HARTAZGO DE LA NOCHE
Sombras indescifrables
ante mis ojos pasan,
el hartazgo de la noche
me condena, a no soñarte.
Y me envuelve el insomnio,
en un remolino de hastío,
llevándome a tierras ignotas,
en donde veo rebosantes copas,
pero en ninguna, veo tu boca.
Quizás en esta hora reposes
en el letargo de tu almohada…
tus sueños sean placenteros
y no te cambies por nada.
Mientras yo agonizo
bajo este silencio,
con la incertidumbre
de poder a tu vida acercarme.
Quiero llorar y no puedo,
el manantial se ha secado,
lágrimas de amargura
he derramado,
fueron tiempos pasados.
Y siento en mis pupilas,
lanzas, que las han traspasado.
Escudriño mis sentimientos,
busco los recuerdos,
para cerciorarme
que no estén muertos.
Y me abandono a la pena,
de quererte y no tenerte
y estar buscándote
entre mis recuerdos, siempre.
Felina
Sombras indescifrables
ante mis ojos pasan,
el hartazgo de la noche
me condena, a no soñarte.
Y me envuelve el insomnio,
en un remolino de hastío,
llevándome a tierras ignotas,
en donde veo rebosantes copas,
pero en ninguna, veo tu boca.
Quizás en esta hora reposes
en el letargo de tu almohada…
tus sueños sean placenteros
y no te cambies por nada.
Mientras yo agonizo
bajo este silencio,
con la incertidumbre
de poder a tu vida acercarme.
Quiero llorar y no puedo,
el manantial se ha secado,
lágrimas de amargura
he derramado,
fueron tiempos pasados.
Y siento en mis pupilas,
lanzas, que las han traspasado.
Escudriño mis sentimientos,
busco los recuerdos,
para cerciorarme
que no estén muertos.
Y me abandono a la pena,
de quererte y no tenerte
y estar buscándote
entre mis recuerdos, siempre.
Felina