Refranes
No pasa seguro quien corre por el muro
No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
No pica la abeja a quien en paz la deja
No pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.
No pidas que otro haga lo que tú puedes hacer.
No pongas todos los huevos en la misma canasta
No por madrugar amanece mas temprano.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
No preguntes que el tiempo te lo dira, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
No puedes tapar el cielo con la mano.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar
No quieras tapar el sol con un dedo
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
No quiero queso sino salir de la ratonera
No rías tanto que la mucha risa acaba en llanto
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
No se ganó Zamora en una hora.
No sé hablar, y me mandas predicar.
No se hizo la miel para la boca del asno.
No se me olvidará mientras me acuerde.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
No se puede estar en misa y repicando.
No se puede mamar y protestar.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra
No se puede repicar y andar en la procesión.
No se puede sacar agua de las rocas
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
No se pueden pedir peras al olmo.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere
No serán novillas, si tienen criadillas.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
No sirvas a quien sirvió ni pidas a quien pidió.
No Sólo de pan vive el hombre.
No sólo hay que ser bueno sino demostrarlo.
No son todos los que están, ni están todos los que son.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
No soy ninguna perita en dulce
No soy pila de agua bendita
No sufras por calenturas ajenas.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero
No te acostarás sin saber una cosa más.
No te arrugués cuero viejo, que te quiero para tambor!.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
No te duermas entre las pajas.
No te fies de la fortuna, que es mudable como la luna.
No te metas en camisa de once varas.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
No te salgas por la tangente
No te vallas a morder la lengua
No tengan miedo que yo estoy temblando
No pasa seguro quien corre por el muro
No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
No pica la abeja a quien en paz la deja
No pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.
No pidas que otro haga lo que tú puedes hacer.
No pongas todos los huevos en la misma canasta
No por madrugar amanece mas temprano.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
No preguntes que el tiempo te lo dira, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
No puedes tapar el cielo con la mano.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar
No quieras tapar el sol con un dedo
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
No quiero queso sino salir de la ratonera
No rías tanto que la mucha risa acaba en llanto
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
No se ganó Zamora en una hora.
No sé hablar, y me mandas predicar.
No se hizo la miel para la boca del asno.
No se me olvidará mientras me acuerde.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
No se puede estar en misa y repicando.
No se puede mamar y protestar.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra
No se puede repicar y andar en la procesión.
No se puede sacar agua de las rocas
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
No se pueden pedir peras al olmo.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere
No serán novillas, si tienen criadillas.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
No sirvas a quien sirvió ni pidas a quien pidió.
No Sólo de pan vive el hombre.
No sólo hay que ser bueno sino demostrarlo.
No son todos los que están, ni están todos los que son.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
No soy ninguna perita en dulce
No soy pila de agua bendita
No sufras por calenturas ajenas.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero
No te acostarás sin saber una cosa más.
No te arrugués cuero viejo, que te quiero para tambor!.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
No te duermas entre las pajas.
No te fies de la fortuna, que es mudable como la luna.
No te metas en camisa de once varas.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
No te salgas por la tangente
No te vallas a morder la lengua
No tengan miedo que yo estoy temblando