No preocuparse en absoluto
de lo que la gente opina
de uno mismo,
no sólo es arrogancia,
sino también desvergüenza.
Cicerón
La presencia disminuye la fama.
Claudio Claudiano
de lo que la gente opina
de uno mismo,
no sólo es arrogancia,
sino también desvergüenza.
Cicerón
La presencia disminuye la fama.
Claudio Claudiano