Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
A un bagazo, poco caso.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Aún queda el rabo por desollar.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda.
A un asno, bastale una albarda.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Aun queda el rabo por desollar.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
A una bola no se le puede sacar punta.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Aunque brille el sol no dejes la capa en
casa.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A unos, Dios da
ovejas y a otros orejas.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Sólo una vez.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
A unos da Dios
ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
A unos Dios da ovejas y a otros orejas.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Aún no ha salido del cascarón, y ya tiene presunción.
A unos da Dios
ovejas, a otros, orejas.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Aun no es alcalde y ya quiere
comer de balde.
Aún no es parida la
cabra y ya el cabrito mama.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Aún no ensillamos, y ya cabalgamos.
Aún no eres bienaventurado si del
pueblo no eres burlado.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Aún no asamos, y ya pringamos.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Aún no asamos y ya pringamos.
A tres azadonadas, sacar agua.
A tres de pelea, enséñales la suela.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
A un hombre rico, no repares y es feo o bonito.
A traidor, traidor y medio.
Atrás viene quien las endereza.
Aún está la pelota en el
tejado.
A un fresco, un cuesco.
A todo se acostumbra uno, menos a no comer.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Aun el
león se defiende de las moscas.
A todo puerco gordo le llega su San Martín.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
A un burro le hacían obispo, y roznaba.
A todo hay remedio sino a la muerte.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
A un bagazo, poco caso.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
A todo cerdo le llega su San Martín.
A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda.
A un asno, bastale una albarda.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
A últimos de Noviembre, coge tu
aceituna siempre.
A una bola no se le puede sacar punta.
Aterriza que no hay tocón.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Atente al santo y no le reces.
Aténte al santo y no le reces.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Atáscate, que hay lodo.
Atender y entender para aprender.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A tal señor, tal honor.
A tambor mayor, diana no.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
A tal casa, tal aldaba.
A tal puta, tal rufián.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
A tuerto o a derecho, nuestra
casa hasta el techo.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
A tal amo tal criado.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
A su tiempo se cogen las uvas.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
A tu
amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A tu
casa venga quien te eche de ella.
A su tiempo maduran las brevas.
A su tiempo maduran las uvas.
A tu
amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A tu amigo gánale un
juego, y vuelve luego.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A tres azadonadas, sacar
agua.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
A traidor, traidor y medio.
Atrás viene quien las endereza.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
A todo se acostumbra uno, menos a no
comer.
A todos los tontos se les aparece la
Virgen.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de leña.
A todo puerco gordo le llega su
San Martín.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no
comer.
Asno con hambre, cardos come.
Asno de dos, válgale Dios
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
A todo hay remedio sino a la muerte.
A todo porco lle chega o seu
san martiño.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Así se mete, como piojo en costura.
Asna y pollino no llegan al molino.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de
vaca.
A todo
cerdo le llega su
San Martín.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Así come el mulo, así caga el culo.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
A secreto agravio, secreta venganza.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Aterriza que no hay tocón.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
A saya blanca, ribete negro.
Aseada aunque sea jorobada.
Atente al
santo y no le reces.
Aténte al santo y no le reces.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Artero, artero, más non buen caballero.
A ruin, ruin y medio.
Atáscate, que hay lodo.
Atender y entender para aprender.
Arroz pasado, arroz tirado.
Arroz que no se menea, se quema.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
A tal señor, tal honor.
A tambor mayor, diana no.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Arrímate a los buenos y serás uno de ellos.
A tal
casa, tal aldaba.
A tal puta, tal rufián.
Arriba canas y abajo ganas.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Arrieros somos y en el camino nos encontraremos.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
A tal amo tal criado.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
A su tiempo se cogen las uvas.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
A su tiempo maduran las brevas.
A su tiempo maduran las uvas.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A roma va, dinero llevará.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
A su
amigo, el gato le deja siempre señalado.
A rocín viejo, cabezada nueva.
A Roma por todo.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Armas y dineros quieren buen dueño.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de leña.
Arma de Dios es Cristo.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Asno con hambre, cardos come.
Asno de dos, válgale Dios
Asno, juez y
nuez, a golpes dan sus
frutos.
Asi
joven supiera y el viejo pudiera.
Así se mete, como piojo en costura.
Asna y pollino no llegan al
molino.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Así come el mulo, así caga el culo.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Aremos, dijo la mosca al buey.
Aremos, dijo la mosca, y estaba en la oreja del buey.
Arena y cal encubren mucho mal.
A secreto agravio, secreta venganza.
Asegúrate de que estás en el buen
camino y entonces, síguelo.
A sembrar a
San Francisco, aunque sea en un risco.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
A refajo verde, ribete encarnado.
A
San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
A saya blanca, ribete negro.
Aseada aunque sea jorobada.