Teodora de Alejandría, Santa
Penitente, Septiembre 2
Ella es una santa poco común. Me explico: generalmente los santos y
santas son presentados como personajes extremadamente dotados de
cualidades poco asequibles al común de los mortales. Teodora no es
precisamente una de esas. Pese a lo débil que es la documentación
histórica de que se dispone, el comienzo de su santidad parte de un
acontecimiento nada santificable como es el adulterio.
Fue una mujer casada que vivía en Egipto y de costumbres
irreprochables. Un joven enamorado de sus bondades se sintió rechazado
en sus pretensiones impuras hasta que recurrió a una hechicera que con
pócimas y palabras llevó a Teodora a consentir en la infidelidad.
La tristeza consecuente al pecado la llevó a la determinación de hacer
penitencia de por vida.
Tomó ropas de hombre y pidió, suplicando, la admisión en un
monasterio. Bajo el nombre de Teodoro admiró a todos con la aspereza
de sus mortificaciones.
Pero no acaba aquí su historia. Una ventera del lugar acusa
calumniosamente al falso monje de ser el padre del hijo que había
tenido con un viajero.
Y aquí aparece el rasgo de generosidad. Teodora no quiso negarlo, es
expulsada del monasterio, cuida en las soledades del niño
alimentándolo con leche de cabra, mientras que las inclemencias del
tiempo a la intemperie curten su piel y mudan su semblante.
Pasados unos años, suplica de nuevo la entrada en el monasterio donde
se le admite con la condición de no abandonar su celda. Sólo a la
muerte de la penitente se descubre su condición.
Se cuenta en esta especie de novela ejemplar que el niño que ella
cuidó llegó con el tiempo a ser abad del monasterio.
Penitente, Septiembre 2
Ella es una santa poco común. Me explico: generalmente los santos y
santas son presentados como personajes extremadamente dotados de
cualidades poco asequibles al común de los mortales. Teodora no es
precisamente una de esas. Pese a lo débil que es la documentación
histórica de que se dispone, el comienzo de su santidad parte de un
acontecimiento nada santificable como es el adulterio.
Fue una mujer casada que vivía en Egipto y de costumbres
irreprochables. Un joven enamorado de sus bondades se sintió rechazado
en sus pretensiones impuras hasta que recurrió a una hechicera que con
pócimas y palabras llevó a Teodora a consentir en la infidelidad.
La tristeza consecuente al pecado la llevó a la determinación de hacer
penitencia de por vida.
Tomó ropas de hombre y pidió, suplicando, la admisión en un
monasterio. Bajo el nombre de Teodoro admiró a todos con la aspereza
de sus mortificaciones.
Pero no acaba aquí su historia. Una ventera del lugar acusa
calumniosamente al falso monje de ser el padre del hijo que había
tenido con un viajero.
Y aquí aparece el rasgo de generosidad. Teodora no quiso negarlo, es
expulsada del monasterio, cuida en las soledades del niño
alimentándolo con leche de cabra, mientras que las inclemencias del
tiempo a la intemperie curten su piel y mudan su semblante.
Pasados unos años, suplica de nuevo la entrada en el monasterio donde
se le admite con la condición de no abandonar su celda. Sólo a la
muerte de la penitente se descubre su condición.
Se cuenta en esta especie de novela ejemplar que el niño que ella
cuidó llegó con el tiempo a ser abad del monasterio.