Benito (Bénézet) de Aviñón, Santo
Pastor, 14 de abril
Laico
Martirologio Romano: En Aviñón, en Francia, san Benito, joven pastor,
que siendo adolescente se trasladó a esta ciudad y gracias a él, con
la ayuda de Dios, se constryó un puente sobre el Ródano, muy útil para
los ciudadanos. († 1184)
Bénézet de Avignon, más conocido como San Bénézet o san Benedicto
(Benito), nació en 1165 en Ardèche y murió en 1184, es un joven pastor
quien, según la leyenda, construyó el puente de la ciudad de Avignon,
Francia, después de cargar una gran roca hasta la orilla del río como
prueba del poder de Dios.
En 1170, Bénézet escuchò una voz celeste que le animaba a construir un
puente en el Rhône. Fue entonces a Avignon para encontrarse con el
Obispo quien, al principio, escéptico, acepta su proposición. con un
grupo de amigos, Bénézet empieza la construcción del Puente de Avignon
en 1177.
Bénézet, muy dedicado a los pobres que pasaban, predicaba el
Evangelio, recorriendo la región para recolectar limosnas. Muere en
1184, a la edad de 19 años, antes de haber visto la terminación del
puente. Después de su muerte, sus amigos se unieron para formar una
orden religiosa: Orden de los hermanos pontífices, (aprobada en 1189
por el Papa Clemente III). Su vocación era la de recoger fondos para
construir obras de arte, mantenerlas, dar posada a a los peregrinos y
a los viajeros. La orden fue suprimida en 1459.
Milagros
La leyenda, conservada en los Archivos del Departamento de Vaucluse,
es segida de las firmas de testigos, lo que hace pensar que se realizó
un proceso de canonización. Los testigos fueron llamados 20 años
después de la muerte de Bénézet. Ellos confirmaron que el joven pastor
puso la primera piedra del puente y relataron varios milagros que se
vieron antes y después de su muerte.
Primero elevo y movio una piedra que ni 30 hombres la hubieran podido
mover. la primera del puente. Con este gesto, muchos vieron la ayuda
de Dios y la ayuda comenzó a llegar. Es el primero de los milagros que
se le atribyen a su llegada a Avignon.
Los demás milagros se centran esencialmente en los sordos, los ciegos
y los discapacitados.
Pastor, 14 de abril
Laico
Martirologio Romano: En Aviñón, en Francia, san Benito, joven pastor,
que siendo adolescente se trasladó a esta ciudad y gracias a él, con
la ayuda de Dios, se constryó un puente sobre el Ródano, muy útil para
los ciudadanos. († 1184)
Bénézet de Avignon, más conocido como San Bénézet o san Benedicto
(Benito), nació en 1165 en Ardèche y murió en 1184, es un joven pastor
quien, según la leyenda, construyó el puente de la ciudad de Avignon,
Francia, después de cargar una gran roca hasta la orilla del río como
prueba del poder de Dios.
En 1170, Bénézet escuchò una voz celeste que le animaba a construir un
puente en el Rhône. Fue entonces a Avignon para encontrarse con el
Obispo quien, al principio, escéptico, acepta su proposición. con un
grupo de amigos, Bénézet empieza la construcción del Puente de Avignon
en 1177.
Bénézet, muy dedicado a los pobres que pasaban, predicaba el
Evangelio, recorriendo la región para recolectar limosnas. Muere en
1184, a la edad de 19 años, antes de haber visto la terminación del
puente. Después de su muerte, sus amigos se unieron para formar una
orden religiosa: Orden de los hermanos pontífices, (aprobada en 1189
por el Papa Clemente III). Su vocación era la de recoger fondos para
construir obras de arte, mantenerlas, dar posada a a los peregrinos y
a los viajeros. La orden fue suprimida en 1459.
Milagros
La leyenda, conservada en los Archivos del Departamento de Vaucluse,
es segida de las firmas de testigos, lo que hace pensar que se realizó
un proceso de canonización. Los testigos fueron llamados 20 años
después de la muerte de Bénézet. Ellos confirmaron que el joven pastor
puso la primera piedra del puente y relataron varios milagros que se
vieron antes y después de su muerte.
Primero elevo y movio una piedra que ni 30 hombres la hubieran podido
mover. la primera del puente. Con este gesto, muchos vieron la ayuda
de Dios y la ayuda comenzó a llegar. Es el primero de los milagros que
se le atribyen a su llegada a Avignon.
Los demás milagros se centran esencialmente en los sordos, los ciegos
y los discapacitados.