Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

La muerte no es nada más que el transito hacía la inmortalidad
La muerte es nuestra amiga más entrañable
La muerte es el camino hacía las estrellas
La senda de la muerte es el camino que tenemos que recorres todos los seres humanos.
Cortés
Buenos días Puri que tal estáis todos, nosotros bien Ro berto ya ha pasado el Rubicón sólo le quedan tres meses y después en casa.
Buenos días Puri he llamado a San Pedro al Hotel para encargas una habitación para mi en las fiestas de pascua y me parece un buen precio.
Aprende a vivir y sabrás morir bien.
Mi deseo es morir cerca de tu palabra.
Un bello morir honra toda una vida.
He meditado a menudo sobre la muerte y encuentro que es el menor de todos los males.
Vivir en el corazón de los que dejamos atrás no es morir.
Dejar de luchar es comenzar a morir.
La muerte es dulce; pero su antesala, cruel.
Cuando eres consciente de la muerte, acabas asumiendo tu propia soledad.
La muerte tiene una sóla cosa agradable: las viudas.
El descanso es algo bueno para los muertos.
La perfecta igualdad no existe, sino entre los muertos.
Nacer es comenzar a morir.
Quien le enseña al hombre a morir, le enseña a vivir.
Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.
Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.
El hombre muere tantas veces como pierde a cada uno de los suyos.
Los cobardes mueren muchas veces, los valientes sólo una vez.
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
La moral descansa naturalmente en el sentimiento
La muerte se paga viviendo.
Todos somos iguales ante el deber moral.
Cuando se muere alguien que nos sueña, se muere una parte de nosotros.
La buena conciencia es la mejor almohada para dormir.
La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida.
Los proverbios son los gérmenes de la moral.
Aprende a vivir y sabrás morir bien.
Los moralistas son personas que se rascan allí donde a otros les pica.
La muerte es un sueño sin sueños.
El desprecio de la muerte, he ahí el principio de la fuerza moral.
Un bello morir honra toda una vida.
La moral es la ciencia por excelencia: el arte de vivir bien y ser dichoso.
Vivir en el corazón de los que dejamos atrás no es morir.
Fuerte es el peso de la propia conciencia.
La muerte es dulce; pero su antesala, cruel.
La moral que no tiene por objeto la felicidad es una palabra vacía de sentido.
La muerte tiene una sóla cosa agradable: las viudas.
Me interesa la moral, a condición de que no haya sermones.
La perfecta igualdad no existe, sino entre los muertos.
La conciencia es la voz del alma; las pasiones son la voz del cuerpo.
Quien le enseña al hombre a morir, le enseña a vivir.
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Moral es lo que nos permite ser fieles a nosotros mismos.
Los cobardes mueren muchas veces, los valientes sólo una vez.
La conciencia vale
por mil testigos.
La moral descansa naturalmente en el sentimiento
El primer gran regalo
que podemos dar a otros
es un buen ejemplo.
Todos somos iguales ante el deber moral.
No hay más realidad que la imagen ni más vida que la conciencia.
La buena conciencia es la mejor almohada para dormir.
La obediencia simula subordinación, lo mismo que el miedo a la policía simula honradez.
Los proverbios son los gérmenes de la moral.
Los que están en el taller del sol, no tienen miedo a la nube.
Los moralistas son personas que se rascan allí donde a otros les pica.
Ten miedo cada vez que no digas la verdad.
El desprecio de la muerte, he ahí el principio de la fuerza moral.
La moral es la ciencia por excelencia: el arte de vivir bien y ser dichoso.
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor
Fuerte es el peso de la propia conciencia.
La moral que no tiene por objeto la felicidad es una palabra vacía de sentido.
El valor espera; el miedo va a buscar.
Me interesa la moral, a condición de que no haya sermones.
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
La conciencia es la voz del alma; las pasiones son la voz del cuerpo.
De lo que tengo miedo es de tu miedo.
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
En el miedo extremo no hay piedad.
Moral es lo que nos permite ser fieles a nosotros mismos.
El deseo vence al miedo, atropella inconvenientes y allana dificultades.
La conciencia vale
por mil testigos.
No es valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo
El primer gran regalo
que podemos dar a otros
es un buen ejemplo.
La cobardía es el miedo consentido; el valor es el miedo dominado.
No hay más realidad que la imagen ni más vida que la conciencia.
El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo.
La obediencia simula subordinación, lo mismo que el miedo a la policía simula honradez.
A los vedugos se les reconoce siempre, tienen cara de miedo.
Los que están en el taller del sol, no tienen miedo a la nube.
La violencia es miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias.
Ten miedo cada vez que no digas la verdad.
Nada es tan difícil como no engañarse.
El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor
El valor espera; el miedo va a buscar.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
Una mentira adecuadamenterepetida 1.000 veces se convierte en una verdad.
De lo que tengo miedo es de tu miedo.
Muy a menudo, casi siempre, callar es también mentir.
En el miedo extremo no hay piedad.