EL MURO DE ADRIANO
En el 122 D. C. el Emperador Adriano desembarcó en Gran Bretaña, el
primer gran Gobernante en hacerlo desde la invasión del año 43. Había
venido a inspeccionar la provincia en persona. Adriano recibió
numerosos informes sobre las tribus que vivían en la actual Escocia y
los daños que ocasionaban sobre la provincia. Su solución fue
impresionante incluso para el Ejército Romano. Ordenó al Gobernador
local construir un muro con fortificaciones a intervalos regulares
para cubrir desde la costa del Mar del Norte hasta el brazo de mar de
Solway.
El concepto del muro
Cuando Adriano se proclamó Emperador de Roma, cambió la política de
expansión de ultramar por una de consolidación y estabilización de las
fronteras. En su visita a Bretaña en el 122 D. C. ordenó al gobernador
de Bretaña, Aulus Platorius Nepos, la construcción de un muro de
piedra de 80 millas romanas "para separar a los Romanos de los
bárbaros". El muro tenía cuatro partes principales: un muro de piedra
con un foso en forma de V delante, una serie regular de fuertes,
castillos y torres que albergasen a la guarnición que cuidaba la
frontera, un foso, trabajos en la tierra denominados Vallum y una
eficiente red de carreteras para el movimiento de soldados y
suministros.
Para complementar los trabajos se construyeron una serie de puestos
avanzados al norte, así como fuertes y castillos a lo largo de la
costa de Cumbria.
El muro: partes principales
El muro propiamente dicho, se construyó hasta alcanzar una altura
uniforme de 4,5 metros hasta el terraplén, con un parapeto y "merlons"
de 1,8 metros adicionales. El frente era de piedras obtenidas de las
canteras cercanas. El relleno era de cemento de limo y escombros,
aunque en algunas secciones se empleó arcilla. El ancho varía desde
los 1,8 metros hasta los tres en las partes más anchas. El foso de
enfrente del muro era de unos 8,1 metros de ancho de media, con una
profundidad de unos 2,7 metros.
El Vallum era un foso de fondo plano, de unos 2,4 metros de ancho en
el fondo y 6 en la parte superior, con unos 3 metros de profundidad.
La upcast se apilaba de forma cuidadosa en dos montículos a cada lado
del foso. Cada montículo era de 6 metros de ancho y 1.8 metros de alto
con "revetments" de césped colocados de tal forma que había una
distancia de 30 metros de cima a cima. El Vallum sólo se podía cruzar
por los fuertes donde había puentes de 6 metros de largo con puertas
de arcos de piedra. El objetivo del Vallum parece que era el delimitar
el fin de una zona militar tras el muro, representando un obstáculo
considerable para cualquier fuerza hostil.
Los fuertes eran la parte más importante del muro, contándose 17 de
ellos a lo largo de todo el trayecto. Cada fuerte variaba en tamaño
desde los 3 a los 5 acres, siendo de planta regular de un 50% más
largos que anchos. Todos eran del mismo modelo con variaciones
mínimas. Se construyeron en las siguientes ciudades, empezando desde
el Mar del Norte:
South Shields (Arbeia)
Wallsend (Segedunum)
Newcastle (Pons Aelius)
Benwell (Condercum)
Rudchester (Vindovala)
Halton Chesters (Onnum)
Chesters (Cilurnum)
Carrawburgh (Brocolitia)
Houesteads (Vercovicium)
Great Chesters (Aesica)
Carvoran (Magnis)
Birdoswald (Banna)
Castlesteads (Camboglanna)
Stanwix (Uxelodunum)
Burgh - by - Sands (Aballava)
Drumburgh (Congavata)
Bowness (Maia)
Los castillos milenarios se situaban uno respecto del otro a una milla
romana de distancia (1,474 metros). De forma rectangular, tenían unos
15 o 18 metros de ancho por unos 18 o 21 metros de largo. Había una
entrada en la zona norte, que formaba parte del muro en si, y otra en
la zona sur para permitir el paso de hombres y suministros. Dentro de
los castillos milenarios había dos construcciones de madera; un
barracón para la guarnición de 20 hombres, el otro para repuestos y
equipo y, probablemente, caballos. Unas escaleras de piedra
comunicaban con la parte superior del muro.
Entre los castillos milenarios se situaban dos torres,
a una distancia de 492 metros de cada castillo, con lo que se conseguía que
hubiese un punto fuerte cada esa distancia. De nuevo, las torres eran
de diseño regular, cada una de ellas de unos 6 m2 de planta. Tenían
dos pisos que se comunicaban por una escalera interior. El piso
inferior tenía los instrumentos de cocina y el superior era para
dormir. La guarnición de la torre era de 4 soldados, dos de los cuales
estaban de guardia constantemente.
Los repuestos y los movimientos de tropas se realizaban por medio de
las puertas de piedra, pero tras cierto tiempo se construyó una
carretera militar, de fecha incierta. Iba de castillo en castillo, con
caminos para las torres. Los constructores del muro fueron los mismos
legionarios, quienes poseían la destreza para ello, pero las
guarniciones eran de auxiliares.
En el 122 D. C. el Emperador Adriano desembarcó en Gran Bretaña, el
primer gran Gobernante en hacerlo desde la invasión del año 43. Había
venido a inspeccionar la provincia en persona. Adriano recibió
numerosos informes sobre las tribus que vivían en la actual Escocia y
los daños que ocasionaban sobre la provincia. Su solución fue
impresionante incluso para el Ejército Romano. Ordenó al Gobernador
local construir un muro con fortificaciones a intervalos regulares
para cubrir desde la costa del Mar del Norte hasta el brazo de mar de
Solway.
El concepto del muro
Cuando Adriano se proclamó Emperador de Roma, cambió la política de
expansión de ultramar por una de consolidación y estabilización de las
fronteras. En su visita a Bretaña en el 122 D. C. ordenó al gobernador
de Bretaña, Aulus Platorius Nepos, la construcción de un muro de
piedra de 80 millas romanas "para separar a los Romanos de los
bárbaros". El muro tenía cuatro partes principales: un muro de piedra
con un foso en forma de V delante, una serie regular de fuertes,
castillos y torres que albergasen a la guarnición que cuidaba la
frontera, un foso, trabajos en la tierra denominados Vallum y una
eficiente red de carreteras para el movimiento de soldados y
suministros.
Para complementar los trabajos se construyeron una serie de puestos
avanzados al norte, así como fuertes y castillos a lo largo de la
costa de Cumbria.
El muro: partes principales
El muro propiamente dicho, se construyó hasta alcanzar una altura
uniforme de 4,5 metros hasta el terraplén, con un parapeto y "merlons"
de 1,8 metros adicionales. El frente era de piedras obtenidas de las
canteras cercanas. El relleno era de cemento de limo y escombros,
aunque en algunas secciones se empleó arcilla. El ancho varía desde
los 1,8 metros hasta los tres en las partes más anchas. El foso de
enfrente del muro era de unos 8,1 metros de ancho de media, con una
profundidad de unos 2,7 metros.
El Vallum era un foso de fondo plano, de unos 2,4 metros de ancho en
el fondo y 6 en la parte superior, con unos 3 metros de profundidad.
La upcast se apilaba de forma cuidadosa en dos montículos a cada lado
del foso. Cada montículo era de 6 metros de ancho y 1.8 metros de alto
con "revetments" de césped colocados de tal forma que había una
distancia de 30 metros de cima a cima. El Vallum sólo se podía cruzar
por los fuertes donde había puentes de 6 metros de largo con puertas
de arcos de piedra. El objetivo del Vallum parece que era el delimitar
el fin de una zona militar tras el muro, representando un obstáculo
considerable para cualquier fuerza hostil.
Los fuertes eran la parte más importante del muro, contándose 17 de
ellos a lo largo de todo el trayecto. Cada fuerte variaba en tamaño
desde los 3 a los 5 acres, siendo de planta regular de un 50% más
largos que anchos. Todos eran del mismo modelo con variaciones
mínimas. Se construyeron en las siguientes ciudades, empezando desde
el Mar del Norte:
South Shields (Arbeia)
Wallsend (Segedunum)
Newcastle (Pons Aelius)
Benwell (Condercum)
Rudchester (Vindovala)
Halton Chesters (Onnum)
Chesters (Cilurnum)
Carrawburgh (Brocolitia)
Houesteads (Vercovicium)
Great Chesters (Aesica)
Carvoran (Magnis)
Birdoswald (Banna)
Castlesteads (Camboglanna)
Stanwix (Uxelodunum)
Burgh - by - Sands (Aballava)
Drumburgh (Congavata)
Bowness (Maia)
Los castillos milenarios se situaban uno respecto del otro a una milla
romana de distancia (1,474 metros). De forma rectangular, tenían unos
15 o 18 metros de ancho por unos 18 o 21 metros de largo. Había una
entrada en la zona norte, que formaba parte del muro en si, y otra en
la zona sur para permitir el paso de hombres y suministros. Dentro de
los castillos milenarios había dos construcciones de madera; un
barracón para la guarnición de 20 hombres, el otro para repuestos y
equipo y, probablemente, caballos. Unas escaleras de piedra
comunicaban con la parte superior del muro.
Entre los castillos milenarios se situaban dos torres,
a una distancia de 492 metros de cada castillo, con lo que se conseguía que
hubiese un punto fuerte cada esa distancia. De nuevo, las torres eran
de diseño regular, cada una de ellas de unos 6 m2 de planta. Tenían
dos pisos que se comunicaban por una escalera interior. El piso
inferior tenía los instrumentos de cocina y el superior era para
dormir. La guarnición de la torre era de 4 soldados, dos de los cuales
estaban de guardia constantemente.
Los repuestos y los movimientos de tropas se realizaban por medio de
las puertas de piedra, pero tras cierto tiempo se construyó una
carretera militar, de fecha incierta. Iba de castillo en castillo, con
caminos para las torres. Los constructores del muro fueron los mismos
legionarios, quienes poseían la destreza para ello, pero las
guarniciones eran de auxiliares.