LOS SENTENCIADOS...
Sentenciados que transitan ilusionados,
albergan en sus corazones las penurias,
en espacios cual silentes embrujados,
taciturnos divagantes por sus lujurias;
Los estáticos anhelos de sus vidas,
hacen repicar las campanas de sus llantos,
tratando de persuadir con sus encantos,
a las almas que van por allí perdidas;
En festín de anochecer inescrupuloso,
flagelantes ante las ruinas de sus sombras,
viviendo en el moho del ocaso indecoroso,
abstraídos van, en letanías pecaminosas;
Sepulcrales secuaces de sus felonías,
amarrados con ataduras embelesadas,
sentenciando sus alientos todos los días,
como droga para sus almas enjauladas;
Triste es la mañana de sus días,
no admitiendo culpa alguna por rebeldía,
resbalantes del ardid de sus ironías,
corazones sentenciados de por vida…
Sentenciados que transitan ilusionados,
albergan en sus corazones las penurias,
en espacios cual silentes embrujados,
taciturnos divagantes por sus lujurias;
Los estáticos anhelos de sus vidas,
hacen repicar las campanas de sus llantos,
tratando de persuadir con sus encantos,
a las almas que van por allí perdidas;
En festín de anochecer inescrupuloso,
flagelantes ante las ruinas de sus sombras,
viviendo en el moho del ocaso indecoroso,
abstraídos van, en letanías pecaminosas;
Sepulcrales secuaces de sus felonías,
amarrados con ataduras embelesadas,
sentenciando sus alientos todos los días,
como droga para sus almas enjauladas;
Triste es la mañana de sus días,
no admitiendo culpa alguna por rebeldía,
resbalantes del ardid de sus ironías,
corazones sentenciados de por vida…