MENDIGO
Me duele la eternidad
con que compartes el suelo
en tus noches de desvelo,
respirando la humedad.
Me apena la iniquidad,
sostén de este mundo ingrato.
Me lastima tu retrato,
muestra carnal de agonía,
donde es espuria alegría
la sonrisa de un zapato.
Me duelen tus mil dolores
por el cuerpo repartidos,
los pies que muestras tullidos,
vacilando entre temblores.
Me apenan los escozores
de esa epidermis de acero.
Me lastima el vil grosero
que ignore en ti, la pobreza,
pretendiendo una riqueza
con miserias del dinero.
Me duele la eternidad
con que compartes el suelo
en tus noches de desvelo,
respirando la humedad.
Me apena la iniquidad,
sostén de este mundo ingrato.
Me lastima tu retrato,
muestra carnal de agonía,
donde es espuria alegría
la sonrisa de un zapato.
Me duelen tus mil dolores
por el cuerpo repartidos,
los pies que muestras tullidos,
vacilando entre temblores.
Me apenan los escozores
de esa epidermis de acero.
Me lastima el vil grosero
que ignore en ti, la pobreza,
pretendiendo una riqueza
con miserias del dinero.