Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Cuando dude, no saludes.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Cuando el cura se va a peces, dónde se irán los feligreses.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Cuando Dios quiere, con todos los vientos llueve.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Cuando Dios quiere, con todos los aires llueve.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Cuando de vista te pierdo si te vi ya no me acuerdo.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Cuando dude, no saludes.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Cuando Dios quiere, con todos los vientos llueve.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Cuando Dios quiere, con todos los aires llueve.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Cuando canta la rana, buena semana.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Cuando de vista te pierdo si te vi ya no me acuerdo.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Para Victoria Serna:
Buenos días de San Pedro.

Ya mi lengua mi pluma y mi cuidado,
silencio y inquietud me están pidiendo,
en premio del trabajo que han pasado,
por tanto hablar contigo discurriendo.
Veo las amistades más perfectas,
vacilar y romper su estrecho nudo,
y escapar Victoria de mis ansias, ... (ver texto completo)
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Cual es el rey, tal es la ley.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Cual es el rey, tal es la grey.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Cuando canta la rana, buena semana.
Cual el derrotero, tal el paradero.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Cual el año, tal el jarro.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Cual andamos, tal medramos.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Cruz en el pecho, pero diablos en hechos.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Criticar es más fácil que imitar.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Cría fama y échate en la cama.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Cría fama y échate a dormir.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.