Es tan estúpida que si hablara con su mente, sería muda.
Es tan estúpida que para darse vuelta en la cama, se paraba.
Es tan estúpida que pensó que la menopausia era un botón de la videocasetera.
Es tan estúpida que compró píldoras anticonceptivas y se las dio a la
cigüeña.
Es tan estúpida que si le dieras una moneda por su inteligencia recibirías cambio.
Es tan estúpida que en las Olimpíadas ganó dos medallas de oro. Una por estúpida y la otra por si la perdía.
Es tan estúpida que pensaba
... (ver texto completo)