Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A quien madruga, Dios lo ayuda.
A quien mal canta, bien le suena.
A quien feo ama, bonito le parece.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
A quien lo quiere celeste, que le cueste.
A quien espera, su bien llega.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan.
A quien le den pan que llore.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
A quien le dan pan que no coma.
A quién le dan pan, que llore.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
¿A quién le amarga un dulce?.
A quien has de acallar, has de halagar.
A quien has de dar la cena, no le quites la merienda.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A quien debas contestar, no procures enfadar.
A quien feo ama, bonito le parece.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A quien espera, su bien llega.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien dan, no escoge.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
A quien debas contestar, no procures enfadar.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien amasa y cuece, muchas le acontece.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
A quien dan, no escoge.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Aquellos polvos traen estos lodos.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien amasa y cuece, muchas le acontece.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Aprovecha el tiempo: que vale el cielo.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Aprendiz de todo y oficial de nada.
Aquel que guarda siempre tiene.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Aprendiz de mucho, oficial de nada.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.