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Basilio de Ancira, Santo

Presbítero y Mártir, 22 de marzo

Martirologio Romano: En Ancira, en Galacia, san Basilio, presbítero y
mártir, que, al ser designado emperador Constancio, resistió
enérgicamente a los arrianos, y bajo el emperador Juliano rogó a Dios
para que ningún cristiano se apartase de la fe, por lo cual, apresado
y entregado al prefecto de la provincia, hubo de padecer mucho hasta
consumar su martirio (362).
A mediados del siglo IV, cuando arrianos y semi-arrianos propagaban
sus herejías, Basilio era un sacerdote de Ancira, un hombre santo que
había sido formado en la verdadera doctrina de la Iglesia católica,
por el obispo san Marcelo. Después de que éste fue desterrado por el
emperador Constancio, y un semi-arriano, llamado también Basilio,
ocupaba la sede, impuesto por el emperador, el sacerdote Basilio no
cesó de exhortar a su pueblo para que permaneciera fiel a la fe
católica.

En 360, los arrianos radicales obtuvieron el dominio y no solamente
depusieron al obispo semi-arriano, sino que ordenaron la degradación
de san Basilio, al que prohibieron asistir a las asambleas religiosas.
Sin embargo, desobedeciendo sus órdenes y apoyado por sus fieles, el
santo ganó para su causa a muchos que habían sido engañados y defendió
audazmente la fe, ante el mismo Constancio.

Cuando Juliano el Apóstota llegó al trono, la persecución abierta cesó
temporalmente, pues el emperador confiaba en emplear métodos más
sutiles para combatir a los cristianos y minar su fe. En algunos
casos, sin embargo, se impacientó y permitió, aunque no exigió, el
castigo de conocidos dirigentes cristianos. Basilio, quien continuaba
sus esfuerzos contra la política imperial en Ancira, fue arrestado y
acusado de sedición, de destrucción de aliares, de incitación al
pueblo contra los dioses y de hablar irreverentemente contra el
emperador y su religión.

Basilio hizo una valiente confesión y, tras de haber sido colgado por
las muñecas, con pesas en los pies, se ordenó que desgarrasen sus
carnes con garfios y fue arrojado en prisión y finalmente muerto. Este
presbítero mártir no debe confundirse con su oponente, el más conocido
obispo de Ancira.