ME SENTÍA PROTEGIDA
Yo amé al hombre de mi vida
con mi ardiente corazón,
pues era casi una niña
cuando conocí el amor.
De aquel amor tan inmenso
siempre fui correspondida,
viviendo siempre contenta
sintiéndome protegida.
Pero llegó el triste día
y un zarpazo del destino,
me sumió en esta agonía
en la que ya siempre vivo.
Por mucho tiempo que pase
aunque trato de olvidar,
lo tengo siempre presente
sin poderlo remediar.
Quisiera vivir feliz
mirando a mí alrededor,
porque no puedo seguir
sumida en este dolor.
¡Ayúdame compañero
con tú alegría y tú gozo,
échame un cable de acero
para salir de este pozo!
Pa. Sa. Ma.
Yo amé al hombre de mi vida
con mi ardiente corazón,
pues era casi una niña
cuando conocí el amor.
De aquel amor tan inmenso
siempre fui correspondida,
viviendo siempre contenta
sintiéndome protegida.
Pero llegó el triste día
y un zarpazo del destino,
me sumió en esta agonía
en la que ya siempre vivo.
Por mucho tiempo que pase
aunque trato de olvidar,
lo tengo siempre presente
sin poderlo remediar.
Quisiera vivir feliz
mirando a mí alrededor,
porque no puedo seguir
sumida en este dolor.
¡Ayúdame compañero
con tú alegría y tú gozo,
échame un cable de acero
para salir de este pozo!
Pa. Sa. Ma.