OYON: HISTORIA DEL PRIMER BUELO CON MOTOR 2º...

HISTORIA DEL PRIMER BUELO CON MOTOR 2º

Sin embargo, toda experiencia era valiosa en un campo donde no había precedentes. Los hermanos no sólo tenían una máquina dirigible sino que, además, habían aprendido a manejarla en el aire, un factor que la mayoría de sus competidores, inexplicablemente, pasaban por alto. Ahora, su más inmediata necesidad era encontrar un motor adecuado.

Motor potente y ligero

Los motores de vapor habían resultado demasiado pesados e ineficaces, e iban a ser suplantados por los modernos motores de gasolina. Los hermanos Wright hablaron con varios fabricantes de motores, pero ninguno creyó poder cumplir los requisitos de 8 caballos de potencia con un peso máximo de 91 kilogramos. Finalmente, el ingeniero Charlie Taylor, que dirigía el negocio de bicicletas de los Wright cuando los hermanos se ausentaban, diseñó un motor de 12 caballos de potencia y de sólo 82 kg de peso.

El siguiente problema eran las hélices; tenían que calcular el tamaño adecuado, el número de palas, etc. Pero una vez más, superaron las dificultades y fabricaron unas hélices de madera contrachapado. Ninguna de las máquinas de los Wright tenía una carlinga como las que conocemos hoy en día. El piloto iba tendido boca abajo en la sección central del ala inferior. Instalaron el motor de cuatro cilindros de Taylor junto al piloto, con cadenas de transmisión hacia cada una de las dos hélices montadas en sus respectivos ejes entre las alas. Sólo había un instrumento: un sencillo anemómetro para medir la velocidad del aire, fijado verticalmente en un montante delante del piloto. Era un instrumento de gran utilidad que Chanute les había proporcionado para uno de sus primeros planeadores.

Orville y Wilbur Wright volvieron a Kill Devil Hill el 25 de septiembre de 1903. Su objetivo prioritario era hacer volar el planeador que habían utilizado en 1902. Realizaron 75 vuelos para familiarizarse con el manejo del planeador, que sería parecido al manejo del aparato con motor, al que habían bautizado Flyer.

Primeras pruebas

Mientras tanto, el Flyer fue embalado y enviado de Dayton a Kitty Hawk por barco, a donde llegó el 8 de octubre. Empezaron a montarlo inmediatamente. Era la primera vez que montaban el aeroplano, porque éste no cabía en el taller de bicicletas de Dayton. La construcción terminó el 5 de noviembre, y los hermanos Wright probaron el motor.

En seguida surgieron problemas. El motor tuvo un fallo de encendido, y la vibración resultante dobló el eje de una hélice. Volvieron a enviar los dos ejes a Dayton para que los enderezaran. La siguiente prueba tuvo lugar el 28 de noviembre, y el eje de una de las hélices volvió a romperse a causa de los fallos de encendido. El proceso estaba resultando muy frustrante. El año llegaba a su fin, y el tiempo empezaba a empeorar.

Esta vez Orville se desplazó personalmente a Dayton para hacer nuevos ejes más sólidos con acero de calidad superior. Regresó con ellos el 11 de diciembre, y al día siguiente los montaron. Construyeron un raíl de madera para facilitar el despegue. Finalmente, el 14 de diciembre, todo parecía preparado.

Wilbur y Orville se echaron a suertes el primer vuelo con motor de un planeador dirigible, y ganó Wilbur. Montó en el aeroplano y abrió la válvula de admisión. El motor se puso en marcha. El Flyer rodó por la pista y despegó. Entonces Wilbur aplicó demasiada elevación; el Flyer subió hasta unos 5 metros, perdió velocidad y cayó en la arena. Afortunadamente, los daños fueron mínimos.

Un intento más

El día 17 de diciembre amaneció frío y con fuertes vientos. La estación de guardacostas local registró vientos de 43 km/h, aunque los registros de los Wright no superaban los 39 km/h. Tal como habían acordado, avisaron con una bandera de señalización a tres guardacostas que no estaban de servicio para que fueran a ayudarles. También estaban presentes un tendero y Johnny Moore, un lugareño de trece años.

Por fin estaba todo listo.

Wilbur se montó en el aparato y puso en marcha el motor. Orville describió los momentos siguientes: «Tras una breve carrera por la pista de despegue, la máquina se elevó y se puso a volar. El vuelo sólo duró doce segundos, y fue un vuelo inseguro, lento y oscilante; pero por fin era un vuelo real, y no un planeo. Los ayudantes recuperaron el Flyer, y entonces le llegó el turno a Orville. La máquina ascendía y descendía y avanzaba a trompicones. Aquella precariedad se debía en parte a mi total falta de experiencia en controlar un aeroplano, y en parte a un nuevo sistema de controles que habíamos adoptado, mediante el cual con un ligero toque conseguíamos lo que antes exigía un brusco tirón. Yo lo hacía demasiado fuerte, claro.»

Vuelo histórico

La distancia recorrida en aquel primer vuelo con motor dirigido fue de sólo 37 metros, menos que la longitud de la cabina de un jumbo. Quizá parezca insignificante, pero supuso el inicio de una nueva era. En menos de setenta años, el hombre llegó a la luna. Los hermanos Wright habían abierto un camino que otros pronto seguirían.