OYON: MENDIGO...

MENDIGO

Me duele la eternidad

con que compartes el suelo

en tus noches de desvelo,

respirando la humedad.

Me apena la iniquidad,

sostén de este mundo ingrato.

Me lastima tu retrato,

muestra carnal de agonía,

donde es espuria alegría

la sonrisa de un zapato.

Me duelen tus mil dolores

por el cuerpo repartidos,

los pies que muestras tullidos,

vacilando entre temblores.

Me apenan los escozores

de esa epidermis de acero.

Me lastima el vil grosero

que ignore en ti, la pobreza,

pretendiendo una riqueza

con miserias del dinero.