Mensajes enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Tras el buen comer, ajo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Tope no es pelea.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
LA INFIEL
Rechazas mí inspiración.
Diciendo que te pretenda.
Sin tener nada que darme.
Procuras que yo te quiera.
Inútilmente me ocultas.
Tú exaltación del deseo.
Noctámbula y sin sentido.
Me apartas de tus anhelos.
Rara especie que no ama.
Sabor de amargo sentido.
Con la petición doliente.
Sin querer haber nacido.
Ramonean tus placeres.
Sin disfrutar de pasión.
Dale tiempo al corazón.
Parar apagar tu codicia.
Insolencia de ojos negros.
Sin ver tú alma desnuda.
De cama en cama sosiegas.
Los ardores que te apagan.

Autor:
Críspulo Cortés Cortés
El Hombre de la Rosa ... (ver texto completo)
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Torres más altas cayeron.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Tope no es pelea.
Todos los santos tienen octava.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Todos los santos tienen octava.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Todos los días gallina, amarga la cocina.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Todo se pega, menos la hermosura.
Todo lo que brilla, no es oro.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Todo en exceso hace daño.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Todo lo que brilla, no es oro.
Todo lo muy, es malo.
Todo lo mudable es poco estimable.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Todo laberinto tiene una salida.
Todas las armas, el diablo las carga.
Todo es según el cristal con que se mira.
Todo es del color del cristal con que se mira.
Toda escoba nueva barre bien.
Todo en la vida tiene su medida.
Todo en exceso hace daño.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Tira el buey del arado, más no de su grado.
Todas las armas, el diablo las carga.
Tierra por medio, para poner remedio.
Toda escoba nueva barre bien.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Tirar la casa por la ventana.