OYON: Al voleo: Locución adverbial que se origina en la acción...

Al voleo: Locución adverbial que se origina en la acción de sembrar, cuando se arrojan las semillas a puñados, esparciéndolas en el aire. Por comparación, se usa la expresión para calificar actitudes arbitrarias y desmedidas.

Ancha es Castilla: Obrar con total libertad. En los tiempos de la Reconquista, los desolados campos castellanos eran el sitio perfecto para iniciar un negocio.

Andá a cantarle a Gardel: Expresión muy propia de los argentinos y particularmente de los porteños, que se usa para descalificar a alguien invitándolo a que vaya con su «canto» a otra parte. Podría equivaler a la locución a otro perro con ese hueso (ver).

Andar de capa caída: Estar desanimado, abatido, como quien no se preocupa en aparecer aliñado, bien vestido. En la época en que los hombres usaban capa, tenerla caída hacia un costado, era síntoma de mal gusto. Por extensión, se usó la frase para aplicarla en quien se mostraba desesperanzado.

Andarse con chiquitas: Buscar pretextos, subterfugios; usar contemplaciones o rodeos para eludir medidas u obligaciones. En este caso, chiquitas equivale a "menudencias".

Ande yo caliente y ríase la gente: Se aplica al que prefiere su gusto personal ante la opinión de la gente o el bien parecer. El origen puede estar en la persona que, ante el clima excesivamente frío, se abrigaba hasta parecer ridículo, lo que provocaba la risa de quienes lo veían. La frase existía en la época de Luis de Góngora (siglo XVI), quien compuso un pequeño poema que terminaba con la frase... Y ríase la gente.

Ante la duda, abstente: Cuando se tiene una duda ante un hecho trascendente, es aconsejable no hacer nada, para evitar cometer un error irreparable.

Antes que te cases, mira lo que haces: No es una afirmación en contra del matrimonio, sino una advertencia para aquellos que deben tomar alguna resolución importante.

Apartar el grano de la paja: Saber distinguir lo bueno de lo que no lo es, como cuando se selecciona el buen cereal de la hierba inútil.

Aquí estoy y aquí me quedo: Respuesta del general Mac Mahon, durante la guerra de Crimea, al oficial inglés que le advertía los peligros a que estaba expuesta la Torre de Malakoff, que acababa de tomar.

Arma de doble filo: Expresión que se aplica para calificar un método o argumento que, al ser utilizado, puede dar un resultado distinto del que se pretende o que produce efectos secundarios inesperados, como quien utiliza un arma blanca que posee realmente dos filos y puede lastimar a quien la manipula.

Armado hasta los dientes: Estar alguien excesivamente armado, tanto que lleva armas incluso en los dientes, a la manera de los antiguos piratas y corsarios que, durante el abordaje a las naves enemigas, y para tener las manos libres, llevaban puñales en la boca.

Armarse el tole tole: Expresión utilizada para indicar que un conflicto alcanza un importante grado de confusión, sobre todo cuando se trata de alboroto popular. El origen del dicho sería el desorden provocado por los judíos ante Poncio Pilatos, pidiéndole que crucificara a Jesús, gritando " ¡Tolle, tolle, crucifige eum!" (" ¡Quítalo, quítalo, crucifícalo"!).

Armarse la de Dios es Cristo: De este modo se expresa el desencadenamiento de un gran escándalo donde todos los participantes gritan y ninguno se entiende.

La mayoría de los autores coincide en afirmar que la frase proviene de las controversias y violentos enfrentamientos surgidos en el transcurso del primer concilio ecuménico de Nicea, al discutirse la doble naturaleza, humana y divina, de Jesucristo.

Iniciado en el año 325 bajo el pontificado de Silvestre I, el concilio fue presidido por el obispo de Córdoba, con la presencia del emperador Constantino. Éste había promovido su celebración para resolver la crisis desatada dentro de la Iglesia por los defensores del arrianismo. Mientras que para los católicos el Verbo, Hijo de Dios, es verdaderamente Dios, lo mismo que el Padre, para el heresiarca griego Arrio el Verbo sólo posee una divinidad secundaria. Dicho de otro modo, que el Verbo no es realmente Dios eterno, infinito y todopoderoso.

Armarse la de San Quintín: Formarse una gran riña entre varias personas. La comparación surge con la batalla de San Quintín (10 de agosto de 1557) festividad de San Lorenzo, por la que los españoles aniquilaron a los franceses, aun a costa de grandes bajas.

Armarse la marimorena: Describe una gran algarabía, o, mucho alboroto, con disputas, reyertas, voces y golpes. Es común explicar esta expresión de acuerdo con la pretendida historia de una mesonera llamada María, o María Morena. Tabernera de fuerte carácter, regañona y amiga de pendencias. Esta historia sugiere que a mediados del siglo XVI había una taberna en Madrid regentada por esta mujer y su esposo, un tal Alonso de Zayas. Estos mesoneros guardaban el mejor vino para sus clientes distinguidos y ofrecían el de menos calidad al vulgo. En cierta ocasión parece que los clientes se enfadaron y quisieron probar el vino bueno, a lo que la fornida mesonera se negó en redondo. La disputa fue tan fenomenal que no quedó mesa sana ni silla en que sentarse, y los golpes y las puñadas se repartieron con tanto ímpetu que sólo la llegada de los alguaciles pudo disolver la cuestión. La fama de aquella trifulca prosperó y por esta razón se habla hoy de esta mesonera. Ahora bien, a la mayoría de las taberneras y venteras de aquella época se las llamaba María, (como Maritornes) y es el nombre tópico de las mozas de las posadas, también. Acostumbradas al trasiego de huéspedes y viajeros, estas mozas (asturianas, muchas veces) solían envolverse en disputas y querellas con los hombres cargados de vino y con pocos escrúpulos. La expresión, por tanto, bien puede hacer referencia a la esposa de Alonso de Zayas, o a cualquier otra, dado que Marías eran todas o casi todas las taberneras, y “morena” es la forma típica de llamar a una moza española.

Armarse un Tiberio: Claudio Tiberio fue el segundo emperador romano. Hijo de Claudio Nerón y de Livia, se distinguió pronto por sus sobradas dotes militares. A la muerte de Augusto, se apoderó del Imperio, al que gobernó con acierto al principio.

Pero más tarde, tras el fallecimiento de su hijo adoptivo Germánico, se convirtió en un déspota despiadado. Hizo ejecutar a tal cantidad de senadores, amigos y parientes cercanos y lejanos que no había familia en Roma que dejara de contar entre sus miembros con alguna víctima sacrificada por este emperador cruel. De la infausta memoria de aquellos años de reinado abominable procede la expresión 'armar un Tiberio', que se emplea como sinónimo de confusión y alboroto.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda: Habla de la condición natural de las personas que, por más que traten de disfrazar su actitud, no logran despojarse de sus características. La frase está tomada de la fábula XXVII del escritor español Tomás de Iriarte.

Aunque vengan degollando: No importa el riesgo que se corra en una actividad, debemos seguir adelante con nuestro emprendimiento.

Ave de paso: En comparación con las aves que, siendo migratorias, sólo se detienen en un pueblo o en una ciudad para descansar y comer, se aplica a las personas que no permanecen mucho tiempo en un sitio.

Ayúdate y Dios te ayudará: Es una frase similar a a Dios rogando y con el mazo dando, por la que se aconseja no esperar todo del Creador y poner el máximo esfuerzo de nuestra parte.

A otro perro con ese hueso: La expresión se usa como una forma de desanimar a quien quiere hacernos creer una mentira o bien nos ofrece algo cuya calidad es inferior, invitándolo a que lo intente con otra persona, aludiendo de esta forma a la ingenuidad del perro, que corre detrás de cualquier cosa que se parezca a un hueso, sea una piedra o un hueso de plástico. Respecto de la versión en inglés -tell that to the marines!, algo así como "anda a contárselo a los "marines"- está basada en la proverbial integridad que caracterizaba a los integrantes de ese Cuerpo de la marina de los EE. UU., célebres por su fama de incorruptibles, particularmente, durante la guerra fría, a partir de los años 50. En esa época, era poco probable que los "marines" aceptaran la imposición de una orden, sobre todo si esta vulneraba su integridad moral. Con el tiempo, y en la misma medida en que decayó la popularidad de los "marines", esa interpretación dejó de ser corriente en los Estados Unidos y entonces comenzó a usarse con idéntico valor- la expresión I am from Missouri (yo soy de Missouri), en alusión a la característica seriedad y poca credulidad de los habitantes de ese estado. Hoy en día, la locución a otro perro con ese hueso -que muy bien parece ser propia del Río de la Plata- se usa con idéntico valor.