Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
A Dios, lo mejor.
A Dios, llamaron tú.
A Dios, nada se le oculta.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A donde las dan, allí las toman.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
A donde te duele, ahí te daré.
A dónde vas a ir que más valgas.
A donde vas bien A donde más se tiene.
A dos días buenos, cientos de duelos.
A embestida de hombre fiero, pies, para que os quiero!
A enemigo que huye, puente de plata.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
A escote nada es caro.
A ese precio, no habría ya vara en la tienda.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A falta de caballos, troten los asnos.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
A falta de manos, buenos son pies.
A falta de olla, pan y cebolla.
A falta de pan, buenas son tortas.
A falta de trigo, venga centeno.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
A falta vieja, vergüenza nueva.
A feria vayas que más valgas.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
A fin de año, remienda tu paño.
A flores nuevas, afeite perdido.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
A fuego y a boda va la aldea toda.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
A fullerías, cordobesías.
A fullero viejo, flores nuevas.
A galgo mojado, liebre enjuta.
A galgo viejo echadle liebre y no conejo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
A gata vieja, rata nueva.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
A golpe dado no hay quite.
A golpe de mar, pecho sereno.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A gran arroyo, pasar postrero.
A gran calva, gran pedrada.
A gran pecado, gran misericordia.
A gran solicitud, gran ingratitud.
A gran subida, gran caída.
A grandes cautelas, otras mayores.
A grandes males, grandes remedios.
A gusto de los cocineros, comen los frailes.
A heredad vieja, heredero nuevo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A hombre desgarbado, dale de lado.
A Dios, lo mejor.
A Dios, llamaron tú.
A Dios, nada se le oculta.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A donde las dan, allí las toman.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
A donde te duele, ahí te daré.
A dónde vas a ir que más valgas.
A donde vas bien A donde más se tiene.
A dos días buenos, cientos de duelos.
A embestida de hombre fiero, pies, para que os quiero!
A enemigo que huye, puente de plata.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
A escote nada es caro.
A ese precio, no habría ya vara en la tienda.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A falta de caballos, troten los asnos.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
A falta de manos, buenos son pies.
A falta de olla, pan y cebolla.
A falta de pan, buenas son tortas.
A falta de trigo, venga centeno.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
A falta vieja, vergüenza nueva.
A feria vayas que más valgas.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
A fin de año, remienda tu paño.
A flores nuevas, afeite perdido.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
A fuego y a boda va la aldea toda.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
A fullerías, cordobesías.
A fullero viejo, flores nuevas.
A galgo mojado, liebre enjuta.
A galgo viejo echadle liebre y no conejo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
A gata vieja, rata nueva.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
A golpe dado no hay quite.
A golpe de mar, pecho sereno.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A gran arroyo, pasar postrero.
A gran calva, gran pedrada.
A gran pecado, gran misericordia.
A gran solicitud, gran ingratitud.
A gran subida, gran caída.
A grandes cautelas, otras mayores.
A grandes males, grandes remedios.
A gusto de los cocineros, comen los frailes.
A heredad vieja, heredero nuevo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A hombre desgarbado, dale de lado.