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PRIMEROS AUXILIOS, 2º

Reanimación
Cuando ocurre un accidente de gravedad o el paciente se encuentra en estado de inconciencia hay que controlar la manifestación de signos vitales como la respiración y el latido cardíaco. La respiración es fácil de corroborar: se observa a simple vista. El latido cardíaco, en cambio, requiere de la auscultación en la zona izquierda del tórax o de la apreciación del pulso.

Cuando a una persona se le está suministrando respiración artificial y no da muestras que indiquen una mejoría, debe aplicársele masaje cardíaco externo, sin suspender la respiración artificial.

La interrupción de la respiración puede ser consecuencia de accidentes como ahogamiento, aspiración de cuerpos extraños, intoxicación por gases o por ingestión de medicamentos, descarga eléctrica, fractura de cuello. Para realizar respiración artificial, lo primero que hay que hacer es constatar que las vías respiratorias estén libres. Cuando sobre la boca hayan quedado restos de líquido o sangre, séquelo. con la mano envuelta en un pañuelo. Si en las vías aéreas hubiera quedado alojado algún cuerpo extraño, no intente extraerlo con el dedo a no ser que tenga la seguridad de alcanzarlo, porque su acción puede empujarlo hacia el interior.

Si el accidentado es un niño, cuélguelo de los pies y déle unos cuantos golpes rápidos en el espacio situado entre los omóplatos. Si el niño es mayor y no se lo puede sostener en el aire, póngalo sobre sus rodillas y, sujetándolo de las piernas, deje que la cabeza y el tronco caigan formando un ángulo recto. Golpee secamente la espalda tratando de movilizar la obstrucción.

Si es un adolescente, acuéstelo boca abajo sobre una mesa de manera que el tórax cuelgue formando un ángulo recto con respecto al abdomen y las extremidades inferiores. Trate, del mismo modo que en el caso anterior, de desalojar lo que obstruye las vías respiratorias.

Es importante no prolongar demasiado las maniobras; conviene hacerlo mientras se espera la llegada de la ambulancia con el equipo de primeros auxilios. Si no se puede recibir asistencia médica es aconsejable el traslado urgente a un hospital en lugar de proseguir largo tiempo con esa actividad.