OYON: El Beso...

El Beso

Inicio>
Pathos>
El Beso

+
-

Fue el suavísimo tacto de la avispa que se posa en la piel, su beso.

El mar no es salado, de noche, es cálido. El mar nocturno es dulce:

la oscuridad oblicua, es dulce:

la luz debe ser lejana y suave, como estrellas en la bahía.

El beso fue suave antes de aguijonear, pero no fue dulce.

Lo recuerdo perfectamente.

Dulzura es darle la mano a un monje tibetano.

O canto gregoriano, en el desierto.

O agua fresca en el jardín por la mañana; de una fuentecita pequeña, y vieja.

Solecito y brisa.

Es el abrazo de un pecho grande y lozano la dulzura.

Se perdonará el epíteto culinario en un poema, supongo. Es patético

pero también lo es el lenguaje humano, y No sólo ante comunicaciones sensoriales,

pobres poemas, tristes lectores.

Os digo que su beso no fue una mariposa de Lorca,

aunque lo parecía al principio al final fue la garra de un tigre en la boca.

Te mata, claro.

Lee todo en: Poema El Beso, de Pathos, en Poemas del Alma http://www. poemas-del-alma. com/blog/mostrar-poema-359398# ixzz3jeF9DFLX