Este comentario, lo ha escrito Manuel Gonzalez Pastor
En el año 1991 realicé una entrevista a mis informantes: Simón Ruiz Carrillo (88) años y a Pedro Fernández Murga (82) años, ambos ya fallecidos.
Recordaban con nostalgia y cariño el primer festejo taurino que ambos conocieron celebrado en la plaza de las Cabras (hoy día plaza Mayor), no recordaban la fecha exacta de los años, sin embargo comentaban que se realizaron estos actos, antes de haber transcurrido la mitad del siglo XX.
El festival taurino se celebró en la festividad de San Roque, el primer y único matador lo fue Serafín Cabredo (de Oyón) el cual, después de haber toreado al toro, por miedo no se atrevió a matarlo y lo estoqueó Adolfo Ruiz Carrillo; esta corrida trajo algún conflicto entre partidarios de uno y otro matador.
La plaza era empedrada, por lo que los mozos con carros y caballerías traían arena del Río Grande con el firme compromiso de retirarla más tarde. Para pagar el gasto del toro se pidió por todo el pueblo y después ni que decir tiene se hizo una gran verbena a sones musicales de la Banda Musical Oyonesa (UMO), que tantos días de gloria dio a nuestra villa y que con tanto acierto dirigiera durante largos años, don Francisco Ibáñez.
La segunda corrida, recordaban estos dos ancianos, se realizó en el mismo sitio y en el mismo día, era precisamente elegido dicho día como una manifestación de 'acción de gracias pagana', y era cosa natural y normal ya que, las labores de la siega y la trilla, del cansancio de las caballerías, de hombres y mujeres asociados en estos menesteres que, de alguna manera, quisieron ofrecer a San Roque todos sus esfuerzos y sin sabores.
El matador del toro en este festejo taurino, lo fue el popular por aquellos años el oyonés Manuel Bernedo (alias Chaparro), obtuvo un gran éxito y mató al toro aceptablente, su cuadrilla la formaban: Basilio Ruiz Carrillo, Esteban Gallego, Teófilo Ruiz Carrillo y Regino Navajas.
En el mismo festejo Ángel Fernández dejó a todo el pueblo estupefacto de emoción, hizo de 'Tancredo' subido encima de un cajón, todo su cuerpo fue pintado de blanco, cuando salió el toro tuvo el valor de estar quieto y sin mover un sólo músculo de su cuerpo durante las tres veces que fue el toro hacia él. Teófilo Ruiz Carrillo de rodillas en el suelo no pudiendo aguantar la emoción del momento fue el primero en aplaudir arrastrando a todo el pueblo allí congregado en tal acontecimiento. Quedó interrumpida esa fiesta hasta que en la década de 1950, se celebrasen los primeros festejos taurinos con vaquillas en fiestas de Acción de Gracias (entonces en el mes de septiembre). Manolo G. Pastor.
En el año 1991 realicé una entrevista a mis informantes: Simón Ruiz Carrillo (88) años y a Pedro Fernández Murga (82) años, ambos ya fallecidos.
Recordaban con nostalgia y cariño el primer festejo taurino que ambos conocieron celebrado en la plaza de las Cabras (hoy día plaza Mayor), no recordaban la fecha exacta de los años, sin embargo comentaban que se realizaron estos actos, antes de haber transcurrido la mitad del siglo XX.
El festival taurino se celebró en la festividad de San Roque, el primer y único matador lo fue Serafín Cabredo (de Oyón) el cual, después de haber toreado al toro, por miedo no se atrevió a matarlo y lo estoqueó Adolfo Ruiz Carrillo; esta corrida trajo algún conflicto entre partidarios de uno y otro matador.
La plaza era empedrada, por lo que los mozos con carros y caballerías traían arena del Río Grande con el firme compromiso de retirarla más tarde. Para pagar el gasto del toro se pidió por todo el pueblo y después ni que decir tiene se hizo una gran verbena a sones musicales de la Banda Musical Oyonesa (UMO), que tantos días de gloria dio a nuestra villa y que con tanto acierto dirigiera durante largos años, don Francisco Ibáñez.
La segunda corrida, recordaban estos dos ancianos, se realizó en el mismo sitio y en el mismo día, era precisamente elegido dicho día como una manifestación de 'acción de gracias pagana', y era cosa natural y normal ya que, las labores de la siega y la trilla, del cansancio de las caballerías, de hombres y mujeres asociados en estos menesteres que, de alguna manera, quisieron ofrecer a San Roque todos sus esfuerzos y sin sabores.
El matador del toro en este festejo taurino, lo fue el popular por aquellos años el oyonés Manuel Bernedo (alias Chaparro), obtuvo un gran éxito y mató al toro aceptablente, su cuadrilla la formaban: Basilio Ruiz Carrillo, Esteban Gallego, Teófilo Ruiz Carrillo y Regino Navajas.
En el mismo festejo Ángel Fernández dejó a todo el pueblo estupefacto de emoción, hizo de 'Tancredo' subido encima de un cajón, todo su cuerpo fue pintado de blanco, cuando salió el toro tuvo el valor de estar quieto y sin mover un sólo músculo de su cuerpo durante las tres veces que fue el toro hacia él. Teófilo Ruiz Carrillo de rodillas en el suelo no pudiendo aguantar la emoción del momento fue el primero en aplaudir arrastrando a todo el pueblo allí congregado en tal acontecimiento. Quedó interrumpida esa fiesta hasta que en la década de 1950, se celebrasen los primeros festejos taurinos con vaquillas en fiestas de Acción de Gracias (entonces en el mes de septiembre). Manolo G. Pastor.