del tormento donde me estiraron los miembros de mi cuerpo y en donde permanecí por espacio de una hora.
-Señoría si me someten de nuevo a tormento negaré todo lo que ahora acabo de decir.
- ¡Diré lo que quieran que diga!
- Al igual que estoy dispuesto a que se me corte la cabeza o ser llevado a la hoguera por el honor de la Orden con tal de que la muerte sea breve.
También digo que no podré nunca soportar tormentos tan prolongados como los que he sufrido durante más de dos años de prisión. ... (ver texto completo)
Empezaron entonces a comparecer testigos de descargo y defensores de la Orden.
La voz de Jacques de Molay se oyó ante el comisario del Papa y se efectuaron numerosas retractaciones.
Pero también fueron muchos los inculpados que se atuvieron a la declaración anterior.
De todas formas quedo bien patente que las confesiones de los prisioneros fueron obtenidas en el potro mediante la tortura.
Pero el Santo padre no había admitido como autenticas las conclusiones a que llegaron los tribunales del Rey de Francia y se inició una encuesta bajo los auspicios del Pontífice.
Sin embargo eso sólo representó una pequeña dilación del proceso ya iniciado.
Empezaron entonces a comparecer testigos de descargo y defensores de la Orden.
La voz de Jacques de Molay se oyó ante el comisario del Papa y se efectuaron numerosas retractaciones.
Pero también fueron muchos los inculpados que se atuvieron a la declaración anterior.
Los depravados templarios fueron objeto de las más grandes y las mayores manifestaciones de odio y de execración por parte de los diputados reunidos en Tours.
Pero el Santo padre no había admitido como autenticas las conclusiones a que llegaron los tribunales del Rey de Francia y se inició una encuesta bajo los auspicios del Pontífice.
Sin embargo eso sólo representó una pequeña dilación del proceso ya iniciado.
El aparato legal tan bien montado funcionó a la perfección y fue maravilloso para el Rey y su Canciller.
Los depravados templarios fueron objeto de las más grandes y las mayores manifestaciones de odio y de execración por parte de los diputados reunidos en Tours.
El rey de Francia Felipe el Hermoso el día 27 de marzo de 1308 convoca una asamblea y entre las notorias manifestaciones de fervor y de lealtad al Papa y utilizó a conveniencia su gran odio hacía los enemigos de la Iglesia, diciendo:
- Al escupir sobre la cruz se escupían ellos mismos.
-Ellos la pisoteaban, la menospreciaban, se daban besos en las partes más viles.
-Adoraban a ídolos paganos y no dudan en afirmar que las costumbres de los animales estaban permitidas a ellos.
-En virtud de ... (ver texto completo)
El aparato legal tan bien montado funcionó a la perfección y fue maravilloso para el Rey y su Canciller.
Pero ya era demasiado tarde para hacerlo.
El rey de Francia Felipe el Hermoso el día 27 de marzo de 1308 convoca una asamblea y entre las notorias manifestaciones de fervor y de lealtad al Papa y utilizó a conveniencia su gran odio hacía los enemigos de la Iglesia, diciendo:
- Al escupir sobre la cruz se escupían ellos mismos.
-Ellos la pisoteaban, la menospreciaban, se daban besos en las partes más viles.
-Adoraban a ídolos paganos y no dudan en afirmar que las costumbres de los animales estaban permitidas a ellos.
-En virtud de ... (ver texto completo)
Bien es verdad que poco después de haber hecho esas declaraciones, muchos de los reos las repudiaron y quisieron que fuesen revocadas.
Pero ya era demasiado tarde para hacerlo.
El Canciller Nogaret se ocupó astutamente de hacer públicas muchas de estas declaraciones a fin de sembrar la confusión entre los Católicos.
Porque consideraba que muchos de ellos creían en la inocencia del Temple y que eran objeto de una persecución injustificada.
Bien es verdad que poco después de haber hecho esas declaraciones, muchos de los reos las repudiaron y quisieron que fuesen revocadas.
Las declaraciones de los detenidos fueron obtenidas por medio de las más terribles torturas y tormentos, porque según consta en el proceso de los ciento cuarenta templarios interrogados ciento treinta y seis reconocieron haber adorado a Satanás.
El Canciller Nogaret se ocupó astutamente de hacer públicas muchas de estas declaraciones a fin de sembrar la confusión entre los Católicos.
Porque consideraba que muchos de ellos creían en la inocencia del Temple y que eran objeto de una persecución injustificada.
¿Eso significa que los presos por propia voluntad sé auto acusaban de estos graves delitos castigados todos con la pena de muerte y la total confiscación de sus bienes?.
Las declaraciones de los detenidos fueron obtenidas por medio de las más terribles torturas y tormentos, porque según consta en el proceso de los ciento cuarenta templarios interrogados ciento treinta y seis reconocieron haber adorado a Satanás.
En los interrogatorios sucesivos se puede observar un detalle tan notable como elocuente.
Era, que a medida que avanzaba la investigación se iban consiguiendo muchos más detalles sobre la adoración de la cabeza, que era en realidad la figura de Bafomet.
Aquel Diablo que después de haber renegado de Cristo y de escupir sobre la cruz había de rendírsele adoración.
¿Eso significa que los presos por propia voluntad sé auto acusaban de estos graves delitos castigados todos con la pena de muerte y la total confiscación de sus bienes?.
Referente a esa cabeza, otro interrogado, el hermano Raynier de Larchant declaró haberla visto doce veces en París y es una cabeza con barba.
Los hermanos la adoraban, la besaban y la llamaban su salvador.
En los interrogatorios sucesivos se puede observar un detalle tan notable como elocuente.
Era, que a medida que avanzaba la investigación se iban consiguiendo muchos más detalles sobre la adoración de la cabeza, que era en realidad la figura de Bafomet.
Aquel Diablo que después de haber renegado de Cristo y de escupir sobre la cruz había de rendírsele adoración.
- Hugues:
- Yo la dejé al hermano Pierre Alemandin el Preceptor del temple en Montpellier pero ignoro si las gentes del Rey la encontraron.
- Esta cabeza tenia cuatro pies dos delante y dos detrás...
Referente a esa cabeza, otro interrogado, el hermano Raynier de Larchant declaró haberla visto doce veces en París y es una cabeza con barba.
Los hermanos la adoraban, la besaban y la llamaban su salvador.
- Inquisidor:
- ¿Dónde está ahora?.
- Hugues:
- Yo la dejé al hermano Pierre Alemandin el Preceptor del temple en Montpellier pero ignoro si las gentes del Rey la encontraron.
- Esta cabeza tenia cuatro pies dos delante y dos detrás...
- Hugues:
- Ciertamente existe, la he palpado y tenido en Montpellier en un capítulo y la he adorado así como los demás hermanos presentes.
- Pero era de boca y fingiendo no de corazón.
- En cuanto a los otros hermanos ignoro si estos lo hacían desde el fondo de su corazón.
- Inquisidor:
- ¿Dónde está ahora?.
- Inquisidor:
- ¿Y esa cabeza humana la que es cuestión en nuestra encuesta?
- Hugues:
- Ciertamente existe, la he palpado y tenido en Montpellier en un capítulo y la he adorado así como los demás hermanos presentes.
- Pero era de boca y fingiendo no de corazón.
- En cuanto a los otros hermanos ignoro si estos lo hacían desde el fondo de su corazón.
- Hugues:
- Porque era la ley de nuestros estatutos.
- Inquisidor:
- ¿Y esa cabeza humana la que es cuestión en nuestra encuesta?
- Inquisidor:
- ¿Entonces por qué lo decía?.
- Hugues:
- Porque era la ley de nuestros estatutos.
- Hugues:
- Sí, pero acaban siempre todos por renegar y escupir.
- Luego me decían que si sentían algún ardor natural que empujase mí conciencia, tenía permiso para refrescarme con los hermanos.
- Yó todo eso lo decía con los labios y no de corazón.
- Inquisidor:
- ¿Entonces por qué lo decía?.
- Inquisidor:
- ¿No se halló con algunos que rehusaran?.
- Hugues:
- Sí, pero acaban siempre todos por renegar y escupir.
- Luego me decían que si sentían algún ardor natural que empujase mí conciencia, tenía permiso para refrescarme con los hermanos.
- Yó todo eso lo decía con los labios y no de corazón.
- Hugues:
- Primero prometían cumplir el estatuto de la Orden y guardar sus secretos. Después se les imponía el manto.
- Entonces le tomaban aparte y hacían que me diesen un beso en la parte baja de la espina dorsal, después en el ombligo y otro en la boca.
- Luego le ordenaban renegar de Cristo y escupir tres veces sobre la cruz, pero esa orden no la hacía con el corazón.
- Inquisidor:
- ¿No se halló con algunos que rehusaran?.
Al referirse a todos aquellos a quienes él recibió posteriormente, declaró textualmente:
- Hugues:
- Primero prometían cumplir el estatuto de la Orden y guardar sus secretos. Después se les imponía el manto.
- Entonces le tomaban aparte y hacían que me diesen un beso en la parte baja de la espina dorsal, después en el ombligo y otro en la boca.
- Luego le ordenaban renegar de Cristo y escupir tres veces sobre la cruz, pero esa orden no la hacía con el corazón.
También manifestó haber hecho todas las promesas de obediencia, de observar los estatutos de la Orden y guardar el secreto.
Después de lo cual se le impuso el manto y después pasó detrás del altar con el hermano Jean que le mostró un Crucifijo exigiendo que renegara de Jesús y que escupiera sobre la cruz.
Lo que convino haber hecho pero sólo con los labios y no de corazón.
También declaró que había besado en los labios a quien le recibió.
Al referirse a todos aquellos a quienes él recibió posteriormente, declaró textualmente:
El día 9 de septiembre cuando fue interrogado Hugues de Pairaud, visitador de la Orden en toda Francia, manifestó que había sido recibido en Lyon por su tío Humbert de Pairaud en presencia de los otros hermanos de los cuales dio el nombre.
También manifestó haber hecho todas las promesas de obediencia, de observar los estatutos de la Orden y guardar el secreto.
Después de lo cual se le impuso el manto y después pasó detrás del altar con el hermano Jean que le mostró un Crucifijo exigiendo que renegara de Jesús y que escupiera sobre la cruz.
Lo que convino haber hecho pero sólo con los labios y no de corazón.
También declaró que había besado en los labios a quien le recibió.
Esta declaración obtenida el 21 de octubre, fue seguida por la de Jacques de Molay el Gran Maestre de la Orden, que manifestó haber sido recibido hacía cuarenta y dos años y dijo exactamente las mismas palabras que dijo Geoffrey en lo todo lo concerniente a la admisión de nuevos caballeros.
El día 9 de septiembre cuando fue interrogado Hugues de Pairaud, visitador de la Orden en toda Francia, manifestó que había sido recibido en Lyon por su tío Humbert de Pairaud en presencia de los otros hermanos de los cuales dio el nombre.
- Geoffrey:
- Sí a la primera que asistí fue de ese modo.
- Pero con las otras no hubo ninguna negación o acto de escupir o otra practica deshonesta.
- Los recibí conforme a los primeros estatutos de la Orden.
- Puesto que había constatado que la otra manera con la que yo mismo había sido recibido era una profanación impía y contraria a la fe Católica.
Esta declaración obtenida el 21 de octubre, fue seguida por la de Jacques de Molay el Gran Maestre de la Orden, que manifestó haber sido recibido hacía cuarenta y dos años y dijo exactamente las mismas palabras que dijo Geoffrey en lo todo lo concerniente a la admisión de nuevos caballeros.
- Inquisidor:
- ¿Habéis asistido vos mismo a algunas de estas recepciones?
- Geoffrey:
- Sí a la primera que asistí fue de ese modo.
- Pero con las otras no hubo ninguna negación o acto de escupir o otra practica deshonesta.
- Los recibí conforme a los primeros estatutos de la Orden.
- Puesto que había constatado que la otra manera con la que yo mismo había sido recibido era una profanación impía y contraria a la fe Católica.
- Geoffrey:
- Besé en el ombligo al que me recibió y oí al hermano Gerard de Sauzet, el Preceptor de Auvergne, decir a los hermanos de un Capítulo, que consideraba que era preferible unirse con los hermanos de la Orden carnalmente antes de tener contacto con mujeres.
- Pero yo no lo he hecho ni nunca fui requerido.
- Inquisidor:
- ¿Habéis asistido vos mismo a algunas de estas recepciones?
- Inquisidor:
- ¿Y el beso?
- Geoffrey:
- Besé en el ombligo al que me recibió y oí al hermano Gerard de Sauzet, el Preceptor de Auvergne, decir a los hermanos de un Capítulo, que consideraba que era preferible unirse con los hermanos de la Orden carnalmente antes de tener contacto con mujeres.
- Pero yo no lo he hecho ni nunca fui requerido.
- Geoffrey:
- No lo recuerdo.
- Se daban tanta prisa que debe ser por eso que lo he olvidado.
- Inquisidor:
- ¿Y el beso?
- Inquisidor:
- ¿Escupiste en la imagen?
- Geoffrey:
- No lo recuerdo.
- Se daban tanta prisa que debe ser por eso que lo he olvidado.
- Hace treinta y siete o treinta y ocho años que fui recibido en la Orden del Temple por el hermano Amauray de la Roche en Etampes, en presencia del hermano Jean Francois preceptor de París y de otros hermanos todos los cuales han muerto.
Después de haber recibido y de imponerme el manto, me trajeron una cruz en la que estaba la imagen de Jesucristo.
El hermano Amuray me dijo que no debía creer en Jesucristo cuya imagen estaba allí esculpida porque era un falso profeta y no era verdadero el hijo ... (ver texto completo)
- Inquisidor:
- ¿Escupiste en la imagen?
- Declaración de Geoffroy:
- Hace treinta y siete o treinta y ocho años que fui recibido en la Orden del Temple por el hermano Amauray de la Roche en Etampes, en presencia del hermano Jean Francois preceptor de París y de otros hermanos todos los cuales han muerto.
Después de haber recibido y de imponerme el manto, me trajeron una cruz en la que estaba la imagen de Jesucristo.
El hermano Amuray me dijo que no debía creer en Jesucristo cuya imagen estaba allí esculpida porque era un falso profeta y no era verdadero el hijo ... (ver texto completo)
Entonces comenzó el proceso, y empezaron unas sorprendentes y escandalosas declaraciones las cuales desgraciadamente no puedo transcribir todas, pero creo que nos sirva como ejemplo una declaración de uno de los grandes dignatarios de la Orden, el llamado Geoffroy de Charnay, que era el Preceptor de la Orden en Normandía.
- Declaración de Geoffroy:
El ataque al Temple le fue sugerido al rey Felipe por su Canciller Guillermo de Nogaret.
El cual contaba con el apoyo del Papa francés que era el primer Pontífice de la Iglesia originario de Aviñón.
Contaba también con la ayuda del Gran Inquisidor de Francia Guillermo de París que era el confesor del propio rey.
El montaje “legal” no podía ser más simple.
Un caballero traidor al Temple Esquiu de Floyran, un enemigo personal del Gran Maestre, era el que se había brindado para acusar a la Orden ... (ver texto completo)
Entonces comenzó el proceso, y empezaron unas sorprendentes y escandalosas declaraciones las cuales desgraciadamente no puedo transcribir todas, pero creo que nos sirva como ejemplo una declaración de uno de los grandes dignatarios de la Orden, el llamado Geoffroy de Charnay, que era el Preceptor de la Orden en Normandía.
Es curioso que para él inició de tal acción contra el Temple, eligiese el tramposo Rey de Francia un viernes y trece.
Extraño día marcado por la superstición muy propia de esa época.
El ataque al Temple le fue sugerido al rey Felipe por su Canciller Guillermo de Nogaret.
El cual contaba con el apoyo del Papa francés que era el primer Pontífice de la Iglesia originario de Aviñón.
Contaba también con la ayuda del Gran Inquisidor de Francia Guillermo de París que era el confesor del propio rey.
El montaje “legal” no podía ser más simple.
Un caballero traidor al Temple Esquiu de Floyran, un enemigo personal del Gran Maestre, era el que se había brindado para acusar a la Orden ... (ver texto completo)
En la mañana del viernes 13 de octubre del año 1307 cuando nadie lo esperaba se produjo la noticia.
Todos los Templarios que estaban en los conventos y comunidades de la Orden habían sido arrestados por los soldados del Rey de Francia.
Es curioso que para él inició de tal acción contra el Temple, eligiese el tramposo Rey de Francia un viernes y trece.
Extraño día marcado por la superstición muy propia de esa época.
Sin sospechar la magnitud del peligro que a la Orden amenazaba, el Gran maestre Jacques de Molay exigió al Sumo Pontífice que debía abrir una investigación para aclarar los infundíos que se vertían sobre la Orden y sus Caballeros.
En la mañana del viernes 13 de octubre del año 1307 cuando nadie lo esperaba se produjo la noticia.
Todos los Templarios que estaban en los conventos y comunidades de la Orden habían sido arrestados por los soldados del Rey de Francia.
Al comienzo de su intervención, el Papa de Roma trató de unificar la Orden del Temple con la de los Caballeros Hospitalarios.
Pero dado la gran rivalidad que había entre unos y los otros la intervención del Pontífice se reveló infructuosa.
Sin sospechar la magnitud del peligro que a la Orden amenazaba, el Gran maestre Jacques de Molay exigió al Sumo Pontífice que debía abrir una investigación para aclarar los infundíos que se vertían sobre la Orden y sus Caballeros.
Cuando el Arzobispo de Burdeos fue elegido Papa con el nombre de Clemente V, fue cuando el rey de Francia Felipe el Hermoso apremió al Santo Padre para interviniera los negocios del Temple y pusiese terminó a sus ambiciones.
Al comienzo de su intervención, el Papa de Roma trató de unificar la Orden del Temple con la de los Caballeros Hospitalarios.
Pero dado la gran rivalidad que había entre unos y los otros la intervención del Pontífice se reveló infructuosa.
En el año 1305 los rumores contra la usura del Temple y sus misterios fueron creciendo.
Cuando el Arzobispo de Burdeos fue elegido Papa con el nombre de Clemente V, fue cuando el rey de Francia Felipe el Hermoso apremió al Santo Padre para interviniera los negocios del Temple y pusiese terminó a sus ambiciones.
Aquella austeridad inicial fue relajándose a medida que aumentaba el número de Templarios y crecían sus posesiones. Los monjes guerreros pasaron a ser también comerciantes y traficantes de especias, de sedas, o banqueros, y competían con los judíos, celosos y avaros de sus bienes.
El Temple no consideró indigna la transformación y llegó a darse el caso de que el Temple de París se convirtiese en un banco que prestaba dinero a cualquier príncipe de la Cristiandad atrayendo muchos odios y envidias.
En el año 1305 los rumores contra la usura del Temple y sus misterios fueron creciendo.
Esa Regla convertía al caballero en monje y al monje en un guerrero.
Uniéndoles la disciplina más estricta y obediencia férrea, amparada bajo la ley del secreto más absoluto.
Aquella austeridad inicial fue relajándose a medida que aumentaba el número de Templarios y crecían sus posesiones. Los monjes guerreros pasaron a ser también comerciantes y traficantes de especias, de sedas, o banqueros, y competían con los judíos, celosos y avaros de sus bienes.
El Temple no consideró indigna la transformación y llegó a darse el caso de que el Temple de París se convirtiese en un banco que prestaba dinero a cualquier príncipe de la Cristiandad atrayendo muchos odios y envidias.
Una de sus reglas preferidas era la prohibición total del trato carnal con las mujeres.
Esa Regla convertía al caballero en monje y al monje en un guerrero.
Uniéndoles la disciplina más estricta y obediencia férrea, amparada bajo la ley del secreto más absoluto.