Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la que parió harto no la engaña un parto.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A la que bien baila, con poco son le basta.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
A la prima, se le arrima.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
A la pereza persigue la pobreza.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
A la par es negar y tarde dar.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
A la mujer no la cates, no es melón.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
A la mujer, ni todo el dinero ni todo el querer.
A la ocasión la pintan calva.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A la noche putas y a la mañana comadres.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
A la mujer honrada, su propia estima le basta.
A la mujer y al mulo, en el culo.
A la mujer casera, el marido se la muera.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A la mujer casada, no le des de la barba.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
A la mujer casada, el marido le basta.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
A la mujer casta, Dios le basta.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
A la mujer no la cates, no es melón.
A la mujer, búscala delgada y limpia, que gorda y sucia ya se te pondrá.
A la mujer, ni todo el dinero ni todo el querer.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
A la mujer honrada, su propia estima le basta.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A la mujer casera, el marido se la muera.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
A la mujer casada, no le des de la barba.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A la mujer casada, el marido le basta.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Al amo comerle y no verle.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Al amigo y al caballo no apretallo.
A la mujer casta, Dios le basta.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
A la mujer, búscala delgada y limpia, que gorda y sucia ya se te pondrá.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
A la mujer brava, la soga larga.
Al amigo, nunca lo pruebes.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Cuerpo holgado, dinero vale.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Cuerpo sano, mente sana.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Cuerpo descansado, dinero vale.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Al amo comerle y no verle.