A MÍ CON ESO ME BASTA
Para escribir un poema
sin saber composición,
solo tienes que poner
lo que dicta el corazón.
¿Que las medidas no cuadran,
pues que le vamos a hacer?
si yo nunca fui a una escuela
para poder aprender.
Yo de métrica no entiendo
solo entiendo de zurcidos,
lo que me enseñó mi madre;
con aguja, dedal e hilo.
Voy zurciendo calcetines
con el huevo de madera,
Cuando se le hace un tomate
que algunos lo llaman pera.
Y con eso ya me basta;
no es que sea demasiado,
pero poquito a poquito
iré haciendo algún bordado.
Mi madre siempre decía;
los rotos, son lo primero,
después harás la vainica
que esa no tiene agujero.
Quiero seguir aprendiendo
poco a poco y despacito,
que los canastos se empiezan
siempre con cuatro palitos.
Pa. Sa. Ma.
Para escribir un poema
sin saber composición,
solo tienes que poner
lo que dicta el corazón.
¿Que las medidas no cuadran,
pues que le vamos a hacer?
si yo nunca fui a una escuela
para poder aprender.
Yo de métrica no entiendo
solo entiendo de zurcidos,
lo que me enseñó mi madre;
con aguja, dedal e hilo.
Voy zurciendo calcetines
con el huevo de madera,
Cuando se le hace un tomate
que algunos lo llaman pera.
Y con eso ya me basta;
no es que sea demasiado,
pero poquito a poquito
iré haciendo algún bordado.
Mi madre siempre decía;
los rotos, son lo primero,
después harás la vainica
que esa no tiene agujero.
Quiero seguir aprendiendo
poco a poco y despacito,
que los canastos se empiezan
siempre con cuatro palitos.
Pa. Sa. Ma.