Tú, mi gran amor
Es el tiempo dueño del olvido,
cruel destino el de esas historias
de amores prohibidos,
donde los amantes se aman,
y sufren el rigor de la desventura…
Tú, mi gran amor
Te he esperado cada día,
cerca del río mi amor sombrío,
mas nunca regresaste,
mi amor despreciaste,
yéndote lejos,
junto a otros manantiales,
cauces que te han perdido
en la eterna lejanía…
Lloraron mis párpados afligidos
por el recuerdo de tu voz,
aquella que escuchara esa mañana,
¿La recuerdas?
Cuando te busqué,
y feliz te comenté,
sé a qué suenas amor mío,
y solo sonreíste incrédulo…
No he olvidado,
tu recuerdo sigue en mis
labios no besados,
en mi piel que no fue tuya…
Me dijiste,- no soy hombre
de una sola mujer,
y marchaste
llevándote mi corazón de equipaje,
dejándome con el coraje,
de no salir a buscarte,
con la inconsciencia e incertidumbre
de no saberte mío,
tu mi amor,
rey de mi castillo,
jinete de mis deseos,
atesoro tu amor,
tu nombre,
en mi recuerdo,
como mi gran amor secreto…
Amelia Orellano Bracaccini
Es el tiempo dueño del olvido,
cruel destino el de esas historias
de amores prohibidos,
donde los amantes se aman,
y sufren el rigor de la desventura…
Tú, mi gran amor
Te he esperado cada día,
cerca del río mi amor sombrío,
mas nunca regresaste,
mi amor despreciaste,
yéndote lejos,
junto a otros manantiales,
cauces que te han perdido
en la eterna lejanía…
Lloraron mis párpados afligidos
por el recuerdo de tu voz,
aquella que escuchara esa mañana,
¿La recuerdas?
Cuando te busqué,
y feliz te comenté,
sé a qué suenas amor mío,
y solo sonreíste incrédulo…
No he olvidado,
tu recuerdo sigue en mis
labios no besados,
en mi piel que no fue tuya…
Me dijiste,- no soy hombre
de una sola mujer,
y marchaste
llevándote mi corazón de equipaje,
dejándome con el coraje,
de no salir a buscarte,
con la inconsciencia e incertidumbre
de no saberte mío,
tu mi amor,
rey de mi castillo,
jinete de mis deseos,
atesoro tu amor,
tu nombre,
en mi recuerdo,
como mi gran amor secreto…
Amelia Orellano Bracaccini