EL MARATON EN LOS JUEGOS OLIMPICOS:
Los Juegos Modernos
El fundador de los Juegos Olímpicos de la era moderna fue Pierre de
Fredy, Barón de Coubertin. Nacido en el seno de una familia
aristocrática, siempre estuvo interesado en la educación y creía que
el deporte tenía el poder de beneficiar a la humanidad y alentar la
paz entre las naciones del mundo. A los 31 años anunció su deseo de
revivir los Juegos Olímpicos, pero nadie creyó en él y no hubo mucho
entusiasmo ni apoyo.
Coubertin no se desilusionó y fundó el 23 de junio de 1894 el Comité
Olímpico Internacional en una ceremonia llevada a cabo en la
Universidad de La Sorborne en París. Dos años más tarde, tras grandes
esfuerzos se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos de la era
moderna en la ciudad de Atenas, Grecia.
La Llama Olímpica es el símbolo más venerado de los Juegos y la idea
fue adoptada de los Juegos Antiguos, donde la llama sagrada permanecía
encendida en el altar de Zeus durante la competencia. En los Juegos de
Amsterdam de 1928 hubo por primera vez un pebetero permanente para la
llama olímpica. Desde el año 1936, la llama es encendida en Grecia y
transportada haciendo relevos de la antorcha hasta la sede de los
Juegos. Esto simboliza la unión entre los juegos de la antigüedad y
los juegos modernos. La llama es encendida en el antiguo sitio de
Olimpia por los rayos naturales del sol reflejados en un espejo curvo.
Es encendida en una ceremonia por una mujer vestida con las ropas
usadas en la antigüedad y es ella quien se la entrega al primer
corredor.
Historia del Maratón
La idea de una carrera de maratón fue inspirada por la leyenda de
Filípides, un corredor profesional quien supuestamente llevó la
noticia de la victoria griega sobre los persas en la batalla de
Marathon en el año 409 A. C. En su llegada a Atenas, gritó "Alegraos,
hemos vencido!" y luego cayó muerto, exhausto. Actualmente no hay
evidencia que este incidente dramático haya tenido lugar alguna vez.
El historiador del quinto siglo A. C., Heródoto, quien desarrolló
jugosas anécdotas de la época y escribió sobre la batalla de Marathon,
no menciona en ningún momento nada sobre la hazaña de Filípides. La
historia no apareció escrita hasta el segundo siglo D. C. – más de 600
años después de que el supuesto hecho ocurriera. La carrera más larga
incluida en los antiguos Juegos Olímpicos Griegos era de solamente
4.614 metros.
Reglas del Maratón Olímpico
El maratón olímpico se corre actualmente sobre la distancia de 42.195
metros (26 millas, 385 yardas). Tanto la largada como la llegada del
maratón no necesariamente debe ser dentro de un estadio. En ciertas
oportunidades, la carrera empieza dentro del estadio, con una vuelta a
la pista, para luego tomar las calles y retornar al estadio en el
final, dando la vuelta a la pista para completar los últimos 400
metros. En la línea de largada, los corredores toman lugar sin un
orden predeterminado. La competencia se inicia cuando el largador
dispara la pistola de largada. Como en las otras pruebas, dos largadas
en falso implican descalificación del participante. Así como en las
otras carreras, el ganador es el primer participante cuyo torso cruza
la línea de llegada. No existe en el maratón pruebas clasificatorias;
todos los competidores participan de una sola carrera.
El recorrido debe ser por calles, aunque está permitido que se
utilicen bicisendas o senderos. Debe proveerse de puestos de
hidratación cada 5 kilómetros. Los competidores no pueden recibir
bebidas fuera de estos puestos, pero si pueden ser provistos de sus
propias bebidas e indicar en que puesto quieren que les sea entregada.
Asimismo, puestos con agua para beber y esponjas para refrescarse
deben ser provistos en los tramos que hay entre los puestos de
hidratación. No existe restricción en cuanto a la cantidad de bebida
que un corredor pueda tomar, pero no se les está permitido tomar fuera
de los puestos ya determinados.
Cualquier corredor que reciba asistencia externa es automáticamente
descalificado. Una excepción, agregada a las reglas después de 1984,
permite un examen médico por personal médico autorizado. Si el médico
oficial determina que un atleta no está en condiciones de continuar,
dicho atleta debe retirarse de la competencia. Esta última regla fue
agregada luego de que en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984, la
estadounidense (representando a Suiza debido a su doble nacionalidad)
Gabriele Andersen-Scheiss llegara a la meta exhausta pero rechazando
ayuda médica durante los 5 minutos 44 segundos que tardó en recorrer
los últimos 400 metros.
Los Juegos Modernos
El fundador de los Juegos Olímpicos de la era moderna fue Pierre de
Fredy, Barón de Coubertin. Nacido en el seno de una familia
aristocrática, siempre estuvo interesado en la educación y creía que
el deporte tenía el poder de beneficiar a la humanidad y alentar la
paz entre las naciones del mundo. A los 31 años anunció su deseo de
revivir los Juegos Olímpicos, pero nadie creyó en él y no hubo mucho
entusiasmo ni apoyo.
Coubertin no se desilusionó y fundó el 23 de junio de 1894 el Comité
Olímpico Internacional en una ceremonia llevada a cabo en la
Universidad de La Sorborne en París. Dos años más tarde, tras grandes
esfuerzos se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos de la era
moderna en la ciudad de Atenas, Grecia.
La Llama Olímpica es el símbolo más venerado de los Juegos y la idea
fue adoptada de los Juegos Antiguos, donde la llama sagrada permanecía
encendida en el altar de Zeus durante la competencia. En los Juegos de
Amsterdam de 1928 hubo por primera vez un pebetero permanente para la
llama olímpica. Desde el año 1936, la llama es encendida en Grecia y
transportada haciendo relevos de la antorcha hasta la sede de los
Juegos. Esto simboliza la unión entre los juegos de la antigüedad y
los juegos modernos. La llama es encendida en el antiguo sitio de
Olimpia por los rayos naturales del sol reflejados en un espejo curvo.
Es encendida en una ceremonia por una mujer vestida con las ropas
usadas en la antigüedad y es ella quien se la entrega al primer
corredor.
Historia del Maratón
La idea de una carrera de maratón fue inspirada por la leyenda de
Filípides, un corredor profesional quien supuestamente llevó la
noticia de la victoria griega sobre los persas en la batalla de
Marathon en el año 409 A. C. En su llegada a Atenas, gritó "Alegraos,
hemos vencido!" y luego cayó muerto, exhausto. Actualmente no hay
evidencia que este incidente dramático haya tenido lugar alguna vez.
El historiador del quinto siglo A. C., Heródoto, quien desarrolló
jugosas anécdotas de la época y escribió sobre la batalla de Marathon,
no menciona en ningún momento nada sobre la hazaña de Filípides. La
historia no apareció escrita hasta el segundo siglo D. C. – más de 600
años después de que el supuesto hecho ocurriera. La carrera más larga
incluida en los antiguos Juegos Olímpicos Griegos era de solamente
4.614 metros.
Reglas del Maratón Olímpico
El maratón olímpico se corre actualmente sobre la distancia de 42.195
metros (26 millas, 385 yardas). Tanto la largada como la llegada del
maratón no necesariamente debe ser dentro de un estadio. En ciertas
oportunidades, la carrera empieza dentro del estadio, con una vuelta a
la pista, para luego tomar las calles y retornar al estadio en el
final, dando la vuelta a la pista para completar los últimos 400
metros. En la línea de largada, los corredores toman lugar sin un
orden predeterminado. La competencia se inicia cuando el largador
dispara la pistola de largada. Como en las otras pruebas, dos largadas
en falso implican descalificación del participante. Así como en las
otras carreras, el ganador es el primer participante cuyo torso cruza
la línea de llegada. No existe en el maratón pruebas clasificatorias;
todos los competidores participan de una sola carrera.
El recorrido debe ser por calles, aunque está permitido que se
utilicen bicisendas o senderos. Debe proveerse de puestos de
hidratación cada 5 kilómetros. Los competidores no pueden recibir
bebidas fuera de estos puestos, pero si pueden ser provistos de sus
propias bebidas e indicar en que puesto quieren que les sea entregada.
Asimismo, puestos con agua para beber y esponjas para refrescarse
deben ser provistos en los tramos que hay entre los puestos de
hidratación. No existe restricción en cuanto a la cantidad de bebida
que un corredor pueda tomar, pero no se les está permitido tomar fuera
de los puestos ya determinados.
Cualquier corredor que reciba asistencia externa es automáticamente
descalificado. Una excepción, agregada a las reglas después de 1984,
permite un examen médico por personal médico autorizado. Si el médico
oficial determina que un atleta no está en condiciones de continuar,
dicho atleta debe retirarse de la competencia. Esta última regla fue
agregada luego de que en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984, la
estadounidense (representando a Suiza debido a su doble nacionalidad)
Gabriele Andersen-Scheiss llegara a la meta exhausta pero rechazando
ayuda médica durante los 5 minutos 44 segundos que tardó en recorrer
los últimos 400 metros.