Con la disculpa de la infinita reducción del déficit, se pueden cometer los más necios, atroces e injustos actos de crueldad, política y humana. Ningún Presidente de la democracia, ni siquiera el señor Aznar, ha sido tan cruel como Mariano Rajoy en sus poco más de cien días de gobierno. Cobrar a los ya mendicantes pensionistas el 10% de los medicamentos que necesiten lo confirma. Y sin que sean consistentes los argumentos de comparación con otros países en los que también se cobran, pues, y a modo ... (ver texto completo)
En este foro le despreciamos y le odiamos. Pelmaza y cruel