IGUAL QUE LOS ARBOLES
Esta noche a la luna no la veo,
Descansa acunada entre las ramas,
De los árboles serenos.
Son tan hermosos, resisten a todo.
Esta noche en ellos pienso
Y a su comprensión me entrego.
Muy cerca de mi los tengo
Y en seguridad me siento.
Qué haría tan sola yo,
Sin sentir por la noche,
Su silencio y su frescor.
Quién mi ansiedad curaría
En la noche oscura de mi alma,
Sin su armonía y su calma.
Los árboles son mi familia,
Mis seres más queridos
Y mis mejores amigos.
Cuando los miro me hablan,
Y me mecen en sus ramas.
Los abrazo y me abrazan.
En su profunda espesura,
Sé que no estoy abandonada,
Me hacen compañía, la vida me salvan,
Con su ejemplo me enseñan
La paciencia, la fe y la esperanza.
No tengo miedo de lo que pueda pasar,
Su paz y su calma siempre me darán,
Su energía y su fuerza me transmitirán
Su dulce verdor me consolará.
Si les cuento mis problemas,
Siempre obtengo una respuesta.
De Dios me siento más cerca,
Cuando estoy en su presencia.
A Dios no lo veo pero a ellos sí,
Delante de mis ojos, siempre junto a mí.
Los árboles siguen viviendo,
En la eternidad del tiempo,
Enraizados en la Tierra,
Viven entregados al Cielo.
A Dios siempre le suplico,
Que quiero ser como ellos.
Si me tengo que morir,
Que me entierren junto a ellos,
Para seguir en la Tierra
Y en la inmensidad del Cielo.
Lee todo en: Poema IGUAL QUE LOS ARBOLES, de Rosa Baladron Rodriguez, en Poemas del Alma http://www. poemas-del-alma. com/blog/mostrar-poema-266261# ixzz2iCk1XfeC
Esta noche a la luna no la veo,
Descansa acunada entre las ramas,
De los árboles serenos.
Son tan hermosos, resisten a todo.
Esta noche en ellos pienso
Y a su comprensión me entrego.
Muy cerca de mi los tengo
Y en seguridad me siento.
Qué haría tan sola yo,
Sin sentir por la noche,
Su silencio y su frescor.
Quién mi ansiedad curaría
En la noche oscura de mi alma,
Sin su armonía y su calma.
Los árboles son mi familia,
Mis seres más queridos
Y mis mejores amigos.
Cuando los miro me hablan,
Y me mecen en sus ramas.
Los abrazo y me abrazan.
En su profunda espesura,
Sé que no estoy abandonada,
Me hacen compañía, la vida me salvan,
Con su ejemplo me enseñan
La paciencia, la fe y la esperanza.
No tengo miedo de lo que pueda pasar,
Su paz y su calma siempre me darán,
Su energía y su fuerza me transmitirán
Su dulce verdor me consolará.
Si les cuento mis problemas,
Siempre obtengo una respuesta.
De Dios me siento más cerca,
Cuando estoy en su presencia.
A Dios no lo veo pero a ellos sí,
Delante de mis ojos, siempre junto a mí.
Los árboles siguen viviendo,
En la eternidad del tiempo,
Enraizados en la Tierra,
Viven entregados al Cielo.
A Dios siempre le suplico,
Que quiero ser como ellos.
Si me tengo que morir,
Que me entierren junto a ellos,
Para seguir en la Tierra
Y en la inmensidad del Cielo.
Lee todo en: Poema IGUAL QUE LOS ARBOLES, de Rosa Baladron Rodriguez, en Poemas del Alma http://www. poemas-del-alma. com/blog/mostrar-poema-266261# ixzz2iCk1XfeC