Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Si el hombre llegado a su entera perfección, es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia. Nada más monstruoso, en efecto, que la injusticia armada.
El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos.
Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos.
Montesquieu
La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores.
El amor por la justicia sólo es, en muchos hombres, el temor de sufrir la injusticia.
Sólo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente.
Marcel Proust
Toda la educación se reduce a estas dos enseñanzas: aprender a soportar la injusticia y aprender a sufrir las desdichas.
El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro.
Quien busque la injusticia no necesitará lámpara.
No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria.
La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
La corona real no quita el dolor de cabeza.
Cien años de injusticia no hacen derecho.
El dolor es siempre menos fuerte que la queja.
Lo que consideramos como justicia es con mucha frecuencia una injusticia cometida en favor nuestro.
Sin dolor no se forma el carácter; sin placer, el espíritu.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse.
La ley es una telaraña que detiene a las moscas y deja pasar a los pájaros.
Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama.
Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama.
Las almas superiores no tienen miedo más que de una cosa: de cometer una injusticia.
La extremada rectitud es la mayor injusticia.
Es mejor sufrir una injusticia que cometerla.
Si el hombre llegado a su entera perfección, es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia. Nada más monstruoso, en efecto, que la injusticia armada.
Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos.
Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos.
Montesquieu
El amor por la justicia sólo es, en muchos hombres, el temor de sufrir la injusticia.
Toda la educación se reduce a estas dos enseñanzas: aprender a soportar la injusticia y aprender a sufrir las desdichas.
Quien busque la injusticia no necesitará lámpara.
La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
Cien años de injusticia no hacen derecho.
Lo que consideramos como justicia es con mucha frecuencia una injusticia cometida en favor nuestro.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama.
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
Una injusticia hecha a uno es una amenaza a todos.
La justicia llevada al extremo es una extrema injusticia.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Las leyes justas nacieron de las injusticias.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
Donde no hay vino no hay amor.
La vejez es un tirano que prohíbe bajo pena de muerte, todos los placeres de
la juventud.
Un vaso de vino en el momento oportuno, vale más que todas las riquezas de la tierra.
Triste es llegar a la edad en que todas las mujeres agradan y no es posible agradar
a ninguna.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué vino?
El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.
Un vino es la más sana e higiénica de las bebidas.
Una vejez tranquila es la recompensa de una juventud juiciosa.
El matrimonio es el resultado del amor, como el vinagre del vino.
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido.
Si los amantes del vino y del amor van al infierno..., vacío debe estar el paraíso.
Canas argumento son de edad y no de prudencia.
Viva el buen vino, que es el gran camarada para el camino.
Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
Pocos hay viejos y dichosos.
La vejez es un tirano que prohíbe bajo pena de muerte, todos los placeres de
la juventud.
Envejecer no es nada; lo terrible es seguir sintiéndose joven.
Jamás un hobre es demasiado viejo para recomenzar su vida y no hemos de buscar que lo que fue le impida ser lo que es o lo que será.
¡Si la juventud supiese. ¡Si la vejez pudiese...!
Triste es llegar a la edad en que todas las mujeres agradan y no es posible agradar
a ninguna.
El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.
Una vejez tranquila es la recompensa de una juventud juiciosa.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
En la vejez no se hace más que repetirse.
La vejez es un tirano que prohíbe bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.
La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido.
Canas argumento son de edad y no de prudencia.
Triste es llegar a la edad en que todas las mujeres agradan y no es posible agradar
a ninguna.
Se dan buenos consejos cuando la edad impide dar malos ejemplos.
El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.
Todo deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hemos llegado.
En la vejez no se hace más que repetirse.
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla
enseguida.
Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro.
La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido.
Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.