OYON: ¡Que ya viene La Esperanza!...

¡Que ya viene La Esperanza!
Grita el pueblo entusiasmado
El Perchel es un clamor,
en día tan señalado
Y Málaga se convierte
en su mejor santuario.
Pone romero a sus pies,
Oro fíno en sus bordados
Y se le adorna con flores
Y se le cubre con palio.
Noche de Luna redonda,
Aire fresco y perfumado.
Van los verdes nazarenos,
de grandes escapularios,
acompañando a su Virgen,
en procesión y ordenados.
Málaga es un corazón
totalmente enamorado,
de "La Niña Perchelera",
a quien gritan a su paso
¡Guapa, guapa, guapa y guapa!
Y la Reina de los Cielos
Recibe así los halagos
de la ciudad andaluza
que es sal del Mediterráneo.
De repente una saeta
clava en la noche su dardo.
Hacen guiños las estrellas,
al unísono vibrando
con la curtida garganta
que hace de su rezo un canto.