«Amor mío»
Sumergido en un sueño incomprensible,
intento dilucidar mis visiones,
y digo de pronto, ¿será esto posible?,
mas no acierto en mis comprensiones;
no sé lo que pasa contigo, amor mío,
no sé lo que conmigo está pasando,
¿acaso dejaremos de ser buenos amantes,
será posible que ya no seamos ni amigos?
Parece ser que el olvido nos trae frío,
y nuestros corazones se están congelando,
por los gélidos proyectiles que incesantes
arremeten rompiendo a los abrigos,
que han estado cubriendo al sentimiento
que entre los dos hemos forjado…
y presiento que mi corazón yace congelado.
¿Por qué las almas se escabullen por el río,
en trozos de escarchas desgajadas?
Me pongo en silencio a cavilar al momento:
¿Qué es lo que pasa conmigo y contigo?
Si las desesperanzas invaden por bandadas,
siento que tu corazón ya no es mío.
¿Acaso ya no seré mas tu fiel dueño?
¡Dios mío, despiértame, que esto es un mal sueño!
-¦-
Mi corazón puede tornarse en mi enemigo,
cuando incesante te gritan mis latidos,
mi corazón se desangra y no consigo
hallarte porque tus rastros están escondidos.
-¦-
Te busco entre mis sueños, amor mío,
y si despierto te busco entre mi almohada,
así como un niño busca lo que adora,
y en mi búsqueda tu talante no encuentro,
prosigo mi camino, aunque el frío
acosa en mi tarde tétrica y nublada,
y en mi búsqueda siento cómo te implora
mi alma con sollozos -desde adentro-,
mientras el viento a mi alma despeina
cuando él suspira y mientras el cielo llora,
me baño en su llanto… y me percibo vacío.
¿Qué será de mi reino sin mi reina?
Entonces de pronto siento un escalofrío,
una voz en mi oído y la también la suavidad
de una mano sobre mi espalda cansada
y entre la lluvia celestial arriba tu mirada,
buscándote fui hallando al febril abrigo
de tus alas… y hoy me elevarás hasta el cielo,
y navegaré en las nubes permaneciendo contigo,
porque estando a tu lado no se acercará el hielo.
-¦-
Mi existencia que se acaba te la entrego,
para ir a dónde tú quieras, a dónde tu vayas,
pues soy dichoso cuando ríes o callas,
mi camino seguiré para recorrer tu faz,
porque quiero permanecer en tu paz,
y encender a mi alma con tu fuego.
Lee todo en: Poema «Amor mío», de Eduh Siqueiros, en Poemas del Alma http://www. poemas-del-alma. com/blog/mostrar-poema-255283# ixzz2bRewq164
Sumergido en un sueño incomprensible,
intento dilucidar mis visiones,
y digo de pronto, ¿será esto posible?,
mas no acierto en mis comprensiones;
no sé lo que pasa contigo, amor mío,
no sé lo que conmigo está pasando,
¿acaso dejaremos de ser buenos amantes,
será posible que ya no seamos ni amigos?
Parece ser que el olvido nos trae frío,
y nuestros corazones se están congelando,
por los gélidos proyectiles que incesantes
arremeten rompiendo a los abrigos,
que han estado cubriendo al sentimiento
que entre los dos hemos forjado…
y presiento que mi corazón yace congelado.
¿Por qué las almas se escabullen por el río,
en trozos de escarchas desgajadas?
Me pongo en silencio a cavilar al momento:
¿Qué es lo que pasa conmigo y contigo?
Si las desesperanzas invaden por bandadas,
siento que tu corazón ya no es mío.
¿Acaso ya no seré mas tu fiel dueño?
¡Dios mío, despiértame, que esto es un mal sueño!
-¦-
Mi corazón puede tornarse en mi enemigo,
cuando incesante te gritan mis latidos,
mi corazón se desangra y no consigo
hallarte porque tus rastros están escondidos.
-¦-
Te busco entre mis sueños, amor mío,
y si despierto te busco entre mi almohada,
así como un niño busca lo que adora,
y en mi búsqueda tu talante no encuentro,
prosigo mi camino, aunque el frío
acosa en mi tarde tétrica y nublada,
y en mi búsqueda siento cómo te implora
mi alma con sollozos -desde adentro-,
mientras el viento a mi alma despeina
cuando él suspira y mientras el cielo llora,
me baño en su llanto… y me percibo vacío.
¿Qué será de mi reino sin mi reina?
Entonces de pronto siento un escalofrío,
una voz en mi oído y la también la suavidad
de una mano sobre mi espalda cansada
y entre la lluvia celestial arriba tu mirada,
buscándote fui hallando al febril abrigo
de tus alas… y hoy me elevarás hasta el cielo,
y navegaré en las nubes permaneciendo contigo,
porque estando a tu lado no se acercará el hielo.
-¦-
Mi existencia que se acaba te la entrego,
para ir a dónde tú quieras, a dónde tu vayas,
pues soy dichoso cuando ríes o callas,
mi camino seguiré para recorrer tu faz,
porque quiero permanecer en tu paz,
y encender a mi alma con tu fuego.
Lee todo en: Poema «Amor mío», de Eduh Siqueiros, en Poemas del Alma http://www. poemas-del-alma. com/blog/mostrar-poema-255283# ixzz2bRewq164