Este
monumento es conocido por su sencillez y su ubicación histórica. Entorno: Se levanta sobre una plataforma de
piedra escalonada en una zona donde antiguamente había otras cuatro
cruces más pequeñas.
Tradición: Los vecinos de la zona solían realizar
procesiones en rogativa hasta este punto durante los meses de sequía (marzo o abril) para pedir
lluvia. Simbolismo: Se cree que el conjunto original de cinco cruces representaba las cinco llagas de
Cristo, una devoción muy ligada a la orden franciscana. Es un lugar con mucha
historia local y está protegido como parte del patrimonio etnográfico gallego.