MAHATMA GANDHI 2º
Guerra Mundial, Gandhi se propuso extender sus creencias a su propio
país. Fue recibido con todos los honores, pues su fama de hombre sabio
y espiritual le precedía allá por donde fuera. Tagore le impuso el
sobrenombre de el "Mahatma", alma grande", y para los hindúes se había
convertido en un guía espiritual, un "karmayogui", es decir, una
persona rodeada de santidad y despendedora de bondades.
En 1915 fundó una comunidad parecida a la de Durban, la Ahmadabad el
Sabarmati-Ashram, desde donde irradió toda su doctrina por la India.
Pronto, su pensamiento y modo de vida fueron tomados como ejemplo de
lucha contra el Imperialismo británico. Dolido por las condiciones de
miseria en que debían vivir sus compatriotas, Gandhi llevó sus actos
aun hasta mayores extremos: eliminó cualquier atisbo de ostentación de
sus ropas y se alimentó con lo estrictamente necesario.
Igualmente, rechazó sus antiguas convicciones occidentales y asumió su
propia cultura hindú, en la creencia de que la opresión británica no
sólo empobrecía la economía del pueblo hindú sino también sus almas.
Acabada la I Guerra Mundial, Gandhi se aproximó en sus objetivos al
nacionalista Partido del Congreso, organizando una campaña de
desobediencia civil en 1919, protestando por el mantenimiento del
estado de excepción una vez finalizado el conflicto bélico.
Así, los hindúes fueron llamados a no pagar impuestos, no participar
en actos públicos y no consumir productos ingleses. Su prestigio como
hombre sabio y desinteresado se acrecentaba día a día, contándose ya
por millones sus seguidores. En consecuencia, sus consignas tenían un
peso fundamental y en nada desdeñable. La respuesta británica se
produjo en forma de juicio en 1922, tras el que fue condenado a seis
años de prisión. No los cumplió, pues fue excarcelado por motivos de
salud, pasando desde ese momento a dirigir al Partido del Congreso. La
fuerza política de Ghandi se acrecentó aun más con motivo de la
"marcha de la sal", organizada para romper simbólicamente el monopolio
británico sobre este producto.
En ella, Gandhi y miles de seguidores caminaron hasta el mar para
recoger un puñado de sal. Nuevamente pasó por la cárcel, lo que
demostraba su peso en la sociedad hindú y el temor que procuraba a los
británicos. Pero también se hacía patente que se trataba de una figura
de referencia, con quien los administradores coloniales deberían
dialogar para lograr la normalización de la India. Así, fue liberado
en 1931 para poder participar en la Round Table Conference de Londres,
reunión en la que se trató la independencia de la India.
El fracaso de la negociación propició que Gandhi fuera nuevamente
encarcelado a su vuelta. Desde la cárcel comenzó una serie de huelgas
de hambre, en protesta por los malos tratos infligidos a los parias o
intocables, tenidos por impuros, por parte del resto de la comunidad
hindú. Con su esfuerzo logró en 1932 que se firmara el pacto de
Yeravda, mediante el cual los parias fueron admitidos a participar en
los comicios electorales, si bien su situación de marginación, fruto
de la sociedad de castas, aun permanece en buena medida. Otro punto de
inflexión en el proceso de independencia de la India se produjo con
motivo de la II Guerra Mundial. Los británicos ignoraron a la
comunidad hindú, embarcándola en una guerra extraña y lejana. En
consecuencia, Gandhi y el Partido del Congreso extremaron sus posturas
y su campaña de desobediencia, negándose a participar en cualquier
actividad relacionada con la guerra y exigiendo la independencia del
país.
Preocupado por un conflicto que resultaría desastroso para la
Humanidad, Gandhi solicitó por carta a Hitler que parara las acciones
bélicas, lo que evidentemente fue desoído por el dictador alemán. Sus
protestas le llevaron a la cárcel en 1942, junto con su esposa y
dirigentes del Partido. En prisión, no comió durante 21 días. Su
esposa murió, encarcelada, un año más tarde, mientras que Gandhi fue
liberado en 1944. Finalizada la guerra, Gran Bretaña planeaba dividir
a su colonia en dos partes, la India y Pakistán, a lo que Gandhi se
opuso. El proyecto británico planeaba la creación de dos países en
virtud de las religiones predominante en cada uno de ellos, la hindú
en la India y la musulmana en Pakistán. Con motivo de la decisión, se
produjeron fuertes enfrentamientos entre ambas comunidades. Sin
embargo, Gandhi no pudo evitar la decisión del Primer Ministro Atlee,
lo que le supuso una fuerte decepción, pues siempre había soñado con
una India unida en la que tuviesen cabida todas las religiones
conviviendo pacíficamente. (Ver Lucha Por Cachemira)
El 15 de agosto de 1947 la India y Pakistán son declarados
independientes del Imperio Británico. Un año más tarde, tras cenar con
el primer jefe de gobierno hindú, Nehru, se retiró a orar junto con
dos de sus seguidores. Una multitud le esperaba congregada en el
jardín de la Birla House, deseosa de ver y tocar al Mahatma. Entre
ella estaba Hathuram Godse, un fanático religioso que acusaba a Gandhi
de traidor por propugnar la convivencia con los musulmanes. Era el 30
de enero de 1948, y Godse le disparó tres tiros a quemarropa. Gandhi
se sintió morir, pero aun tuvo tiempo de perdonar a su asesino.
Guerra Mundial, Gandhi se propuso extender sus creencias a su propio
país. Fue recibido con todos los honores, pues su fama de hombre sabio
y espiritual le precedía allá por donde fuera. Tagore le impuso el
sobrenombre de el "Mahatma", alma grande", y para los hindúes se había
convertido en un guía espiritual, un "karmayogui", es decir, una
persona rodeada de santidad y despendedora de bondades.
En 1915 fundó una comunidad parecida a la de Durban, la Ahmadabad el
Sabarmati-Ashram, desde donde irradió toda su doctrina por la India.
Pronto, su pensamiento y modo de vida fueron tomados como ejemplo de
lucha contra el Imperialismo británico. Dolido por las condiciones de
miseria en que debían vivir sus compatriotas, Gandhi llevó sus actos
aun hasta mayores extremos: eliminó cualquier atisbo de ostentación de
sus ropas y se alimentó con lo estrictamente necesario.
Igualmente, rechazó sus antiguas convicciones occidentales y asumió su
propia cultura hindú, en la creencia de que la opresión británica no
sólo empobrecía la economía del pueblo hindú sino también sus almas.
Acabada la I Guerra Mundial, Gandhi se aproximó en sus objetivos al
nacionalista Partido del Congreso, organizando una campaña de
desobediencia civil en 1919, protestando por el mantenimiento del
estado de excepción una vez finalizado el conflicto bélico.
Así, los hindúes fueron llamados a no pagar impuestos, no participar
en actos públicos y no consumir productos ingleses. Su prestigio como
hombre sabio y desinteresado se acrecentaba día a día, contándose ya
por millones sus seguidores. En consecuencia, sus consignas tenían un
peso fundamental y en nada desdeñable. La respuesta británica se
produjo en forma de juicio en 1922, tras el que fue condenado a seis
años de prisión. No los cumplió, pues fue excarcelado por motivos de
salud, pasando desde ese momento a dirigir al Partido del Congreso. La
fuerza política de Ghandi se acrecentó aun más con motivo de la
"marcha de la sal", organizada para romper simbólicamente el monopolio
británico sobre este producto.
En ella, Gandhi y miles de seguidores caminaron hasta el mar para
recoger un puñado de sal. Nuevamente pasó por la cárcel, lo que
demostraba su peso en la sociedad hindú y el temor que procuraba a los
británicos. Pero también se hacía patente que se trataba de una figura
de referencia, con quien los administradores coloniales deberían
dialogar para lograr la normalización de la India. Así, fue liberado
en 1931 para poder participar en la Round Table Conference de Londres,
reunión en la que se trató la independencia de la India.
El fracaso de la negociación propició que Gandhi fuera nuevamente
encarcelado a su vuelta. Desde la cárcel comenzó una serie de huelgas
de hambre, en protesta por los malos tratos infligidos a los parias o
intocables, tenidos por impuros, por parte del resto de la comunidad
hindú. Con su esfuerzo logró en 1932 que se firmara el pacto de
Yeravda, mediante el cual los parias fueron admitidos a participar en
los comicios electorales, si bien su situación de marginación, fruto
de la sociedad de castas, aun permanece en buena medida. Otro punto de
inflexión en el proceso de independencia de la India se produjo con
motivo de la II Guerra Mundial. Los británicos ignoraron a la
comunidad hindú, embarcándola en una guerra extraña y lejana. En
consecuencia, Gandhi y el Partido del Congreso extremaron sus posturas
y su campaña de desobediencia, negándose a participar en cualquier
actividad relacionada con la guerra y exigiendo la independencia del
país.
Preocupado por un conflicto que resultaría desastroso para la
Humanidad, Gandhi solicitó por carta a Hitler que parara las acciones
bélicas, lo que evidentemente fue desoído por el dictador alemán. Sus
protestas le llevaron a la cárcel en 1942, junto con su esposa y
dirigentes del Partido. En prisión, no comió durante 21 días. Su
esposa murió, encarcelada, un año más tarde, mientras que Gandhi fue
liberado en 1944. Finalizada la guerra, Gran Bretaña planeaba dividir
a su colonia en dos partes, la India y Pakistán, a lo que Gandhi se
opuso. El proyecto británico planeaba la creación de dos países en
virtud de las religiones predominante en cada uno de ellos, la hindú
en la India y la musulmana en Pakistán. Con motivo de la decisión, se
produjeron fuertes enfrentamientos entre ambas comunidades. Sin
embargo, Gandhi no pudo evitar la decisión del Primer Ministro Atlee,
lo que le supuso una fuerte decepción, pues siempre había soñado con
una India unida en la que tuviesen cabida todas las religiones
conviviendo pacíficamente. (Ver Lucha Por Cachemira)
El 15 de agosto de 1947 la India y Pakistán son declarados
independientes del Imperio Británico. Un año más tarde, tras cenar con
el primer jefe de gobierno hindú, Nehru, se retiró a orar junto con
dos de sus seguidores. Una multitud le esperaba congregada en el
jardín de la Birla House, deseosa de ver y tocar al Mahatma. Entre
ella estaba Hathuram Godse, un fanático religioso que acusaba a Gandhi
de traidor por propugnar la convivencia con los musulmanes. Era el 30
de enero de 1948, y Godse le disparó tres tiros a quemarropa. Gandhi
se sintió morir, pero aun tuvo tiempo de perdonar a su asesino.