Juana de la Cruz (Delanoue), Santa
Fundadora, 17 de agosto
Fundadora del Instituto
de Hermanas de Santa Ana de la Divina Providencia
Martirologio Romano: En Saumur, cerca de Angers, en Francia, santa
Juana Delanoue, virgen, que, apoyada totalmente en la ayuda de la
divina Providencia, acogió primeramente en su casa a huérfanas,
ancianas y mujeres enfermas y de mala vida. Posteriormente, puso con
sus compañeras los cimientos del Instituto de Hermanas de Santa Ana de
la Divina Providencia (1763).
Juana Delanoue nació el 18 de junio de 1666 en Saumur, Anjou
(Francia), fue la más pequeña de los doce hermanos. Su padre vendía
paños, su madre era propietaria y atendía una tienda de artículos
religiosos. Su madre murió en 1691, y Juana se hizo cargo de la
empresa. Inteligente y con gran capacidad de trabajo, hizo de la
pequeña empresa todo un suceso.
Pero he aquí que, a la edad de veintisiete años, durante la temporada
de Pentecostés en 1698, Juana tuvo dos experiencias místicas. La
primera fue una visión, la segunda fueron una serie de comentarios
piadosos que le hiciera Francesca Souchet, una anciana que peregrinaba
fielmente al santuario de Notre-Dame-des-Ardilliers, muy próximo al
negocio de Juana. La anciana la invitó a consagrarse a los numerosos
pobres. Los dos eventos cambió la forma de mirar la vida de Juana,
cerrando los ojos hacia el mundo burgués y seguro y tornándolos hacia
un nivel más espiritual.
Ella cierra su tienda, se aleja de la comodidad y del éxito mundano, y
empieza a servir a los pobres, enfermos y desamparados. Usando fondos
recaudados gracias al apoyo de generosos benefactores que había
conocido en su negocio, ella fundó y equipó tres orfanatos. Su energía
y entrega atrago seguidoras, y en 1704 con un pequeño grupo fundó el
Instituto de Hermanas de Santa Ana de la Divina Providencia de Saumur;
Juana se convirtió en Juana de la Cruz. Ganó notoriedad por su
capacidad intercesora para obtener curaciones milagrosas, mientras
ellas y sus compañeras fundaban orfanatos y hospicios por toda
Francia.
Murió, por causas naturales, el 17 de agosto de 1736, fue beatificada
por el Papa Pío XII el 8 de noviembre de 1947 y canonizada el 31 de
octubre de 1982 por S. S. Juan Pablo II, quien en esa oportunidad
expresó: “Estas dos Santas (Margarita Bourgeoys y Juana Delanoue)
brillan hoy ante nuestros ojos y nos proponen concretamente el ideal
de del Evangelio, para que también nosotros lo sigamos en nuestra
vida”.
Fundadora, 17 de agosto
Fundadora del Instituto
de Hermanas de Santa Ana de la Divina Providencia
Martirologio Romano: En Saumur, cerca de Angers, en Francia, santa
Juana Delanoue, virgen, que, apoyada totalmente en la ayuda de la
divina Providencia, acogió primeramente en su casa a huérfanas,
ancianas y mujeres enfermas y de mala vida. Posteriormente, puso con
sus compañeras los cimientos del Instituto de Hermanas de Santa Ana de
la Divina Providencia (1763).
Juana Delanoue nació el 18 de junio de 1666 en Saumur, Anjou
(Francia), fue la más pequeña de los doce hermanos. Su padre vendía
paños, su madre era propietaria y atendía una tienda de artículos
religiosos. Su madre murió en 1691, y Juana se hizo cargo de la
empresa. Inteligente y con gran capacidad de trabajo, hizo de la
pequeña empresa todo un suceso.
Pero he aquí que, a la edad de veintisiete años, durante la temporada
de Pentecostés en 1698, Juana tuvo dos experiencias místicas. La
primera fue una visión, la segunda fueron una serie de comentarios
piadosos que le hiciera Francesca Souchet, una anciana que peregrinaba
fielmente al santuario de Notre-Dame-des-Ardilliers, muy próximo al
negocio de Juana. La anciana la invitó a consagrarse a los numerosos
pobres. Los dos eventos cambió la forma de mirar la vida de Juana,
cerrando los ojos hacia el mundo burgués y seguro y tornándolos hacia
un nivel más espiritual.
Ella cierra su tienda, se aleja de la comodidad y del éxito mundano, y
empieza a servir a los pobres, enfermos y desamparados. Usando fondos
recaudados gracias al apoyo de generosos benefactores que había
conocido en su negocio, ella fundó y equipó tres orfanatos. Su energía
y entrega atrago seguidoras, y en 1704 con un pequeño grupo fundó el
Instituto de Hermanas de Santa Ana de la Divina Providencia de Saumur;
Juana se convirtió en Juana de la Cruz. Ganó notoriedad por su
capacidad intercesora para obtener curaciones milagrosas, mientras
ellas y sus compañeras fundaban orfanatos y hospicios por toda
Francia.
Murió, por causas naturales, el 17 de agosto de 1736, fue beatificada
por el Papa Pío XII el 8 de noviembre de 1947 y canonizada el 31 de
octubre de 1982 por S. S. Juan Pablo II, quien en esa oportunidad
expresó: “Estas dos Santas (Margarita Bourgeoys y Juana Delanoue)
brillan hoy ante nuestros ojos y nos proponen concretamente el ideal
de del Evangelio, para que también nosotros lo sigamos en nuestra
vida”.