ESE VALLE TRANQUILO
En ese valle tranquilo
con el verdor de los prados,
deshojando margaritas
¡cuántos días te he esperado!
Se hacen tan largas las horas
que hasta el corazón se para,
para escuchar el silencio
porque todo lo acapara.
Se van pasando los días,
los meses, y hasta los años,
y mi pena continúa
pues cada día te extraño.
A pesar de ser un valle
de sin igual hermosura,
la tristeza de sus fuentes
ya ni siquiera murmuran.
En silencio se deslizan
si mis lágrimas advierten,
parece que hasta suspiran
y ellas conmigo padecen.
Pa. Sa. Ma.
En ese valle tranquilo
con el verdor de los prados,
deshojando margaritas
¡cuántos días te he esperado!
Se hacen tan largas las horas
que hasta el corazón se para,
para escuchar el silencio
porque todo lo acapara.
Se van pasando los días,
los meses, y hasta los años,
y mi pena continúa
pues cada día te extraño.
A pesar de ser un valle
de sin igual hermosura,
la tristeza de sus fuentes
ya ni siquiera murmuran.
En silencio se deslizan
si mis lágrimas advierten,
parece que hasta suspiran
y ellas conmigo padecen.
Pa. Sa. Ma.