Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Estas cosas que hay que empeñarse en practicar.
Aprende a no comportarte sin razón jamás.
Esto es lo que hay que hacer.
" ¿En qué he fallado? ¿Qué he hecho? ¿Qué deber he dejado de cumplir?"
Compenétrate en cumplir los preceptos, pero atiende a dominar las necesidades de tu estómago y de tu sueño, después los arranques de tus apetitos y de tu ira.
Y no dejes que el dulce sueño se apodere de tus lánguidos ojos sin antes haber repasado lo que has hecho en el día:
Estas cosas hazlas en la medida de tus fuerzas, pues lo posible se encuentra junto a lo necesario.
Haz pues lo que no te dañe, y reflexiona antes de actuar.
No guardes rencor al amigo por una falta leve.
No seas disipado en tus gastos como hacen los que ignoran lo que es honradez, pero no por ello dejes de ser generoso:
Nada hay mejor que la mesura en todas las cosas.
Y de los demás, hazte amigo del que destaca en virtud.
Acostúmbrate a una vida sana sin malicia, y guárdate de lo que pueda atraer la envidia.
Honra a tus padres y a tus parientes de sangre.
Por moderación entiende lo que no te haga daño.
Honra en primer lugar y venera a los mortales, a cada uno de acuerdo a su rango.
No entres en asuntos que ignoras, mas aprende lo que es necesario:
Tal es la norma de una vida agradable.
Estupendo besar y no morder el ansia de amar
Cuando oigas una mentira, sopórtalo con calma.
Muchas son las voces, unas indignas, otras nobles, que vienen a herir el oído:
Que no te turben ni tampoco te vuelvas para no oírlas.
De los sufrimientos que caben a los mortales por divino designio, la parte que a ti corresponde, sopórtala sin indignación; pero es legítimo que le busques remedio en la medida de tus fuerzas; porque son tantas las desgracias que no caen sobre los hombres buenos.
Aprende a no comportarte sin razón jamás.
Compenétrate en cumplir los preceptos, pero atiende a dominar las necesidades de tu estómago y de tu sueño, después los arranques de tus apetitos y de tu ira.
Estas cosas hazlas en la medida de tus fuerzas, pues lo posible se encuentra junto a lo necesario.