Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El mundo da muchas vueltas.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El mundo critica, pero no mantiene.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El muerto y el convidado, a los tres días apestan.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
El muerto y el ausente, no son gente.
El mucho joder empreña.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
El muerto se asusta del degollado.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El muerto delante y la griteria atrás.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
El movimiento se demuestra andando.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
El muerto al pozo, y el vivo al gozo.
El monte tiene ojo.
El muerto al pozo y el vivo al gozo.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El mono sabe el palo al que trepa.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
El miserable y el pobre, las paga doble.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
El mirón, ¡chitón!.
El mucho joder empreña.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
El miedo no monta en burro.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
El miedo no anda en burro.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El miedo guarda la viña, que no el vinatero.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El miedo guarda la viña.
El movimiento se demuestra andando.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El monte tiene ojo.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El melón y la mujer, son difíciles de conocer.
El mono sabe el palo al que trepa.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
El miserable y el pobre, las paga doble.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
El mirón, ¡chitón!.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
El miedo no monta en burro.
El mejor vino se torna vinagre.
El miedo no anda en burro.
El mejor vino se puede tornar vinagre.
El miedo guarda la viña, que no el vinatero.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El mejor suegro, vestido de negro.
El miedo guarda la viña.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
El mejor premio es merecerlo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
El mejor médico es el carnicero.
El melón y la mujer, son difíciles de conocer.
El mejor marido, el que más ha corrido.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
El mejor maestro echa un borrón.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.