Barbado de Benevento, Santo
Obispo, 19 de febrero
Martirologio Romano: Cerca de Benevento, en la Campania, Italia, san
Barbado, obispo, del que se cuenta que convirtió a los longobardos
junto con su caudillo (682).
Nació en el pueblo de Vandano, cerca de Cerreto Sannita, entonces
parte del Ducado de Benevento, hacia el final del pontificado de
Gregorio el Grande (†604). En aquel tiempo, Benevento había sido
recientemente (en el 590) capturado por hordas arianas.
Según su hagiografía (que fue escrita algún tiempo después), él
recibió una educación cristiana, y pasó mucho tiempo estudiando las
Sagradas Escrituras. Recibió la orden sacerdotal en cuanto pudo, e
inmediatamente fue aprovechado por el obispo local como predicador,
una tarea para la cual él tenía considerable talento. Poco tiempo
después fue nombrado coadjutor de la Iglesia de la San Basilio en
Morcone. A los feligreses de allí les disgustó que Barbado les
recordara lo lejos que ellos estaban de alcanzar el ideal cristiano, y
trataron de persuadirlo para que callara. Él continuó por el mismo
sendero, y ellos optaron por difamarlo. Eventualmente fue obligado a
cesar su labor pastoral debido a esos falsos testimonios.
Regresó a Benevento, donde fue bienvenido por la gente que lo conocía.
En ese tiempo, la gente de Benevento vivía en medio de muchos
comportamientos idólatras, incluyendo la veneración a una víbora de
oro y a un árbol local, y también estaba muy involucrado en juegos que
eran seriamente objetados por Barbado. El príncipe lombardo local,
Romualdo I, hijo del rey lombardo Grimoaldo I, estaba seriamente
involucrado en esas actividades. Barbado predicaba regularmente contra
ellos aunque ellos cerraban sus oídos.
Anunció a la gente que la ciudad sería sometida a grandes pruebas a
manos del Emperador Romano Constante II y su ejército, muy poco tiempo
después los regimientos romanos llegaron a la zona y sitiaron
Benevento. La gente, llena de miedo, renunció a las prácticas que
Barbato había criticado, entonces él taló el árbol que los vecinos
habían adorado y fundió la víbora para hacer con ese oro un cáliz para
usarlo en la iglesia.
El obispo que presidía Benevento, Hildebrando, murió durante el sitio.
Y una vez que se retiraron los invasores, el 10 de marzo de 633,
Barbado fue nombrado obispo. Aprovechando su nueva posición ordenó
destruir todos los amuletos y objetos de idolatría que el príncipe y
la población tenían ocultos.
En 680, participó en el concilio convocado por el Papa Agatón, el tema
central del concilio fue la condena de la herejía monotelista. Murió,
el 19 de febrero de 682, poco después de finalizado el concilio, tenía
aproximadamente setenta años.
Obispo, 19 de febrero
Martirologio Romano: Cerca de Benevento, en la Campania, Italia, san
Barbado, obispo, del que se cuenta que convirtió a los longobardos
junto con su caudillo (682).
Nació en el pueblo de Vandano, cerca de Cerreto Sannita, entonces
parte del Ducado de Benevento, hacia el final del pontificado de
Gregorio el Grande (†604). En aquel tiempo, Benevento había sido
recientemente (en el 590) capturado por hordas arianas.
Según su hagiografía (que fue escrita algún tiempo después), él
recibió una educación cristiana, y pasó mucho tiempo estudiando las
Sagradas Escrituras. Recibió la orden sacerdotal en cuanto pudo, e
inmediatamente fue aprovechado por el obispo local como predicador,
una tarea para la cual él tenía considerable talento. Poco tiempo
después fue nombrado coadjutor de la Iglesia de la San Basilio en
Morcone. A los feligreses de allí les disgustó que Barbado les
recordara lo lejos que ellos estaban de alcanzar el ideal cristiano, y
trataron de persuadirlo para que callara. Él continuó por el mismo
sendero, y ellos optaron por difamarlo. Eventualmente fue obligado a
cesar su labor pastoral debido a esos falsos testimonios.
Regresó a Benevento, donde fue bienvenido por la gente que lo conocía.
En ese tiempo, la gente de Benevento vivía en medio de muchos
comportamientos idólatras, incluyendo la veneración a una víbora de
oro y a un árbol local, y también estaba muy involucrado en juegos que
eran seriamente objetados por Barbado. El príncipe lombardo local,
Romualdo I, hijo del rey lombardo Grimoaldo I, estaba seriamente
involucrado en esas actividades. Barbado predicaba regularmente contra
ellos aunque ellos cerraban sus oídos.
Anunció a la gente que la ciudad sería sometida a grandes pruebas a
manos del Emperador Romano Constante II y su ejército, muy poco tiempo
después los regimientos romanos llegaron a la zona y sitiaron
Benevento. La gente, llena de miedo, renunció a las prácticas que
Barbato había criticado, entonces él taló el árbol que los vecinos
habían adorado y fundió la víbora para hacer con ese oro un cáliz para
usarlo en la iglesia.
El obispo que presidía Benevento, Hildebrando, murió durante el sitio.
Y una vez que se retiraron los invasores, el 10 de marzo de 633,
Barbado fue nombrado obispo. Aprovechando su nueva posición ordenó
destruir todos los amuletos y objetos de idolatría que el príncipe y
la población tenían ocultos.
En 680, participó en el concilio convocado por el Papa Agatón, el tema
central del concilio fue la condena de la herejía monotelista. Murió,
el 19 de febrero de 682, poco después de finalizado el concilio, tenía
aproximadamente setenta años.