Besos con sabor a miel... ~ Soledad ~
Dulces labios sabor a miel,
Que estremecen mi piel,
Por un beso tuyo,
Hasta del cielo fui a caer,
Para probar tus labios,
De exquisita embriaguez.
Cuando derramo mis lágrimas por que no soy comprendida,
bienes con tus dulces besos para curar mis heridas,
besos con sabor a miel, besos con sabor a vida
esos besos amor mio que unen tu vida y la mía.
Las lagrima ya se van, las lagrimas de tristeza
y en mi corazón se abre la puerta de la grandeza
esa puerta que por ti abro amor de mis aventuras
para que abraces mi alma y me cures mi amargura.
Mi hombre dulce que siento a veces como un niño
con esa ternura tuya que me llena de tanto cariño
y otras veces yo no entiendo que te alejes de mi lado
si se que me amas y me quieres y que estás enamorado.
Eres como un torbellino que girando siempre estás
entre el te amo y te odio sin poderlo controlar
y lo mismo me haces llorar de pena que de gran felicidad.
Niño grande de pasiones tentadoras, prendete a mi
que en nuestro lecho de amor te portas como un león
y quiero que sacies mi piel con tu fuego y tu pasión.
Ruge león de la selva, ruge fuerte en nuestras mañanas
cuando desnudos los dos me penetres en nuestra cama
y grites muy alto te amo, gritándolo con todas tus ganas.
~ Soledad ~
Dulces labios sabor a miel,
Que estremecen mi piel,
Por un beso tuyo,
Hasta del cielo fui a caer,
Para probar tus labios,
De exquisita embriaguez.
Cuando derramo mis lágrimas por que no soy comprendida,
bienes con tus dulces besos para curar mis heridas,
besos con sabor a miel, besos con sabor a vida
esos besos amor mio que unen tu vida y la mía.
Las lagrima ya se van, las lagrimas de tristeza
y en mi corazón se abre la puerta de la grandeza
esa puerta que por ti abro amor de mis aventuras
para que abraces mi alma y me cures mi amargura.
Mi hombre dulce que siento a veces como un niño
con esa ternura tuya que me llena de tanto cariño
y otras veces yo no entiendo que te alejes de mi lado
si se que me amas y me quieres y que estás enamorado.
Eres como un torbellino que girando siempre estás
entre el te amo y te odio sin poderlo controlar
y lo mismo me haces llorar de pena que de gran felicidad.
Niño grande de pasiones tentadoras, prendete a mi
que en nuestro lecho de amor te portas como un león
y quiero que sacies mi piel con tu fuego y tu pasión.
Ruge león de la selva, ruge fuerte en nuestras mañanas
cuando desnudos los dos me penetres en nuestra cama
y grites muy alto te amo, gritándolo con todas tus ganas.
~ Soledad ~