París bien vale una misa: Frase atribuida a Enrique IV, cuando le fue exigida su conversión al catolicismo para poder ser rey de Francia. Con el tiempo, la expresión se aplicó para justificar la realización de una tarea desagradable con el objeto de alcanzar un logro.
Partir es morir un poco: Frase que expresa el dolor de la partida y provendría de las palabras iniciales de un poema del poeta francés Edmond Haracourt.
Partir la diferencia: En una controversia, significa ceder cada una de las partes, algo de lo que le corresponde por derecho, con tal de lograr un acuerdo.
Partir por el eje: Equivale a dejar a alguien inutilizado, prácticamente arruinado, como cuando a un vehículo se le parte uno de los ejes y queda totalmente imposibilitado de funcionar.
Pasar la noche en blanco: Según los antiguos usos de la Orden de Caballería, el neófito (aspirante a integrar la Orden) debía permanecer en vela toda la noche anterior a la ceremonia, cubierto con una especie de sayal blanco, que simbolizaba la pureza de intenciones que se le exigía, para poder recibir dignamente el espaldarazo ritual. El dicho de los antiguos caballeros acabó por incorporarse al habla popular como frase sinónima de "pasar la noche desvelado, sin dormir, a causa de cualquier dolor, molestia o pesar ocasional", aunque el traje de dormir o el camisón no sean precisamente blancos.
Pasar las de Caín: Padecer grandes contratiempos y sinsabores. La comparación surge de las vicisitudes que, según la Biblia, sufrió Caín luego de matar -por envidia- a su hermano Abel.
Pasarse al patio: Tomarse excesiva confianza, más de la que se le otorgó. En las casas -a diferencia de la mayoría de los departamentos- suele haber un patio al que sólo acceden las personas que gozan de la confianza de los dueños de casa.
Pasarse de rosca: Extralimitarse, excederse en lo que se dice, se hace o se pretende, como cuando la tuerca no encaja en el tornillo porque está desgastada la rosca y, entonces, "se pasa".
Pedir peras al olmo: Pedir lo imposible. El olmo es un árbol que da excelente madera, pero no peras.
Pelado por alcahuete: Frase originada en una costumbre-castigo nacida durante la Segunda Guerra Mundial, por la cual los colaboracionistas locales de los nazis eran literalmente rapados por sus compatriotas como señal de advertencia para quienes se sintieran tentados de imitar esa actitud. Lo mismo sucedía con las amantes nativas de los oficiales alemanes. En nuestro país, en la década del 50, la frase se popularizó con un sentido festivo, ignorando muchas veces su cruel origen.
Peor es nada: Expresión usada a manera de consuelo, por la que se manifiesta que uno se conforma con lo poco (o de escasa calidad) que tiene, teniendo en cuenta que podría haberse quedado sin nada. Y eso es peor. La locución peor es nada se ha convertido en una expresión sustantiva, al usársela en oraciones como él (o ella) es mi "peor es nada", casi con el mismo valor de media naranja (ver).
Perder el tren: Dejar pasar la oportunidad, como quien llega tarde a la estación y el tren que debía tomar ya partió.
Perro que ladra no muerde: Los que hablan demasiado suelen hacer poco, tal como suele suceder con algunos perros que ladran excesivamente pero nunca atacan. Por supuesto, hay excepciones.
Piano, piano, si va lontano: Es una frase de origen italiano que invita a la prudencia. Su traducción sería despacio, despacio, se llega lejos, aunque en su lengua de origen la frase es chi va piano, va lontano («el que va despacio, llega lejos»).
Pisar el palito: Caer en una trampa, sobre todo, cuando ésta fue urdida con toda la intención de hacer caer a uno. La expresión proviene de las viejas trampas para pajaritos en las que, cuando el ave literalmente pisaba un palito colocado en ellas, éste dejaba caer el resto de la trampa encima del ave.
Pisar los talones: Seguir muy de cerca, sobre todo emulando a alguien en su actividad.
Poderoso caballero don Dinero: ¿Alguien duda del poder del dinero? ¿Alguno pone en duda la importancia que la sociedad actual les da a los bienes materiales? Tanto es así, que en inglés lo llaman el único monarca... El refrán español se hizo popular merced a la glosa que de él hizo el poeta Francisco de Quevedo.
Ponle la firma: Dalo por hecho, es seguro. La frase está tomada de la costumbre de firmar los documentos importantes, en particular las solicitudes de créditos personales a sola firma -muy frecuentes en los años 40 y 50- que eran avalados por la firma del interesado y su garante.
Partir es morir un poco: Frase que expresa el dolor de la partida y provendría de las palabras iniciales de un poema del poeta francés Edmond Haracourt.
Partir la diferencia: En una controversia, significa ceder cada una de las partes, algo de lo que le corresponde por derecho, con tal de lograr un acuerdo.
Partir por el eje: Equivale a dejar a alguien inutilizado, prácticamente arruinado, como cuando a un vehículo se le parte uno de los ejes y queda totalmente imposibilitado de funcionar.
Pasar la noche en blanco: Según los antiguos usos de la Orden de Caballería, el neófito (aspirante a integrar la Orden) debía permanecer en vela toda la noche anterior a la ceremonia, cubierto con una especie de sayal blanco, que simbolizaba la pureza de intenciones que se le exigía, para poder recibir dignamente el espaldarazo ritual. El dicho de los antiguos caballeros acabó por incorporarse al habla popular como frase sinónima de "pasar la noche desvelado, sin dormir, a causa de cualquier dolor, molestia o pesar ocasional", aunque el traje de dormir o el camisón no sean precisamente blancos.
Pasar las de Caín: Padecer grandes contratiempos y sinsabores. La comparación surge de las vicisitudes que, según la Biblia, sufrió Caín luego de matar -por envidia- a su hermano Abel.
Pasarse al patio: Tomarse excesiva confianza, más de la que se le otorgó. En las casas -a diferencia de la mayoría de los departamentos- suele haber un patio al que sólo acceden las personas que gozan de la confianza de los dueños de casa.
Pasarse de rosca: Extralimitarse, excederse en lo que se dice, se hace o se pretende, como cuando la tuerca no encaja en el tornillo porque está desgastada la rosca y, entonces, "se pasa".
Pedir peras al olmo: Pedir lo imposible. El olmo es un árbol que da excelente madera, pero no peras.
Pelado por alcahuete: Frase originada en una costumbre-castigo nacida durante la Segunda Guerra Mundial, por la cual los colaboracionistas locales de los nazis eran literalmente rapados por sus compatriotas como señal de advertencia para quienes se sintieran tentados de imitar esa actitud. Lo mismo sucedía con las amantes nativas de los oficiales alemanes. En nuestro país, en la década del 50, la frase se popularizó con un sentido festivo, ignorando muchas veces su cruel origen.
Peor es nada: Expresión usada a manera de consuelo, por la que se manifiesta que uno se conforma con lo poco (o de escasa calidad) que tiene, teniendo en cuenta que podría haberse quedado sin nada. Y eso es peor. La locución peor es nada se ha convertido en una expresión sustantiva, al usársela en oraciones como él (o ella) es mi "peor es nada", casi con el mismo valor de media naranja (ver).
Perder el tren: Dejar pasar la oportunidad, como quien llega tarde a la estación y el tren que debía tomar ya partió.
Perro que ladra no muerde: Los que hablan demasiado suelen hacer poco, tal como suele suceder con algunos perros que ladran excesivamente pero nunca atacan. Por supuesto, hay excepciones.
Piano, piano, si va lontano: Es una frase de origen italiano que invita a la prudencia. Su traducción sería despacio, despacio, se llega lejos, aunque en su lengua de origen la frase es chi va piano, va lontano («el que va despacio, llega lejos»).
Pisar el palito: Caer en una trampa, sobre todo, cuando ésta fue urdida con toda la intención de hacer caer a uno. La expresión proviene de las viejas trampas para pajaritos en las que, cuando el ave literalmente pisaba un palito colocado en ellas, éste dejaba caer el resto de la trampa encima del ave.
Pisar los talones: Seguir muy de cerca, sobre todo emulando a alguien en su actividad.
Poderoso caballero don Dinero: ¿Alguien duda del poder del dinero? ¿Alguno pone en duda la importancia que la sociedad actual les da a los bienes materiales? Tanto es así, que en inglés lo llaman el único monarca... El refrán español se hizo popular merced a la glosa que de él hizo el poeta Francisco de Quevedo.
Ponle la firma: Dalo por hecho, es seguro. La frase está tomada de la costumbre de firmar los documentos importantes, en particular las solicitudes de créditos personales a sola firma -muy frecuentes en los años 40 y 50- que eran avalados por la firma del interesado y su garante.