OYON: Aquí tenemos a Arroyo I, mostrándonos su arma letal...

Aquí tenemos a Arroyo I, mostrándonos su arma letal la famosa botivolea, aquella forma tan peculiar de darle a la pelota, que solo el sabia hacerlo tan bien pues el la saco y el la perfecciono de tal forma que nadie lo hacia como el, aquella forma de dejar al contrario clavado como si seria de piedra en el sitio, pues con esa forma de darle a la pelota se le impulsaba con veneno puro y era muy difícil de cogerla, por eso la botivolea dentro de aquel juego tan peculiar que tenia, le dio muchos triunfos en todos los frontones que jugaba, y con esa botivolea ponía a sus seguidores y a los que se contagiaban de aquella euforia en pie como si la gente seria levantada por un resorte invisible que tendrían en el asiento, y haciendo honor a la verdad desde entonces en aquellos partidos en los cuales nos deleitaba de una forma en que sus seguidores sacábamos las manos rojas de aplaudir yo no he vuelto a ver nadie hacer aquellas botivoleas tan perfectas,