Esta es la puerta de la sacristía de la Iglesia de mi pueblo, y lo que hay que admirar de ella son los cuarterones tallados, que son una maravilla también como todas las tallas menores que hay en la iglesia, me refiero a tallas menores a todas las tallas que tienen los bancos y puertas, por que las tallas de las imagenes son maravillas que no se pueden catalogar, cuantas veces habré entrado por esa puerta cuando era monaguillo, y cuantas veces he tenido que salir corriendo por que el Señor Cura venia ... (ver texto completo)