En mi trabajo diario paso varias veces por el mismo sitio. Antes de incorporarme a la autopista recorro unos ocho kilómetros por una carretera local, estrecha y con muchas curvas. En un punto determinado hay una curva, en sentido ascendente (tiene su importancia) ahí, en el margen derecho, hay un bar en cuya "terraza"hay dos mesas y unas sillas. En una de esas sillas está muchas veces sentado, detrás de su bigote, un señor curtido por sus cerca de setenta años. Me llamó la atención su aspecto serio, ... (ver texto completo)